La plantilla de Tubos Reunidos en Nanclares rechaza negociar un ERE
Los trabajadores exigen agotar las opciones para encontrar comprador mientras la Administración Concursal advierte que no puede garantizar las nóminas de noviembre
Archivo – trabajadores reunidos en la planta de Tubos Reunidos en Álava. Imagen: Iñaki Berasaluce / Europa Press
La plantilla de Tubos Reunidos en la planta de Nanclares de Oca (Álava) se ha plantado ante la propuesta de la Administración Concursal de iniciar la negociación de un expediente de regulación de empleo (ERE) para extinguir los contratos.
Los trabajadores han trasladado su rechazo a que aborde un expediente de despido colectivo antes de que se hayan agotado las opciones de encontrar un comprador de la planta que mantenga la actividad y garantice los puestos de trabajo.
Su postura sigue la línea que ya defendió el comité de empresa esta misma semana cuando, pese a reconocer que no había recibido ninguna oferta firme por la planta, reclamó agotar las opciones para encontrar un comprador antes de iniciar la negociación de los despidos definitivos.
Uno de los puntos de fricción es el calendario. Según el comité, la Administración Concursal plantea iniciar ya la negociación del ERE, aunque prevé que el proceso de venta se aclare en diciembre, lo que los sindicatos de la planta consideran “prematuro”.

La situación añade presión a una plantilla formada por más de 70 trabajadores y que ni siquiera tiene sus salarios garantizados. Según ha explicado el comité, la Administración Concursal ha advertido de que no existen garantías de cobro de las nóminas a partir del próximo 1 de noviembre.
Por ello, como alternativa al ERE, ha planteado un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) de dos meses. Ante este escenario, los trabajadores denuncian que deben afrontar al mismo tiempo el riesgo de perder sus empleos y la falta de certezas sobre el cobro de sus salarios.
Por ello, a través de un comunicado, reclaman que se busque activamente una oferta que incluya la planta, se informe con transparencia sobre las propuestas, sus plazos y las alternativas existentes, y se priorice la conservación del empleo en cualquier medida laboral que se adopte.
El comité también exige que la continuidad de la planta de Nanclares se defienda con la misma firmeza que la del resto de fábricas del grupo. La representación de los trabajadores rechaza que la incertidumbre del concurso sirva para relegar a la planta y sostiene que no debe darse por terminado su futuro antes de que concluya el proceso de venta.
La liquidación de Tubos Reunidos no implica el cierre de todas sus plantas
El conflicto de la planta de Nanclares de Oca sufre las consecuencias de la reestructuración de Tubos Reunidos. La compañía solicitó esta semana la apertura de la fase de liquidación de Tubos Reunidos, S.A. (TRSA), la sociedad matriz del grupo, después de constatar que no había ofertas interesadas en adquirir sus acciones y de no encontrar una vía para alcanzar un convenio con los acreedores.
Sin embargo, la decisión no supone necesariamente el cierre de las fábricas. El grupo mantiene abierto el proceso de venta de sus plantas, que pueden ser adquiridas por otras empresas aunque la matriz entre en liquidación, el mejor escenario posible para las plantillas que ven peligrar sus puestos de trabajo.
La compañía ha señalado que este procedimiento continúa con el objetivo de mantener la actividad industrial y conservar el mayor número posible de puestos de trabajo.

En total, se han presentado cinco ofertas por los activos del grupo. Tres contemplan la adquisición del conjunto de la compañía, incluida la planta de Amurrio (Álava), mientras que las cinco incluyen las instalaciones de Trápaga (Bizkaia). Todas ellas también prevén recortes de plantilla y cambios en las condiciones laborales.
Los sindicatos han reclamado más información sobre el alcance de cada oferta y los proyectos industriales que hay detrás de ellas.
En el caso de Premium Threads (Nanclares de Oca), el comité insiste en que la venta debe ofrecer una oportunidad real de continuidad y rechaza que la incertidumbre del concurso sirva para dar por terminado el futuro de la planta antes de que finalice el proceso.