España liberará otros 4,4 millones de barriles de petróleo tras las presiones de Trump a Europa
La medida se enmarca en los 11,5 millones de barriles que el Gobierno se comprometió a liberar en marzo para contener los precios de los carburantes
(I-D) La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, la portavoz del Gobierno y ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Pilar Alegría, y el ministro de Economía, Comercio y Empresa,
El Gobierno de España liberará 4,4 millones de barriles de productos petrolíferos como parte de la estrategia internacional para contener los precios impactados por la guerra en Oriente Medio. Esta cantidad forma parte de los 11,5 millones de barriles que el Ejecutivo se comprometió a liberar el pasado marzo y de los cuáles sólo ha cumplido con un tercio aproximadamente. La medida llega tras las presiones de Donald Trump a los países europeos.
En plena escalada del precio de los carburantes tras el estallido de la crisis en Oriente Medio, el Gobierno se comprometió ante la Agencia Internacional de la Energía (AIE) a sacar al mercado reservas estratégicas de petróleo equivalentes a 12,3 días de consumo nacional.
Fuentes del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico explican que, tras el compromiso adquirido en el seno de la AIE para liberar productos petrolíferos, España acometió una primera fase de liberación de 3,7 millones de barriles.
«Al igual que España, otros socios de la AIE liberaron una parte de sus reservas y optaron por liberar el resto de forma escalonada, en función de los avances de los mercados», señalan las mismas fuentes.
Pero la realidad es que no se ha producido ninguna liberación más hasta la fecha. Ahora, considerando la situación en los mercados internacionales, España, junto con los países de la AIE, han decidido acelerar la liberación del resto de reservas.
Es por ello que España va a proceder a una segunda fase de liberación este mismo mes de octubre, con 4,4 millones de barriles. La cantidad restante, 3,4 millones de barriles, queda sujeta a «un análisis continuo de la situación», según apuntan desde el ministerio que lidera Sara Aagesen.
Europa libera reservas tras las presiones de Trump
La medida llega después de que, a principios de este mismo mes de octubre, los países del G7 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido) acordaran de forma coordinada la liberación de 100 millones de barriles de diésel y petróleo crudo de sus reservas de emergencia durante los próximos cuatro meses y la no imposición de restricciones a la exportación de energía.
Hasta entonces, la Casa Blanca había estado liderando una campaña presión sobre la Unión Europea para que liberara sus reservas de emergencia de diésel bajo la amenaza de una prohibición a las exportaciones estadounidenses, que podría reducir drásticamente el suministro a Europa, cada vez más dependiente del diésel de EE.UU.
«Europa estuvo genial porque liberarán mucho diésel. Ellos usan diésel de una forma más desproporcionada que nosotros. Hicieron algo muy bueno», señaló el mandatario norteamericano tras el acuerdo del grupo.
El G7 también acordó coordinar los calendarios de mantenimiento de sus refinerías para evitar pérdidas simultáneas de capacidad y aumentar temporalmente las tasas de utilización cuando sea posible. De igual modo, instó a los países con capacidad de refino significativa, como España, a incrementar su producción.
Los gastos de almacenamiento y el impacto fiscal para el Gobierno
Justo este miércoles, Hatta Energy, el cuarto operador de hidrocarburos en España (por detrás de Repsol, Cepsa y BP), solicitó al Gobierno la «liberación inmediata de las reservas de carburantes comprometidas de forma oficial para paliar la inasumible escalada de los precios en las gasolineras».
La compañía instaba al ministerio que lidera Aagesen «a cumplir sus compromisos y a activar de forma urgente la segunda fase del plan para aliviar los costes energéticos y favorecer el bolsillo de los consumidores finales».
Hatta Energy considera que el mantenimiento ininterrumpido de estas reservas retenidas «genera consecuencias económicas notables en diversos frentes» y afirmó que los datos que manejan las organizaciones empresariales concluyen que «mantener inmovilizado este producto conlleva gastos anuales de almacenamiento, seguro y financiación estimados en una media de 130 millones de euros anuales».
«Repercutido al surtidor, representa unos 157 millones de euros al año soportados por los consumidores, que, además, no se beneficiaron de la contención de precios que habría supuesto liberar la totalidad del stock», añade la energética.
Además, asegura que el no agotar las reservas existentes y optar por rebajas tributarias como la del IVA o incentivos en el impuesto de hidrocarburos supone una pérdida de recaudación pública estimada en 939 millones de euros.