Aena licita por 23 millones el proyecto de ampliación del aeropuerto de Bilbao
El concurso, que permanece abierto por 22,96 millones, incluye la gestión y supervisión de las futuras obras
Imagen: FACUA
Aena ha dado el primer paso para ampliar y reorganizar el Aeropuerto de Bilbao. La compañía ha sacado a licitación por 22,96 millones de euros el contrato que se encargará de preparar, coordinar y supervisar la transformación en la infraestructura.
En concreto, el futuro proyecto contempla la incorporación de seis nuevas pasarelas de embarque y la ampliación del edificio terminal.
El contrato tiene un plazo de ejecución de 60 meses y no corresponde todavía a la construcción de las nuevas instalaciones. Su objetivo es gestionar todo el proceso previo y posterior: desde la definición y redacción de los proyectos hasta la licitación de los contratos de obra, además de la dirección y vigilancia de los trabajos cuando comiencen.
La actuación supondrá una remodelación importante del terminal bilbaíno. El edificio se extenderá por sus dos extremos y ganará espacio para atender a los pasajeros. Esto permitirá ampliar las zonas de facturación, seguridad y control de fronteras, además de reorganizar los espacios actuales y las circulaciones dentro de la terminal.
Uno de los puntos que más crecerá serán los filtros de seguridad. El nuevo diseño también incorporará una zona específica para los vuelos no Schengen, con un control de pasaportes centralizado.
La ampliación irá acompañada de cambios en la plataforma del aeropuerto. El objetivo es adaptar el espacio donde operan los aviones a la nueva configuración del edificio y permitir la instalación de seis pasarelas de embarque adicionales.
Además de estas seis nuevas pasarelas, el proyecto contempla cinco nuevos puestos de estacionamiento remoto para aeronaves. En estas posiciones los aviones no estarán conectados directamente con la terminal mediante una pasarela, sino que los pasajeros tendrán que ser trasladados hasta el edificio.

Por otro lado, la pista actual no necesita ampliarse ni modificarse, ya que Aena considera que tiene capacidad suficiente para atender la operativa prevista a largo plazo.
El proyecto también incluye la modernización de los espacios destinados a los pasajeros, con mejoras en las zonas de espera, aseos, áreas infantiles, espacios para personas con movilidad reducida y zonas comerciales. A ello se sumará un aumento de las plazas de aparcamiento para los usuarios del aeropuerto.
Aena prepara ahora los proyectos antes de ejecutar las obras
Los 22,96 millones de euros de la licitación corresponden a un contrato dividido en dos grandes áreas de trabajo.
La primera engloba la gestión, coordinación, dirección y seguimiento de todas las actuaciones que se desarrollen en el aeropuerto durante los cinco años de duración del contrato.
La segunda se centra específicamente en el proyecto de ampliación y adecuación del aeropuerto. El adjudicatario tendrá que ayudar a definir las actuaciones, participar en la redacción de los proyectos y colaborar con Aena en la preparación y licitación de los futuros contratos de construcción e instalación. También participará en el seguimiento de las obras una vez adjudicadas.
Por tanto, el alcance definitivo de la ampliación todavía tendrá que concretarse durante el desarrollo de estos estudios y proyectos. Aena señala que el diseño final deberá adaptarse a las necesidades operativas del aeropuerto y a los condicionantes técnicos, arquitectónicos y ambientales.
Las futuras actuaciones incorporarán además criterios de eficiencia energética, descarbonización, adaptación al cambio climático y reducción del impacto ambiental.
La ampliación forma parte del programa inversor de Aena para el periodo 2027-2031, que contempla 364,5 millones de euros de inversión en el conjunto de sus actuaciones relacionadas con la seguridad, el mantenimiento, el confort y la calidad de sus infraestructuras.
Con este proyecto, Aena busca preparar el Aeropuerto de Bilbao para atender el crecimiento futuro de la demanda sin necesidad de ampliar su pista y aumentando la capacidad de las instalaciones que utilizan los pasajeros y las aerolíneas.