OHLA se impone en la reforma del estadio Gran Canaria con una oferta de 206 millones
La UTE formada por OHLA y Sando toma ventaja frente a las ofertas de Ferrovial y Sacyr por 206 millones de euros
La reforma del Estadio de Gran Canaria para el Mundial de 2030 empieza a dibujarse. La mesa de contratación del Instituto Insular de Deportes del Cabildo de Gran Canaria, encargada del proyecto, ha propuesto adjudicar provisionalmente las obras a la UTE formada por OHLA y Construcciones Sánchez Domínguez-Sando.
Se trata de un megacontrato de 192 millones de euros, equivalente a 206,3 millones con el Impuesto general Indirecto canario, el homólogo del IVA en Canarias.
La oferta de OHLA y Sando fue la que obtuvo la mayor puntuación en el concurso, por delante de las propuestas lideradas por Ferrovial y Sacyr.
Para decidir la ganadora, la mesa de contratación dio más peso al precio, que representaba el 65% de la valoración, mientras que la propuesta técnica suponía otro 25% y el plazo para ejecutar las obras, el 10% restante.
De hecho, las tres ofertas se situaron dentro de los parámetros considerados normales por la Administración, por lo que ninguna fue considerada anormalmente baja.
El importe ofertado por OHLA y Sando queda por debajo de los 219,4 millones de euros de presupuesto base sin impuestos y de los 234,8 millones con IGIC con los que salió a concurso la segunda licitación, después de que la primera quedara desierta.
Sin embargo, la propuesta todavía no equivale a la adjudicación definitiva. El contrato está previsto que se formalice a finales de noviembre, una vez completados los últimos trámites administrativos, y será entonces cuando puedan comenzar las obras.

Tres grandes UTE para una obra de 219 millones
OHLA y Sando se han impuesto en un concurso al que acudieron tres alianzas lideradas por la plana mayor entre las constructiras. La segunda candidatura estaba formada por Ferrovial, Constructora San José y Desarrollos e Iniciativas Canarias (DEICAN), mientras que la tercera la integraban Sacyr, Construplan y Bitumex.
Así, la UTE ganadora la lidera OHLA con una participación del 60%, mientras que Sando aporta el 40% restante.
Uno de los elementos que ha mejorado la oferta ganadora es el calendario. El pliego fijaba un plazo de ejecución de 36 meses, mientras que la UTE OHLA-Sando ha ofrecido completar los trabajos en 30 meses, es decir, seis meses menos. El plazo era uno de los criterios que se tenían en cuenta en la valoración de las ofertas y representaba el 10% de la puntuación.
Con ese calendario, la obra podría estar terminada aproximadamente un año antes del Mundial de 2030, siempre que se cumplan los plazos.
El pliego reserva además 46,7 millones de euros para la contratación de mano de obra, lo que representa alrededor de una quinta parte del montante total
El proyecto, aunque debe ejecutarse con rapidez, es de gran ev¡nvergadura. Este contempla una intervención integral sobre el estadio, con la demolición de las estructuras que deban ser sustituidas, la construcción de nuevos elementos y la instalación de una nueva cubierta.
La actuación busca adaptar el recinto a los requisitos de UEFA, RFEF y FIFA para la celebración del Mundial de 2030.
OHLA y Sando vuelven a unir fuerzas
OHLA y Sando han demostrado en el último tiempo ser una fórmula de éxito en la carrera por licitaciones.
Ambas constructoras también irán de la mano en la ejecución del Hospital Materno Infantil de Huelva, un proyecto adjudicado por 82,6 millones de euros. También participan juntas en las obras del nuevo Hospital de Málaga Virgen de la Esperanza, cuyo presupuesto alcanza los 543,4 millones.
La colaboración no se limita a las infraestructuras sanitarias. OHLA, Sando e ITERCON se han asociado para levantar en Málaga el nuevo centro de investigación de semiconductores de imec, en un proyecto que supera los 160 millones de euros.
Ahora, la dupla vuelve a repetirse en Gran Canaria: OHLA y Sando concurren como socios al 60% y 40%, respectivamente.