Telefónica refuerza su apuesta por el sector de defensa con el cambio de nombre de su filial
Este movimiento se enmarca en la estrategia del grupo de reforzar su posicionamiento en el ámbito de la seguridad
Archivo – Fachada de la sede de Telefónica
Telefónica ha cambiado la denominación social de su filial Telefónica Ingeniería de Seguridad, que pasa a llamarse Telefónica Defensa y Seguridad, según figura en el Boletín Oficial del Registro Mercantil (Borme).
Este movimiento se enmarca en la estrategia del grupo de reforzar su posicionamiento en el ámbito de la seguridad y ampliar su presencia en el sector de la defensa.
El presidente de Telefónica, Marc Murtra, ya adelantó el pasado mes de marzo en su discurso ante la junta general ordinaria de accionistas que la ‘teleco’ invertirá en fortalecer su presencia en productos de defensa, así como en integrar soluciones de ciberseguridad y ‘cloud’ en el negocio de empresas (‘B2B’), entre otras cuestiones.
«Invertiremos en ampliar la red de fibra y cobertura 5G en nuestros mercados ‘core’, en incrementar capacidades de fibra de 10 gigabits por segundo (Gbps) en España y Brasil, en integrar soluciones de ciberseguridad y ‘cloud’ en B2B y en fortalecer nuestra presencia en productos de defensa», aseguró.
De esta forma, Telefónica ha lanzado un giro estratégico con el que busca contribuir de manera directa a la deseada en plena convulsión geopolítica global, con una reconfiguración del sistema de alianzas internacionales, tal y como ha adelantado este miércoles El Periódico.
Indra y Navantia
Por su parte, el consejero delegado de Telefónica, Emilio Gayo, ha subrayado este miércoles en una nueva sesión de los ‘Desayunos Esade’, organizados por Esade Alumni, que la evolución tecnológica ha llevado el negocio de defensa a las ‘telecos’, refiriéndose a alianzas concretas, que considera «necesarias».
Gayo ha añadido que Telefónica ya cuenta con una alianza con Navantia para proveer de servicios de ciberseguridad dentro de las plantas, así como una Unión Temporal de Empresas (UTE) con Indra, que consiste en construir un vehículo acorazado conectado en un ‘megacontrato’ de conectividad multidisciplinar ‘MC3’ (mando, control y comunicaciones) por 950 millones.

En concreto, Telefónica adjudicó el mes pasado el principal lote del nuevo contrato de comunicaciones de Navantia, valorado en 6,5 millones de euros (impuestos incluidos), que garantiza la conectividad y la seguridad de las comunicaciones entre los distintos centros de la compañía pública de construcción naval.
Por su parte, Indra y Telefónica estudian colaborar en ciberdefensa y ciberseguridad con un modelo similar al consorcio de empresas Tess Defence, controlado por la firma de defensa y tecnología.
Las compañías, que ya colaboran en otros ámbitos, seguirían un modelo asociativo parecido al consorcio de empresas Tess Defence, encargado de la producción del blindado 8×8 Dragón para el Ejército español y también del Vehículo de Apoyo a Cadenas (VAC), dos contratos adjudicados por el Ministerio de Defensa.