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Florentino Pérez pierde 269 millones en Bolsa en ACS por las dudas sobre el desarrollo de la IA
ACS ha caído un 6,51%, después de cerrar el viernes con una capitalización bursátil de 27.224,9 millones de euros. Con la cotización actual, la compañía vale unos 25.451,3 millones
El presidente de ACS, Florentino Pérez. Foto: Europa Press.
Florentino Pérez sufre las dudas sobre el desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA) y pierde unos 269 millones de euros en Bolsa por su participación de poco más del 15% en ACS.
Durante la sesión de este lunes, la compañía ha caído un 6,51%, después de cerrar el viernes con una capitalización bursátil de 27.224,9 millones de euros. Con la cotización actual, la compañía vale unos 25.451,3 millones, lo que supone una pérdida de capitalización de aproximadamente 1.773 millones de euros en una sola jornada.
El presidente del Real Madrid es el principal accionista de ACS, controlando el 15,015% del capital a través de su sociedad Rosán Inversiones. El empresario elevó su participación hasta ese nivel en agosto, desde el 14,896% anterior.
Tras la caída en Bolsa de este lunes, el valor de la participación de Florentino en ACS se ha situado en 3.817 millones, frente a los 4.086 del viernes. Así, el empresario ha perdido unos 269 millones de euros.
La apuesta de ACS y Florentino Pérez por la IA
La presión sobre ACS tiene especial relevancia por la apuesta del grupo por las infraestructuras vinculadas a los centros de datos. La compañía se ha convertido en uno de los grandes jugadores internacionales en construcción e infraestructuras digitales.
Como contó Economía Digital, durante el primer semestre de 2026, la compañía ha contabilizado inversiones en centros de datos por 746 millones de euros, entre las que se incluyen el desarrollo de los activos de Coravel y la adquisición del emplazamiento de Waterford, en Estados Unidos.
ACS está desarrollando en Virginia un giga-campus de centros de datos con 1,2 gigavatios de capacidad conectada a la red, en un proyecto en el que ya había invertido más de 300 millones de euros hasta junio. La primera fase está prevista para 2029 y la compañía asegura que existe un elevado interés comercial por el proyecto.
El grupo también ha ampliado su presencia en Australia. UGL, filial de CIMIC -controlada por ACS-, ha sido seleccionada por Vocus como socio de desarrollo para la primera fase de la Plataforma Australiana de Infraestructura Digital (ADIP), un proyecto valorado en 500 millones de dólares australianos, unos 308 millones de euros.
La iniciativa contempla una nueva red de fibra óptica de alta capacidad entre Sídney y Melbourne para atender el crecimiento de la demanda generado por la IA, los centros de datos y los servicios en la nube.
Temor a la IA
El desplome de ACS se produce en una jornada marcada por el creciente temor de los inversores a que el desarrollo de la IA pueda entrar en una fase más agresiva.
El CEO de Anthropic, Dario Amodei, ha pedido públicamente ralentizar el desarrollo de esta tecnología ante los riesgos asociados a su expansión, una posición que ha encontrado respaldo en otros líderes del sector como Sam Altman, Elon Musk y Demis Hassabis, los cuatro grandes del sector.
En paralelo, OpenAI ha retrasado su esperada salida a Bolsa. Sam Altman ha descartado que la compañía vaya a debutar en 2026 y ha reconocido que, dadas las actuales preocupaciones sobre la seguridad de la IA, «no sería un buen momento» para salir al mercado.
La OPV de la compañía propietaria de ChatGPT era uno de los grandes acontecimientos que esperaba Wall Street y podría haber situado su valoración por encima del billón de dólares.
Las advertencias han provocado fuertes caídas en las compañías más expuestas al ‘boom’ de la IA. Los fabricantes de chips y otros proveedores de infraestructura tecnológica han sufrido especialmente el movimiento, ante el temor de que una eventual moderación del desarrollo de modelos de inteligencia artificial implique también un menor gasto en centros de datos.