Claves de la felicidad de los países: prestaciones, buena gobernanza y salud

En 2025 los primeros diez países del ranking fueron Finlandia, Islandia, Dinamarca, Costa Rica, Suecia, Noruega, Países Bajos, Israel, Luxemburgo y Suiza

El informe mundial de la felicidad (World Happiness Report) es el más prestigioso en este campo. Lo elaboran anualmente desde 2012 Gallup, el Centro de Bienestar de la Universidad de Oxford y la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas. En 2025 los primeros diez países del ranking fueron Finlandia, Islandia, Dinamarca, Costa Rica, Suecia, Noruega, Países Bajos, Israel, Luxemburgo y Suiza. España ocupa el lugar 41. En 2021 lo encabezaron Finlandia, Dinamarca, Islandia, Suiza, Países Bajos, Suecia, Luxemburgo, Noruega, Israel y Nueva Zelanda. Alemania ocupaba la plaza catorce y EEUU la decimosexta. España estaba en el vigesimonoveno lugar. Los autores explican el descenso de España por la frustración creciente y baja emancipación de los jóvenes, inseguridad laboral y polarización política. La proyección de PIB per cápita para España en 2026 es de 41.760 dólares.

En 2015 los primeros diez del informe de felicidad fueron Dinamarca, Suiza, Islandia, Noruega, Finlandia, Canadá, Países Bajos, Nueva Zelanda, Australia y Suecia, con EEUU en decimotercera, Alemania en decimosexta y España en trigésima séptima plaza. La metodología consiste en que personas mayores de quince años evalúen su calidad de vida entre 1 y 10. Las respuestas se ponderan por población y se promedian durante tres años. Se combinan con seis variables objetivas: PIB per cápita, apoyo social, esperanza de vida saludable, libertad, generosidad y percepción de corrupción. Esta circunstancia explica que figuren los países nórdicos y de Europa septentrional de manera consistente entre los mejores.

Finlandia, cuyo PIB per cápita es de 60.160 dólares, ha liderado la clasificación durante nueve años consecutivos. Los altos resultados de los nórdicos y de Europa septentrional se atribuyen a sólidas redes sociales, confianza en las instituciones, amplío apoyo social, mínima corrupción, libertad para tomar decisiones vitales y gobernanza efectiva. Dinamarca, con un PIB per cápita de 82.710 dólares, acumula ocho segundas plazas, en 2017 y cada año entre 2019 y 2025.

El posicionamiento de Estados Unidos en el informe mundial de la felicidad ha disminuido entre la plaza decimotercera en 2015 y la vigesimotercera en 2025. Los autores atribuyen el retroceso a una percepción más negativa entre los jóvenes y menor confianza social, que es la apreciación de seguridad que tiene la población respecto a otras personas, familia e instituciones. Su PIB per cápita es de 95.210 dólares.

Costa Rica, considerado un país emergente, ha logrado situarse entre los quince primeros de manera sostenida en los últimos años a pesar de tener un PIB per cápita de 20.300 dólares. México se ha mantenido entre las 36 primeras plazas con un PIB per cápita de 15.780 dólares. La explicación para ambos es la fortaleza de sus lazos familiares y sociales, apoyo intergeneracional y frecuencia de contacto con amigos y familiares. Para México se resalta también la felicidad de matrimonios con niños pequeños que viven con su familia extendida.

Posicionamiento en el Índice de Desarrollo Humano

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) confecciona el Índice de Desarrollo Humano (IDH) desde 1990. No incorpora percepciones de la población. Utiliza tres categorías de indicadores: salud medida por esperanza de vida, educación por años de escolaridad y nivel de vida mediante el PIB per cápita. Su top diez en 2025 fue Islandia (con un 0,972), Noruega, Suiza, Dinamarca, Alemania, Suecia, Australia, Hong Kong, Países Bajos y Bélgica, con EEUU en decimoséptimo (0,938) y España en vigésimo octavo puesto (0,918). Los registros del IDH en 2025 son 0,938 para Nueva Zelanda, 0,922 para Luxemburgo, 0,919 para Israel, 0,833 para Costa Rica y 0,789 para México.

El papel del estado del bienestar

EEUU tiene un PIB per cápita considerablemente superior a Dinamarca y Finlandia, los países que han liderado el informe de felicidad mundial desde su gestación. La diferencia evidente entre ellos es la magnitud del estado del bienestar en los países nórdicos. EEUU carece de sanidad pública universal y gratuita. Las prestaciones por desempleo y las bajas por maternidad son mucho menores. Esto provoca que los hogares con menores ingresos deban realizar múltiples trabajos y horas extra. Una enfermedad grave puede hundir las finanzas familiares. Estas circunstancias conllevan más estrés y ansiedad, lo cual disminuye la calidad de vida y felicidad. Múltiples estudios demuestran esta causalidad.

El New England Journal of Medicine publicó en 2013 el estudio Oregon Health Insurance Experiment. Demostró que la cobertura médica pública disminuyó la tensión financiera, la depresión y casi eliminó los gastos médicos propios que conducen a la bancarrota. Un análisis de 45 estudios por parte de Amy Heshmati en el Lancet Public Health en 2023 concluyó que bajas más largas y generosas por paternidad fomentaban mejor salud mental maternal, incluyendo menos síntomas depresivos y malestar psicológico. Un estudio de Health Affairs de 2023 sobre la ampliación del crédito fiscal por hijo reveló una reducción del 3,4% en síntomas de ansiedad y 1,7% en síntomas de depresión entre familias de bajos ingresos.

Efectos nocivos de la polarización política

En un sondeo llevado a cabo por el American Enterprise Institute en 2021 un 15% de estadounidenses declararon haber acabado una amistad por motivos políticos. En un análisis de la Northeastern University de Boston los que percibían mayor polarización política tenían una probabilidad 52% mayor de sufrir una depresión y 57% mayor de padecer un trastorno desorden de ansiedad. En otra investigación realizada en 2017 por la universidad de Nebraska-Lincoln un 40% de los encuestados afirmaba que la política les causaba estrés y un 20% reconocía que diferencias políticas habían dañado una amistad valiosa. Una comparación de doce países desarrollados efectuada por las universidades de Harvard y Stanford en 2024 evidenció una mayor polarización política en EEUU, Dinamarca y Suiza y menor en Noruega, Suecia, Alemania, Reino Unido y Australia.

El precio del sueño americano

En 2015 la Australian Catholic University examinó 105 estudios con una participación de 70.000 personas. Desveló que anteponer riqueza, fama y apariencia a comunidad y relaciones personales se asociaba a menor bienestar y mayor angustia psicológica. En 2023 una muestra de 16.000 personas de 23 países opinó sobre si sentían presión para tener éxito y ganar dinero. Las respuestas afirmativas fueron un 46% en EEUU, 40% en Alemania, 39% Reino Unido, 36% España, 33% Francia, 26% Suecia y 25% Italia. Una investigación de las universidades de Cardiff y SWPS (Polonia) de 2025 de 72 estudios y 44.000 participantes evidenció que un mayor materialismo producía más soledad y menor satisfacción en las relaciones personales.

El vínculo entre salud y felicidad

En algunos países se manifiesta una retroalimentación entre insuficiente salud, estrés financiero, falta de vínculos sociales y poca participación en actividades comunitarias. El ensayo Health at a Glance de la OECD de 2025 examina esperanza de vida, mortalidad prevenible, enfermedades crónicas y obesidad. España ha alcanzado una esperanza de vida de 84 años, mientras que la de EEUU es de 78. Nuestro país supera la media de la OECD en ocho de diez indicadores de estado de salud y factores de riesgo. Asimismo, en España el porcentaje de necesidades sanitarias no cubiertas es del 1,7%, mientras que el promedio de la OECD se sitúa en un 3,4%.

La Reserva Federal estima que un 37% de los estadounidenses no puede cubrir completamente un gasto inesperado de 400 dólares con efectivo o su cuenta corriente y un 12% no puede hacerlo de ninguna manera

La Universidad de Bristol en un estudio de 2024 atestiguó que las personas que ahorran más gozaban de una mejor salud mental, más optimismo, satisfacción con sus vidas y calidad de sueño. Entre las personas con menores ingresos, un 53% de los que ahorran habitualmente estaban bastante o completamente contentos con sus vidas, comparado con un 40% entre los que no ahorraban. La Reserva Federal estima que un 37% de los estadounidenses no puede cubrir completamente un gasto inesperado de 400 dólares con efectivo o su cuenta corriente y un 12% no puede hacerlo de ninguna manera. El aumento de la desigualdad agudiza dichos problemas. En 1989, el 1% de los hogares más ricos de EEUU poseía el 22,8% del patrimonio neto total de los hogares. En 2026 esa proporción había ascendido al 32%.

España compensa las deficiencias reseñadas al principio con sus indicadores sanitarios sobresalientes y las relaciones sociales de su población, es decir apoyo de otras personas y lazos con la familia y amigos. También dedican más tiempo (15,7 horas diarias) que el promedio de la OECD al cuidado personal y el ocio. La felicidad es difícil de lograr. La de EEUU sería más alta si contara con prestaciones equivalentes a las europeas, más apoyo social y menor materialismo y desigualdad. La de España subiría con una mejor gobernanza e instituciones más sólidas.

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