El CEO de Nvidia avisa de que la IA disparará los salarios de electricistas y albañiles
Jensen Huang vaticina que algunas profesiones se volverán indispensables para garantizar la infraestructura tecnológica necesaria para sustentar la inteligencia artificial
El mercado laboral se está transformando a medida que avanza la inteligencia artificial. La automatización de tareas repetitivas, así como la posibilidad de procesar de forma masiva grandes volúmenes de datos está favoreciendo la implantación de la inteligencia artificial en numerosos sectores.
A medida que la inteligencia artificial se extiende, crece el riesgo de desaparición en un elevado número de empleos, si bien también está comportando la creación de nuevas industrias y perfiles profesionales que no existían hasta la fecha, desde los desarrolladores de modelos de aprendizaje automático hasta los especialistas en ética.
Los empleos más beneficiados por la inteligencia artificial
Los electricistas, albañiles, constructores y trabajadores de la industria siderúrgica serán los más beneficiados por el avance de la inteligencia artificial. Así lo ha vaticinado el consejero delegado de Nvidia, Jensen Huang, quien se ha mostrado convencido que estas profesiones se volverán indispensables para garantizar el crecimiento de la tecnología.
El CEO de Nvidia augura que el sector de la artesanía cualificada va a experimentar un auge a raíz del avance de la inteligencia artificial
«A la generación Z le siguen diciendo que sus posibilidades de conseguir empleo son escasas mientras la inteligencia artificial amenaza los empleos de nivel inicial», ha explicado el directivo, quien también ha señalado que existen miles de empleos para los jóvenes al calor del auge de los centros de datos.
«Solo tienen que estar dispuestos a ir a una escuela de formación profesional, si eres electricista, eres fontanero, carpintero, vamos a necesitar cientos de miles de ellos para construir todas estas fábricas», ha augurado el empresario y ha hecho hincapié en que el sector de la artesanía cualificada va a experimentar un auge.

Para ilustrar las oportunidades que entraña la inteligencia artificial el consejero delegado de Nvidia se ha puesto como ejemplo. El directivo dio a conocer su intención de acometer una inversión de 100.000 millones de dólares en OpenAi con el objetivo de contribuir a la financiación del desarrollo de centros de datos basados en los procesadores de inteligencia artificial de la compañía que dirige.
Consecuentemente, un único centro de datos con una superficie de 76.000 metros cuadrados cuenta con la capacidad de dar trabajo hasta a 1.500 empleados de la construcción a lo largo de su creación.
Preocupación en el sector tecnológico
Las declaraciones del CEO de Nvidia se suman a las valoraciones que otros directivos del sector tecnológico han realizado en las últimas semanas. Una de las más alarmantes es la pronunciada por el responsable de inteligencia artificial en Microsoft, Mustafa Suleyman, quien ha advertido que, de no utilizar de forma controlada la inteligencia artificial, podría generarse una nueva especie no humana.
El director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, se muestra partidario de frenar el ritmo de desarrollo de los modelos de inteligencia artificial
Por ello, ha hecho un llamamiento a contar con una mayor alineación entre el conjunto de actores que desarrollan tecnologías para garantizar que permanezcan «subordinadas» a la humanidad. Todo ello, ha considerado, pasa por integrar principios y valores humanos en los sistema de inteligencia artificial.
La advertencia se sitúa en la que realizó recientemente el director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, quien se mostró partidario de frenar el ritmo de desarrollo de los modelos de inteligencia artificial. «Debemos ralentizar el ritmo en el que mejoramos las capacidades de los modelos de inteligencia artificial«, afirmó ante el riesgo de que los sistemas actúen de forma distinta a las intenciones de sus creadores.
Amodei alertó acerca de los «graves» riesgos derivados de perder el control de los sistemas de inteligencia artificial, su posible uso para ciberataques y bioterrorismo así como la generación de trastornos económicos. Una idea que compartió el director ejecutivo de OpenAi, Sam Altman, así como el fundador de SpaceX, Elon Musk, tal y como reflejan en sus redes sociales.