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El ahorro invisible: cómo optimizar la potencia contratada y entender la diferencia entre kW y kWh

Hay un concepto en tu factura de la luz que muy pocos miran y que, sin embargo, puede estar costándote dinero cada mes sin que lo sepas. No es el precio de la energía, que sube y baja cada día.

Se trata de la potencia contratada. El 60% de los hogares españoles tiene más potencia de la que necesita y paga entre 50 y 160 euros al año de más por algo que no usa. Y lo peor, como apuntan los expertos del sector: no lo saben.

Antes de explicar cómo optimizarla, conviene aclarar una confusión muy habitual entre dos términos que aparecen en cualquier factura eléctrica y que no significan lo mismo.

kW y kWh: diferencia fundamental para la potencia contratada

Un kilovatio (kW) mide potencia, es decir, la capacidad máxima de electricidad que puedes consumir en un momento dado. Es como el caudal de un grifo: la anchura por la que puede pasar el agua.

Un kilovatio hora (kWh), en cambio, mide energía consumida a lo largo del tiempo. Siguiendo el mismo símil, sería el agua que realmente has dejado correr.

Una lámpara encendida en casa. Foto: Freepik.
Foto: Freepik.

Si tienes una potencia contratada de 3,5 kW, puedes tener funcionando un horno de 2 kW al mismo tiempo que un termo eléctrico de 1,5 kW sin que salten los plomos. Sin embargo, si tuvieses 2,3 kW contratados, no podrías utilizar ambos aparatos simultáneamente.

La clave está en que estos dos conceptos se traducen en dos partidas bien distintas en tu factura: el término de potencia (fijo, lo pagas siempre, uses o no uses la luz) y el término de energía (variable, depende de cuántos kWh consumas cada mes). Comercializadoras como Factorenergia muestran estos y otros conceptos de forma transparente y bien diferenciados en su factura

La fórmula del término fijo es sencilla. Potencia contratada × precio del término de potencia × días del periodo facturado. Por eso, ajustar los kW contratados a lo que realmente necesitas es la palanca más directa para reducir ese coste fijo sin tocar ningún hábito.

Cuánto te cuesta cada kW de más

Cada kilovatio de potencia contratada supone un coste fijo de aproximadamente 60 euros anuales en la factura de luz. Traducido a la realidad de un hogar medio: si tienes contratados 5,75 kW y tu consumo real nunca supera los 3,2 kW, estás pagando por más de 2 kW que no aprovechas, lo que equivale a unos 120 euros al año tirados a la basura.

DIFERENCIA CONCEPTUAL

kW — PotenciakWh — Energía consumida
¿Qué mide?Capacidad máxima de electricidad que puedes usar a la vezElectricidad que has consumido a lo largo del tiempo
AnalogíaEl ancho del grifo: cuánta agua puede pasar al mismo tiempoEl agua que has dejado correr y que sale en el contador
En la facturaTérmino fijo — lo pagas siempre, uses o no la luzTérmino variable — solo pagas lo que consumes
Coste aprox.~60 €/año por cada kW contratadoVaría según precio de mercado y tarifa
Lo decides túSí, al firmar o modificar tu contratoDepende de tus electrodomésticos y hábitos de uso

CASOS PRÁCTICOS POR TIPO DE VIVIENDA

ViviendakW recomendadosElectrodomésticos clavekWh medios/añoAhorro potencial
Estudio / piso pequeño (1–2 personas)3,45 kWNevera, TV, microondas, iluminación LED1.500–2.500 kWhBajando de 5,75 kW: ~140 €/año
Piso medio (2–3 personas)4,6 kWLavadora, lavavajillas, horno, aire acondicionado2.500–4.000 kWhSi consumes menos de 3,2 kW de media: baja a 3,45 kW y ahorra ~70 €/año
Casa grande / familia (4+ personas)5,75 kWHorno + lavadora simultáneos, 2 AA.CC., acumulador ACS4.000–7.000 kWhNo bajar sin revisar curva de carga: varios aparatos pueden coincidir
Chalet / coche eléctrico (con aerotermia o EV)≥ 5,75 kW (hasta 9,2 kW con cargador EV)Aerotermia, cargador EV, piscina, inducción7.000–15.000 kWhPotencia diferenciada punta/valle: ahorro de 60–90 €/año
Segunda residencia (uso estacional)3,45 kWNevera, uso puntual, AA.CC. portátil500–1.500 kWhMuchos contratan 5,75 kW sin necesitarlo: ahorro fácil de ~140 €/año

Tabla comparativa

El término de potencia representa entre el 30% y el 50% de la factura mensual en hogares con potencias medias. En 2026, este porcentaje cobra especial relevancia: con el encarecimiento del término fijo, cada kW de más que tengas contratado te costará más caro que en años anteriores.

Cómo saber si puedes bajar tu potencia

El truco más sencillo no requiere ninguna herramienta especial. Mira en tu factura la «potencia máxima demandada». Si es mucho menor que la contratada —por ejemplo, demandas 3,2 kW y tienes 5,75 kW—, puedes bajar y ahorrar.

Para quienes quieran afinar más, la distribuidora eléctrica de tu zona (i-DE si eres cliente de Iberdrola, e-Distribución si eres de Endesa) pone a disposición de los usuarios la curva de carga de su hogar, donde se puede consultar la potencia máxima que se ha demandado en cada día del último año. Es el dato más fiable para tomar una decisión con criterio.

Como guía orientativa por tipo de hogar, un piso pequeño para una o dos personas suele necesitar entre 3,45 kW; un piso medio para dos o tres personas, entre 3,45 y 4,6 kW; una casa o familia grande, entre 4,6 y 5,75 kW; y una vivienda con coche eléctrico o aerotermia, a partir de 5,75 kW.

Cómo ajustar la potencia contratada

El proceso de modificar la potencia contratada es sencillo y se puede gestionar por teléfono, de forma online o de manera presencial.

Bajar un escalón de potencia cuesta solo 9,04 euros, por lo que el riesgo es mínimo: si en dos o tres meses te saltan los plomos con frecuencia, puedes volver a subir.

Una estrategia más avanzada, especialmente útil para hogares con coche eléctrico que cargan por la noche, es la potencia diferenciada en horario punta y valle.

La fórmula permite contratar menos kW durante las horas del día —cuando no se está en casa y se usan pocos electrodomésticos— y más potencia en horario nocturno, donde se concentra el consumo más exigente, con un ahorro potencial de entre 60 y 90 euros al año.

En Factorenergia analizan tu perfil de consumo para ayudarte a encontrar la potencia adecuada a tu hogar y la tarifa que mejor se adapta a tu forma de vivir, sin letra pequeña y con el compromiso de acompañarte en cada paso.

Porque el mejor ahorro energético no siempre viene de consumir menos. A veces viene de revisar lo que ya estás pagando.

Calcula la potencia que necesitas. Descubre si pagas de más. Revisa tu potencia contratada.