ACS y BlackRock colocan a un exdirectivo de IBM y Bank of America al frente de su negocio de centros de datos

Howard Boville asume como consejero delegado de Coravel, la plataforma conjunta al 50% de ACS y Global Infrastructure Partners (GIP)

acs blackrock coravel

Montaje realizado por Economía Digital.

Howard Boville ha sido nombrado consejero delegado de Coravel, la plataforma de centros de datos creada por ACS y Global Infrastructure Partners (GIP), filial de BlackRock, para desarrollar y operar instalaciones de nueva generación en distintos mercados. El directivo llega al puesto después de haber ocupado posiciones de máxima responsabilidad tecnológica en Bank of America, IBM y DXC Technology.

La elección de Boville sitúa el componente tecnológico en el centro de una compañía que nace con vocación de competir por el negocio de los grandes operadores de nube y las compañías vinculadas al desarrollo de inteligencia artificial.

Su perfil encaja con un mercado en el que el acceso a energía, la velocidad de construcción, la ciberseguridad y la capacidad para operar instalaciones de gran escala se han convertido en factores tan relevantes como el propio suelo.

Coravel es la marca bajo la que opera la sociedad conjunta que ACS y GIP acordaron crear en noviembre de 2025. El vehículo está participado al 50% por ambos socios y parte de una cartera inicial de siete proyectos en desarrollo con una capacidad conjunta de 1,7 gigavatios, de los que alrededor de 1,2 GW corresponden a carga informática. Los proyectos están repartidos entre Norteamérica, Europa y Australia.

Howard Boville, nuevo CEO de Coravel.

La plataforma ha dado además su primer paso comercial. En julio anunció un acuerdo a largo plazo con un gran hyperscaler para su campus de Dallas-Fort Worth, en Texas.

El contrato cubre aproximadamente 140 megavatios de carga informática crítica repartidos en tres instalaciones y contempla derechos de expansión sobre otros 100 MW en dos edificios adicionales. La identidad del cliente no ha sido revelada. La ejecución del campus correrá a cargo de Turner Construction, filial estadounidense de ACS.

Boville llega a Coravel después de más de dos décadas en puestos directivos vinculados a tecnología e infraestructuras digitales. Su última responsabilidad antes de incorporarse a la nueva plataforma fue en DXC Technology, donde fue nombrado vicepresidente ejecutivo y responsable global de Applications Services y Artificial Intelligence.

Antes había pasado por IBM, donde ocupó el cargo de Senior Vice President y responsable de IBM Cloud Platform, Technology Lifecycle Services y ciberseguridad. Durante esa etapa participó en la estrategia de la plataforma de nube híbrida regulada de IBM, orientada especialmente a sectores con elevados requerimientos de seguridad y cumplimiento normativo.

Su experiencia anterior incluye ocho años como director de tecnología de Bank of America. Allí tuvo bajo su responsabilidad la estrategia de infraestructura tecnológica de una de las mayores entidades financieras del mundo y participó en la transformación de su infraestructura hacia modelos de nube privada y pública adaptados a las exigencias del sector financiero.

La trayectoria de Boville se completa con su paso por BT Global Services, donde desarrolló durante años distintas responsabilidades directivas antes de dar el salto al sector financiero estadounidense.

El brazo de ACS en la cúpula

Junto a Boville, la estructura directiva de Coravel incorpora también a Teresa Estrada Dorronsoro como directora financiera. La ejecutiva aporta la conexión directa con ACS después de haber ocupado puestos de responsabilidad dentro del grupo en áreas de finanzas, gestión de cartera, fusiones y adquisiciones y transición energética.

En Coravel, su responsabilidad abarca la estrategia financiera, contable y fiscal, la asignación de capital y la gobernanza de las inversiones, además de las áreas de riesgos, seguros y tecnología.

Teresa Estrada Dorronsoro, directora financiera de Coravel.

Su presencia es relevante en una sociedad en la que ACS comparte el capital a partes iguales con GIP. Frente al perfil eminentemente tecnológico de Boville, Estrada aporta la experiencia corporativa acumulada durante su trayectoria en el grupo de Florentino Pérez y el conocimiento de las estructuras de financiación e inversión necesarias para desplegar una cartera internacional de infraestructuras digitales.

La configuración de la dirección refleja así la doble naturaleza de Coravel. Por un lado, ACS aporta capacidad industrial, tecnológica y constructora a través de sus distintas filiales.

Por otro, GIP, integrada en BlackRock, aporta capacidad financiera y experiencia en inversión en infraestructuras. La plataforma pretende unir ambos elementos para competir por proyectos de gran tamaño ante los grandes operadores tecnológicos.

El movimiento llega además en un momento de fuerte expansión de la demanda de capacidad para inteligencia artificial y computación en la nube. ACS ya había situado los centros de datos como una de sus principales áreas de crecimiento dentro de ACS Digital & Energy.

A cierre de 2025, esta división contaba con una cartera de proyectos potenciales superior a 11 GW en Norteamérica, Europa y Asia-Pacífico, con el objetivo de alcanzar 3 GW instalados en 2030.

La apuesta se ha intensificado durante 2026. En los últimos doce meses hasta junio, ACS destinó 746 millones de euros a inversiones relacionadas con centros de datos, entre ellas el desarrollo de activos de Coravel y la adquisición del emplazamiento de Waterford, en Estados Unidos, para un campus de 1,2 GW de capacidad conectada a red.

El presidente de ACS, Florentino Pérez, durante la junta de accionistas de ACS, en Ifema Madrid, a 8 de mayo de 2026, en Madrid

En paralelo, el grupo contabilizó entre sus desinversiones la operación de la plataforma de centros de datos con GIP-BlackRock.

Con la llegada de Boville, Coravel entra por tanto en una nueva fase: pasa de la constitución de la plataforma y la acumulación de proyectos a la búsqueda de clientes y la ejecución de instalaciones a escala internacional.

El primer contrato de 140 MW en Texas supone el estreno comercial de una sociedad que parte ya con 1,7 GW de capacidad en desarrollo y que tiene como objetivo convertirse en uno de los vehículos con los que ACS y BlackRock canalicen el crecimiento mundial de las infraestructuras necesarias para la nube y la inteligencia artificial.

Historias como esta, en su bandeja de entrada cada mañana.

O apúntese a nuestro  canal de Whatsapp

Deja una respuesta

SUSCRÍBETE A ECONOMÍA DIGITAL

Regístrate con tu email y recibe de forma totalmente gratuita las mejores informaciones de ECONOMÍA DIGITAL antes que el resto

También en nuestro canal de Whatsapp