Repsol controlará un tercio de un nuevo yacimiento en Venezuela que producirá 210.000 barriles diarios
La petrolera española espera cerrar el contrato a finales de año para desarrollar un proyecto desde cero junto a PDVSA
Archivo – El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz
Repsol sigue inmersa en sus operaciones en Venezuela para aumentar la producción de crudo, en línea con los planes de la Administración Trump. La petrolera espera cerrar un nuevo contrato a finales de año para tener un papel relevante en el nuevo proyecto de Petrocarabobo, en la franja del Orinoco, controlando un tercio del yacimiento que aspira a una producción bruta de 210.000 barriles diarios.
«La situación en Venezuela ha mejorado bastante en comparación con hace siete meses. La prioridad para Repsol ahora es contribuir a ese progreso, a reforzar la estabilidad social del país y a apoyar el desarrollo económico. Aumentar la producción va a ser importante, significa incrementar la recaudación fiscal y mejorar la calidad de vida en el país», ha indicado el consejero delegado del grupo, Josu Jon Imaz.
Lo ha hecho durante la conferencia con analistas para presentar los últimos resultados del grupo. La compañía ha registrado unas ganancias récord de más de 5.000 millones de euros entre enero y septiembre, impulsada por los elevados precios del petróleo y el aumento de sus márgenes de refino en un contexto marcado por los conflictos en Oriente Próximo.
Imaz ha asegurado que Repsol está en los «últimos pasos de la negociación» de un contrato en el que va a tener un papel importante respecto a Petrocarabobo, la empresa mixta con la petrolera estatal PDVS y otros inversores donde la energética española controla un 11%.
«Vamos a tener un papel importante en Petrocarabobo, en el área del Orinoco. Se trata de un proyecto greenfield que vamos a desarrollar de manera significativa», ha expuesto el CEO del grupo energético. Un proyecto de este tipo supone la exploración y explotación desde cero en un área virgen o sin antecedentes de infraestructura previa.
«Estamos hablando de que al final del desarrollo podría situarse en unos 210.000 barriles de producción bruta, donde Repsol va a tener en torno a un tercio del total«, ha indicado Imaz. El directivo espera tener cerrado el acuerdo antes de que termine el año.
Repsol, enfocado en aumentar la producción en Venezuela
Respecto a su negocio en el país caribeño, Repsol sigue enfocado en aumentar la producción y seguir generando gas para la producción de electricidad en el territorio, a cambio de que la empresa estatal PDVSA le suministre crudo que transporta en barcos hasta las refinerías españolas.
«Estamos plenamente comprometidos con eso como operador responsable. Nuestro enfoque principal es que se nos pague y hay que decir que PDVSA está respetando plenamente ese planteamiento. Cada pie cúbico de gas que producimos se paga a través del programa de cargamentos que hemos tenido durante el año, incluido un cargamento adicional para financiar la inversión en Cardón IV», ha explicado Imaz.
El objetivo del grupo es aumentar de 580 a 645 millones de pies cúbicos por día (Mcfd) para el primer trimestre de 2028. Imaz asegura que PDVSA está cumpliendo «plenamente» con los compromisos mantenidos con Petroquiriquire, sociedad controlada en un 40% por Repsol y en un 60% por la petrolera estatal.
El acuerdo consiste en que, después de pagar las regalías de producción, el 50% de los ingresos se destina a impuestos y otro 30% a capex (inversión en activos) y opex (gastos recurrentes). Otra parte va para pagar el servicio y la operación de la actividad. «Nosotros estamos usando esos ingresos para aumentar la producción en Petroquiriquire», ha indicado el CEO de Repsol.
Con este escenario, Imaz se ha mostrado «cómodo» con el compromiso que asumió para Venezuela de poder aumentar la producción de petróleo en un 50% en un año y triplicarla en un plazo de tres años.