ACS, Ferrovial y Acciona miran al nuevo ciclo de infraestructuras de Brasil con 149.000 millones en juego
Los principales candidatos a la Presidencia plantean elevar el peso de la inversión privada mediante concesiones en las que pueden aparecer ACS, Ferrovial y Acciona
Montaje realizado por Economía Digital.
Las propuestas de los principales candidatos a las elecciones presidenciales de 2026 de Brasil coinciden en la necesidad de elevar la inversión y dar un mayor protagonismo al capital privado. Uno de los programas, el del candidato Flávio Bolsonaro, cifra en unos 149.000 millones de euros, la inversión prevista en infraestructuras. El volumen da una idea del tamaño del mercado que se abre para compañías como ACS, Ferrovial y Acciona.
La infraestructura aparece como una de las áreas estratégicas en los programas de los principales aspirantes a suceder a Luiz Inácio Lula da Silva. Existe un punto de coincidencia entre las distintas propuestas: Brasil necesita movilizar más capital para modernizar sus redes de transporte y reducir los costes logísticos de una de las mayores economías del mundo.
La diferencia está en el papel que cada candidatura reserva al Estado y al sector privado.
El programa de Flávio Bolsonaro es el que pone una cifra concreta sobre la mesa. El candidato del Partido Liberal plantea 149.000 millones de euros de inversiones en cuatro años en carreteras, hidrovías, puertos, aeropuertos y ferrocarriles.

Su estrategia pasa por aumentar la participación de la iniciativa privada, ampliar el uso de concesiones y asociaciones público-privadas (PPP) y modificar los mecanismos de financiación. El plan contempla, además, un fondo respaldado por la titulización de activos e inmuebles de la Unión.
Para los grupos españoles, la clave está precisamente en esa apuesta por fórmulas concesionales. Brasil lleva años utilizando el capital privado para desarrollar infraestructuras y el actual Gobierno federal mantiene una cartera de proyectos especialmente amplia.
El Ministerio de Transportes tiene identificadas 35 nuevas concesiones de carreteras que representan 65.815$ millones de euros de oportunidades de inversión en cuatro años, una cartera abierta tanto a inversores nacionales como internacionales.
El ferrocarril es otro de los grandes focos. El Gobierno brasileño ha diseñado para 2026 una cartera de ocho licitaciones ferroviarias que suma más de 9.000 kilómetros de vías y 23.268 millones de euros de inversión directa, con proyectos como el Anillo Ferroviario del Sudeste, Ferrogrão o diferentes corredores de la Malha Sul.
Ese cambio de modelo encaja con la estrategia internacional de las constructoras españolas, acostumbradas a combinar construcción, concesión, financiación y explotación de activos.
En el caso de ACS, el grupo mantiene exposición a Brasil a través de su negocio concesional. Abertis amplió en 2024 durante 12 años, hasta diciembre de 2039, la concesión de la autopista Intervias, en São Paulo, reforzando su presencia en uno de los mercados históricos de las concesiones latinoamericanas del grupo.
ACS también ha sufrido recientemente un revés en el negocio concesional. El grupo perdió la concesión de la Rodovia Fernão Dias, conocida como Régis Bittencourt, que durante años estuvo vinculada a su filial Arteris, tal y como adelantó Economía Digital. La concesión pasó a manos de un nuevo operador tras el proceso de relicitación impulsado por las autoridades brasileñas.
Acciona es, entre los tres grupos españoles, el que llega a este nuevo ciclo con una posición especialmente visible en Brasil. La compañía ha acelerado su presencia en el país durante los últimos años, especialmente en agua y saneamiento.
En abril firmó junto a BRK el contrato para prestar servicios de saneamiento en 153 municipios y un distrito de Pernambuco durante 35 años. El acuerdo contempla una inversión de unos 2.680 millones de euros para ampliar y modernizar las redes de abastecimiento y saneamiento.
A ese proyecto se suma el contrato conseguido en Paraíba para gestionar el saneamiento y alcantarillado de 85 municipios, con una inversión asociada de 724 millones de euros.

Ferrovial, por su parte, cuenta con una trayectoria de actividad constructora en Brasil y mantiene una sociedad de construcción domiciliada en São Paulo. La compañía ha desarrollado proyectos de carreteras en el país y su negocio de construcción acumula experiencia internacional en mercados latinoamericanos.
El grupo presidido por Rafael del Pino conoce además de primera mano el mercado brasileño de concesiones. Ferrovial ya analizó en el pasado distintas oportunidades en carreteras y aeropuertos del país, dentro de su estrategia de expansión internacional.
ACS, Ferrovial y Acciona entran dentro de las grandes constructoras
El denominador común de los programas electorales es, en cualquier caso, la búsqueda de más inversión privada y mayor seguridad jurídica. Lula plantea mantener el ritmo de las licitaciones de carreteras, intensificar las concesiones ferroviarias y continuar con los proyectos portuarios y aeroportuarios.
Así, los 149.000 millones de euros asociados al programa de Flávio Bolsonaro no constituyen una adjudicación ni una cartera cerrada, sino una referencia del volumen inversor que podría movilizar el país si las propuestas de expansión de las infraestructuras terminan trasladándose a los presupuestos, concesiones y PPP.
