Una empresa despide a sus trabajadores para meter Inteligencia Artificial y la justicia toma una decisión inesperada
La aplicación de la inteligencia artificial es una causa de despido aún minoritaria, si bien con la proliferación de la tecnología podría generalizarse en el futuro
Una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid sobre un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) se ha convertido en uno de los primeros fallos judiciales que contempla la inteligencia artificial como argumento para despedir a trabajadores.
En la actualidad, la aplicación de la inteligencia artificial es una causa de despido aún minoritaria, si bien todo apunta a que, con la proliferación de la tecnología, podría generalizarse en el futuro.
Implantación de la inteligencia artificial
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) se ha pronunciado sobre el recurso interpuesto por un guionista que consideraba que su despido aplicado en el marco de un ERE debía ser nulo. El juzgado de instrucción, previamente, había reconocido la improcedencia de la terminación de la relación laboral y había pedido daños morales para la empleada.
En la carta de despido que recibió la trabajadora no se mencionaba a la inteligencia artificial entre los motivos para justificar la medida, mientras que sí se hacia referencia en la misiva que se envió a una modeladora de gráficos 3D que trabajaba en la misma empresa y también se vio afectada por el ERE.
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) se ha pronunciado sobre el recurso interpuesto por un guionista que consideraba que su despido aplicado en el marco de un ERE debía ser nulo
En este último caso, el juzgado de instrucción declaró procedente el despido, mientras que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid no lo examinó al no ser recurrido. Consecuentemente, la justicia consideraba que la implementación de la inteligencia artificial permite despedir empleados al cambiar los modelos de producción y reducir la cantidad de empleados necesaria.
ERE en una empresa de videojuegos
La carta de despido enviada a la modeladora 3D defendía que la inteligencia artificial mejora la calidad visual y permite una mayor agilidad y eficiencia, por lo que únicamente necesitaban dos artistas 3D y optaban por despedirla La empresa alegó causas económicas, técnicas, productivas y organizativas.
El Estatuto de los Trabajadores recoge las condiciones que acreditan cada causa de despido. Mientras que las causas técnicas hacen referencia a los medios de producción, las organizativas están vinculadas a los métodos de trabajo y las productivas a la demanda de productos. Al hacer referencia en la carta a un «cambio en la forma de trabajar», se trata de una causa productiva.

Esa, precisamente, es la clave del fallo judicial. El impacto de la implantación de la inteligencia artificial en los despidos se puede entender como una causa técnica, una nueva tecnología que sustituye al trabajador, o bien, como una causa productiva, una tecnología que reduce las ventas o el mercado.
En este caso, se argumentan causas productivas, dado que la adopción de la inteligencia artificial recortó la cantidad de horas necesarias trabajadas por humanos para generar arte gráfico, mientras que los clientes pedían juegos con historias más sencillas, por lo que el volumen de trabajo necesario cayó drásticamente.
Viabilidad económica de la empresa
De esta manera, la empresa no presentó la implantación de la inteligencia artificial, sino como una consecuencia por el cambio en la demanda de los clientes. Todo ello, en un momento en el que la firma atravesaba una complicada situación económica, tras agravar las pérdidas desde los 646.297 euros hasta los 3,5 millones de euros en 2024.
Ese mismo año, cuando su cifra de negocio se desplomó desde los cerca de 8 millones de euros hasta los 4,60 millones de euros, la empresa optó por comunicar su insolvencia a la justicia madrileña y presentar un ERE que se aplicó sobre una quincena de los 80 trabajadores que conforman su plantilla.
En este contexto, la empresa del sector de los videojuegos defendió que la inteligencia artificial no había causado los despidos pero si que había favorecido el cambio de procesos productivos para que lograse ser viable económicamente. Con todo, la justicia ha acabado dando la razón a la empresa y ha considerado que si se achacan los despidos a cuestiones de productividad y no técnicas, el despido colectivo es procedente.