La CNMC estudia expedientar a Avatel por usar sin pagar la red de Telefónica durante más de 7 años
El regulador identifica indicios de infracción y exige a la operadora regularizar en tres meses casi 1.400 ocupaciones de postes y canalizaciones ajenas
Avatel, camino del expediente sancionador. Economía Digital
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha intervenido en la disputa entre Telefónica y Avatel Telecom. El regulador señala que hay indicios suficientes para abrir un expediente sancionador contra la compañía ‘low cost’ por haber utilizado durante más de 7 años la infraestructura física de Telefónica sin contar con la autorización necesaria ni abonar las cantidades correspondientes.
«La Sala de Supervisión Regulatoria de la CNMC valorará la procedencia de incoar un procedimiento administrativo sancionador contra Avatel por la posible comisión de las infracciones tipificadas en los artículos 106.14 y 107.38 de la LGTel», explica el regulador en la resolución, consultada por este periódico.
Según la CNMC, la compañía habría usado postes, conductos y arquetas sin pagar por su uso ni cumplir con los controles de seguridad exigidos. Esto puede afectar a la competencia y a la seguridad de la red, ya que se habrían evitado los estudios exigidos por la oferta MARCo para comprobar que las instalaciones pueden soportar el peso de los cables.
La resolución, con fecha del 30 de julio de 2026, señala que la propia Avatel ha reconocido ser responsable de regularizar 1.392 incidencias registradas por ocupación irregular en el sistema de gestión de Telefónica. Según la compañía que preside Marc Murtra, estas incidencias se remontan hasta 2017.
El acceso irregular a redes, una de las claves del crecimiento de Avatel
El problema responde a la estrategia de expansión que Avatel ha seguido en los últimos años. El operador, controlado por Pangea Telecom y el fondo de inversión Inveready, ha absorbido alrededor de 155 empresas locales de telecomunicaciones desde el año 2020, un proceso de concentración acelerado del mercado rural de fibra que le ha llevado a ganar rápidamente peso en el sector.
Muchas de estas adquisiciones incluían redes que habían sido desplegadas por otros operadores, punto concreto sobre el que ahora pone el foco el regulador. Según sus conclusiones, Avatel no llevó a cabo las comprobaciones necesarias antes de cerrar las operaciones. Las revisiones posteriores tampoco lograron detectar todas las ocupaciones irregulares que arrastraban las compañías adquiridas.

En la práctica, el veloz crecimiento mediante la compra de redes ya construidas por terceros habría dejado a la firma de telecomunicaciones con una parte de su infraestructura en una situación que no había sido revisada. Esa herencia se refleja ahora en el uso irregular de redes de otros operadores.
Desde el punto de vista económico, la CNMC considera que adquirir una empresa o sus activos no libera al nuevo propietario de sus responsabilidades. El regulador señala que la falta de control y transparencia habría permitido a la teleco obtener una ventaja frente a sus competidores al evitar costes que otras compañías del sector sí tienen que asumir.
Telefónica, tras realizar inspecciones sobre el terreno, calcula que hasta el 80% de la red de Avatel podría estar funcionando fuera de la normativa.
La resolución también hace un apunte en el caso de Fibracat. Aunque Avatel es su único socio, la CNMC establece que Telefónica debe gestionar por separado los problemas relacionados con esta compañía, ya que mantiene su propia personalidad jurídica.
1.392 incidencias con protagonismo de zonas rurales
La expansión de Avatel habría dejado una gran cantidad de redes fuera de los exámenes habituales. Tras revisar los primeros registros y eliminar los casos duplicados, la CNMC ha confirmado 1.392 incidencias reales de ocupación irregular. Estas son instalaciones de fibra que utilizan infraestructuras de Telefónica sin contar con la correspondiente Solicitud de Uso de Compartición (SUC).
El problema se concentra principalmente en zonas rurales y afecta a provincias como Cuenca, Ciudad Real, Teruel, Girona, Córdoba y Sevilla.
El informe también refleja que este tipo de incidencias han disminuido en el sector en los últimos años. Los casos pasaron de 1.147 entre 2022 y 2023 a 78 entre 2024 y 2025.
El conflicto de la compañía que preside Víctor Rodríguez es relevante por la cantidad de incidencias acumuladas y por la confusión de su crecimiento mediante compras y fusiones. De hecho, reconoce que su rápido crecimiento ha dificultado saber cuál era el origen de las irregularidades y cuántas había.
El equilibrio de la CNMC
La CNMC ha apostado por una solución intermedia para regularizar las redes de Avatel sin provocar problemas en el despliegue rural. El regulador rechaza que Telefónica cobre de forma anticipada los importes reclamados, ya que considera que su cálculo aplica costes urbanos a una red que es, en su mayoría, rural.

De la misma manera, establece un plazo de tres meses para que Avatel y su filial Fibracat Telecom entreguen información completa sobre las empresas de su grupo y las ocupaciones irregulares, incluyendo su ubicación y fecha de inicio.
Si el operador no cumple, la CNMC dictaminará que las ocupaciones tienen cinco años de antigüedad, lo que permitirá a Telefónica reclamar los pagos correspondientes de forma retroactiva.
La resolución también decreta obligaciones a Telefónica para evitar que el proceso se bloquee. Deberá facilitar las credenciales NEON de 11 operadoras absorbidas por Avatel e identificar con precisión los elementos ocupados. Si no lo hace, perderá el derecho a reclamar la antigüedad de 5 años.