España suspende el informe PISA: obtiene en 2025 sus peores resultados históricos en Lectura, Matemáticas y Ciencias
En esta edición han participado en el estudio principal 956 centros educativos y casi 30.000 estudiantes de 15-16 años
Estudiantes. Europa Press
Los alumnos españoles de 15 años han obtenido su peor resultado de la historia del informe PISA de la OCDE en Lectura, Matemáticas y Ciencias en la edición de 2025, que evalúa a los estudiantes que se han formado con el currículo de la LOMLOE, la ley de educación aprobada por el Gobierno de Pedro Sánchez a finales del año 2020.
Según los resultados del último informe PISA, recogido por Europa Press, los alumnos españoles están medio año escolar por detrás de la media de la OCDE en Lectura. En concreto, el estudio revela que España ha sacado 451 puntos en Lectura, lo que supone 10 puntos menos que su anterior peor resultado histórico, que fue en el año 2006 con 461 puntos y 23 puntos menos que en 2022, cuando obtuvo 474 puntos. En Lectura, los estudiantes de España, con 451 puntos, están 8 puntos por debajo de la media de la Unión Europea (459 puntos) y tienen 10 puntos menos que el promedio de la OCDE (461 puntos). Los españoles han descendido un total de 45 puntos en Lectura entre 2015 y 2025.
Los alumnos españoles ya obtuvieron su peor resultado de la historia en Matemáticas en el anterior informe PISA, el de 2022, en el que la puntuación fue de 473, resultado que en 2025 ha caído hasta los 457 puntos, lo que supone 16 puntos menos. En esta materia, la puntuación de España (457) está 6 puntos por debajo tanto del promedio de los países de la OCDE y del total de la Unión Europea, que en ambos casos ha sido de 463 puntos. España ha descendido casi 30 puntos en Matemáticas desde 2015 y se aleja del promedio de la OCDE, que está moderando su descenso.
En Ciencias los resultados de España en 2025 tampoco han sido buenos, ya que los estudiantes han sido evaluados con 477 puntos, lo que supone 8 puntos menos que en el informe PISA 2022, cuando obtuvieron 485 puntos, y 6 puntos menos que en el informe de 2018, en el que los españoles obtuvieron su resultado más bajo en Ciencias hasta esta edición con 483 puntos. Los alumnos españoles también se encuentran por debajo de la media de la OCDE y de la Unión Europea en competencia científica. En concreto, están 4 puntos por debajo del total de la UE y 5 puntos del promedio de la OCDE. Desde el año 2015, España ha descendido 16 puntos en Ciencias y ha ampliado la distancia con la OCDE.
Por otro lado, el informe PISA 2025 revela que España se aproxima al promedio de la OCDE en resolución computacional de problemas. Así, los alumnos españoles han obtenido una puntuación de 499 en este área, lo que supone 1 punto más que el promedio de la OCDE (499) y 4 puntos más que el total de la Unión Europea (495). La Comunidad de Madrid, con 515 puntos, lidera el rendimiento en resolución computacional de problemas, seguida de Asturias (512), Cantabria (510), Castilla y León (509), Aragón (506), Galicia (505), Castilla-La Mancha (503), La Rioja (500) y Navarra (500). Por debajo de la media española en resolución computacional de problemas se encuentran el País Vasco (498), Islas Baleares (497), Extremadura (494), Canarias (488), Murcia (485), Andalucía (483), Comunidad Valenciana (474), Ceuta (440) y Melilla (416). Por su parte, Cataluña, excluida del informe internacional por alto porcentaje de alumnado excluido en la prueba, ha obtenido 523 puntos.
En esta edición, la novena en la que se evalúa a los alumnos españoles, han participado en el estudio principal 956 centros educativos y casi 30.000 estudiantes, en una muestra representativa de la población total del alumnado de 15-16 años en todas las comunidades y ciudades autónomas.
Las causas del «desplome» según los expertos
Expertos en educación y tecnología han vinculado el «desplome» de los resultados de los alumnos españoles en PISA con el «abuso de pantallas» y la «relajación» de la exigencia académica, aunque consideran que no se puede buscar una única causa e insisten en que los datos reflejan una «tendencia» que se ha podido ver «acelerada» por el marco legal vigente.
Así, el director del Área de Colegios CEU y director del Colegio CEU San Pablo Sanchinarro de Madrid, Carlos Ortiz Sanchidrián, considera que los resultados son «preocupantes» y advierte de que no es «un problema coyuntural» de un curso sino «la confirmación de una tendencia». «Cuando se relaja la exigencia académica de forma sistémica, los resultados lo reflejan tarde o temprano», ha señalado Ortiz en declaraciones a Europa Press.

En concreto, identifica «tres factores que se retroalimentan: un marco curricular que ha primado los mínimos sobre la exigencia real de contenidos; una progresiva pérdida de autoridad y respaldo social a la figura docente, que dificulta sostener la corrección académica en el día a día; y una cultura educativa que, en el afán de proteger al alumno de la frustración, le ha privado también del aprendizaje que solo llega con el esfuerzo sostenido».
Además, apunta que el abuso de las pantallas «no es el único factor» de estos resultados «pero sí uno que agrava los demás». «Un alumno con la atención fragmentada tiene menos margen para el trabajo profundo que estas materias exigen», apunta.
Preguntado por si achaca estos malos resultados a la LOMLOE, el experto pide prudencia ya que este es el primer informe PISA que se publica tras la implantación completa de esta ley, y añade que «el deterioro viene de antes» y es «una tendencia que se arrastra desde 2015, con distintas leyes educativas de por medio». En todo caso, cree que el marco legal vigente «ha acompañado y en cierta medida acelerado esa tendencia» pues «una ley que reduce la ponderación del suspenso, que facilita la promoción con materias pendientes y que desplaza el foco desde el dominio de contenidos hacia una evaluación por competencias mal calibrada, envía un mensaje claro al sistema sobre qué se espera y qué se tolera».