La CNMC detecta sobrecostes de Telefónica en la adaptación de los postes que alquila a sus rivales

El regulador obliga a Telefónica a recalcular los costes que cargó a la operadora alternativa Closeness por el uso de su infraestructura

Archivo – Fachada de la sede de Telefónica.

El regulador pone bajo la lupa los costes que Telefónica carga a otras operadoras por adaptar su infraestructura. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha obligado a la teleco a revisar los presupuestos que presentó a la empresa Closeness para acondicionar decenas de postes de su red, tras detectar deficiencias técnicas y precios por encima de sus referencias.

El organismo ha resuelto un conflicto entre ambas compañías después de que la operadora alternativa reclamara por las condiciones técnicas y económicas que le exigía la teleco que preside Marc Murtra para utilizar ocho líneas de postes de su propiedad.

Closeness un operador local con presencia en Moraira, Teulada, Benissa y municipios de su entorno, en la provincia de Alicante. La empresa ofrece conexiones de fibra óptica, wifi, telefonía y televisión, y cuenta con una red propia en esta zona de la Marina Alta. Su actividad se concentra en un mercado de ámbito local, donde compite con los grandes operadores nacionales.

La disputa afecta a 176 postes y pone de manifiesto las diferencias entre Telefónica y sus competidores sobre quién debe asumir las inversiones necesarias para compartir una infraestructura esencial para el despliegue de redes de fibra óptica, según la documentación consultada por este medio.

La resolución, aprobada el 15 de octubre, obliga a la operadora a revisar los estudios técnicos y los presupuestos presentados a Closeness cuando esta solicitó acceso a ocho líneas de postes de Telefónica para desplegar sus cables.

Telefónica identificó inicialmente 97 postes que necesitaban refuerzos o sustituciones y otros cinco que consideraba inviables, pero la operadora alternativa discrepó de esa evaluación y recurrió a la CNMC al considerar que las exigencias técnicas y económicas no estaban suficientemente justificadas.

La CNMC obliga a Telefónica a recalcular los costes

El regulador realizó sus propias comprobaciones y modificó sustancialmente el resultado, concluyendo que ee los 176 postes examinados, 107 podían utilizarse sin obras y que únicamente 69 necesitaban algún tipo de adaptación.

Además, determinó que 42 de estos últimos ya incumplían los límites técnicos de resistencia antes de incorporar los cables de Closeness. En los 27 restantes, la sobrecarga se producía como consecuencia de la instalación de los nuevos tendidos de la empresa, cuyos costes tiene que asumir íntegramente.

En cambio, en los otros 42, Telefónica tendrá que compartir los costes en función de la contribución de los tendidos de cada compañía a la carga soportada por la infraestructura. El regulador también ha identificado nueve casos en los que Telefónica había calculado incorrectamente la parte que debía pagar Closeness.

La CNMC cuestiona, además, los precios presupuestados por Telefónica para determinadas actuaciones donde el precio medio presentado por la operadora superaba el precio de referencia del regulador.

La resolución obliga a la operadora a presentar un nuevo estudio técnico y recalcular los costes de las ocho solicitudes de Closeness, con el desglose de los trabajos y el reparto de costes correspondiente.

La batalla por la subida de tarifas MARCo de Telefónica

La resolución de la CNMC a este conflicto se da en un momento de tensión en el sector de las telecomunicaciones por la propuesta para subir las tarifas que cobra Telefónica a sus rivales por el uso de su infraestructura, lo que se denomina MARCo.

Se trata de la oferta mayorista que permite a terceros operadores utilizar la infraestructura física de Telefónica para desplegar sus propias redes de fibra sin tener que construir desde cero canalizaciones y otros elementos de obra civil.

La empresa participada por el Estado controla la práctica totalidad de la infraestructura física del mercado mayorista regulado, heredada de la época en la que prestaba los servicios de telecomunicaciones en monopolio.

La operadora quiere sustituir el actual marco regulatorio por un sistema de compromisos voluntarios con una vigencia de cinco años, prorrogable por otro más, y elevar sustancialmente las cuotas recurrentes que pagan los operadores por utilizar sus postes, conductos y registros.

La segunda oferta presentada ante la CNMC contempla un incremento inicial del 30% sobre los precios vigentes, seguido de subidas anuales del 16,96% durante los tres años siguientes y actualizaciones equivalentes al IPC previsto, del 2%, en los dos últimos ejercicios. El aumento acumulado alcanzaría el 116,4% al término del periodo.

Pero la propuesta de Telefónica ha encontrado oposición entre sus rivales. Operadores como Orange, Vodafone, Digi, Adamo y Avatel, junto con compañías mayoristas de fibra, han cuestionado el encarecimiento planteado y han trasladado sus objeciones al regulador.

Consideran que el acceso a esta infraestructura resulta esencial para mantener la competencia en el mercado de banda ancha y que una subida de esa magnitud elevaría sus costes de despliegue. Telefónica, por su parte, defiende una actualización de los precios y un marco más estable para los próximos años.

La CNMC abrió el pasado junio una consulta pública para evaluar la segunda propuesta de compromisos y recabar las observaciones de los operadores. El proceso sigue en marcha y el regulador aún no se ha pronunciado sobre el asunto.

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