Agricultura se desmarca de la batalla por Deoleo y deja a la española Dcoop sin respaldo ante Coricelli
Dcoop ha solicitado la intervención del Gobierno, especialmente del ministerio de Agricultura, ante la posibilidad de que Deoleo caiga en manos extranjeras
El ministro de Agricultura, Luis Planas, en una imagen de archivo
El Ministerio de Agricultura, dirigido por Luis Planas, se pone de perfil ante la carrera millonaria por comprar Deoleo, propietaria de Carbonell, Hojiblanca o Bertolli, entre otras marcas, y ha delegado en el ministerio de Economía la valoración de la posibilidad de aplicar el escudo antiopas.
Uno de las principales compañías interesadas, la española Dcoop, ha solicitado varias veces durante la última semana la intervención del Gobierno, especialmente del ministerio de Agricultura, ante la posibilidad de que Deoleo caiga en manos extranjeras, con el argumento de defender el interés nacional.
La cooperativa confía en que el Gobierno pueda defender el carácter estratégico de Deoleo, como ya hizo cuando impidió la OPA del grupo húngaro Ganz-MaVag (Magyar Vagon) sobre Talgo por 619,3 millones de euros, alegando razones de protección de los intereses estratégicos y de la seguridad nacional de España.
Sin embargo, el equipo del ministro se ha desmarcado de la situación, ha ignorado la petición y ha pasado la pelota a Carlos Cuerpo, ministro de Economía, Comercio y Empresa.

Según trasladan fuentes de la cartera de Agricultura a Economía Digital, la aplicación del escudo antiopas «no es de su competencia», sino que es una labor que pertenece a Economía, al tiempo que ha evitado pronunciarse sobre el impacto que podría generar la compra de Deoleo por parte de Coricelli, el grupo italiano que está liderando la carrera.
La Dirección General de Comercio Internacional e Inversiones, dependiente de la Secretaría de Estado de Comercio, departamento del Ministerio de Economía, es el organismo responsable del control de inversiones. Sin embargo, la decisión la tiene que aprobar todo el Consejo de Ministros mientras que otro ministerio puede implicarse personalmente en el asunto si le afecta a su cartera. El posicionamiento de Planas tendría sentido en este caso.
El ministerio desoye así las peticiones expresas de las empresas del sector aceitero español que solicitaban su posicionamiento, y que al menos liderara la valoración.
Dcoop, sin noticias del ministerio de Agricultura
El desmarque del ministerio de Agricultura también ha afectado a las partes implicadas. Tal y como señalan las fuentes consultadas por este periódico, Dcoop, ha tratado de contactar con el ministerio liderado por Luis Planas, con el objetivo de «avanzar juntos».
Sin embargo, la cooperativa andaluza, que ofrece 470 millones de euros por la parte correspondiente de CVC y Alchemy en Deoleo, todavía no ha obtenido una respuesta y no tiene ningún tipo de reacción por parte de Agricultura, al menos por ahora.

El presidente de Dcoop, Antonio Luque, solicitó formalmente tanto al ministerio como al Gobierno, durante una entrevista para Agropopular, que estén pendientes de la evolución de las negociaciones, y que «no permitan» que la venta perjudique «los intereses del aceite de oliva español».
A pesar de haberse puesto de perfil oficialmente, algunas fuentes apuntan a que el ministro Luis Planas «no quita ojo» a la batalla financiera que se está produciendo para hacerse con el control del aceite de oliva a nivel mundial.
Por su parte, Carlos Cuerpo ha indicado a los organismos reguladores -Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y Comisión Nacional de Mercados y la Competencia (CNMC)- que, según sus funciones, vigilen de cerca la «subasta» desatada con la venta abierta en la aceitera española Deoleo.
La ‘vía Talgo’
La oferta de 500 millones de euros de la italiana Coricelli ha hecho saltar todas las alarmas en el sector aceitero español, especialmente a Dcoop, especialmente preocupada por la posibilidad de que Deoleo termine siendo propiedad de un grupo extranjero.
La cooperativa cree que el Gobierno debería defender «el carácter estratégico de Deoleo» y activar el mecanismo de control de inversiones extranjeras, conocido coloquialmente como ‘ley antiopas‘.
Son dos las grandes preocupaciones de Dcoop con respecto al futuro de Deoleo tras su venta. La primera es, precisamente, que la compañía mantenga su «españolidad». Por otro, la compañía liderada por Antonio Luque sostiene que lo beneficioso para la economía española es que el futuro propietario mantenga un compromiso firme en la lucha contra el fraude. Y tiene dudas de que una empresa se comprometa de esa manera.
Por su parte, la italiana Coricelli descarta el supuesto veto que podría aplicar el Gobierno español contra su oferta de 500 millones para comprar Deoleo.
Fuentes cercanas a la operación señalan que la compañía familiar defiende que el Ejecutivo no podrá utilizar el mecanismo de control de inversiones extranjeras para bloquear su entrada en el grupo aceitero porque «la operación se articula a través de una sociedad española que lleva dos décadas asentada en el país».