Abertis (ACS), atento al nuevo plan de concesiones de 3.000 millones de Brasil tras perder la Régis Bittencourt
ACS mantiene su apuesta por el mercado brasileño mientras el Gobierno eleva a 3.000 millones de euros los recursos para transporte en 2027
Montaje realizado por Economía Digital.
Abertis vuelve a mirar al mercado brasileño después de perder una de sus concesiones históricas. La compañía controlada por ACS y Mundys no consiguió hacerse con la nueva concesión de la Régis Bittencourt, adjudicada este verano a EPR, pero el Gobierno prepara más concursos y eleva los recursos destinados al transporte con un presupuesto para 2027 que contempla más de 3.000 millones de euros.
En concreto, el proyecto de Presupuesto de la Unión para 2027 supone un incremento del 9,1% frente a los 2.770 millones previstos en el proyecto presupuestario de 2026.
El grueso de estos fondos corresponde al Ministerio de Transportes, que concentra 2.684 millones, cerca del 89% del total. La partida para este departamento aumenta un 7,9% respecto al proyecto de 2026.
La Agencia Nacional de Transportes Terrestres (ANTT), el organismo encargado de regular y fiscalizar el transporte terrestre y ferroviario, dispondrá de otros 60 millones, un 23,5% más.

Este incremento presupuestario se produce mientras Brasil mantiene una amplia cartera de concesiones de carreteras. El Ministerio de Transportes tiene identificados 35 nuevos proyectos de concesión que representan oportunidades de inversión por 66.000 millones durante cuatro años. La cartera incluye tanto nuevos contratos como procesos de optimización de concesiones existentes.
Es en este escenario donde Abertis puede volver a buscar oportunidades para reforzar su presencia en el país. El grupo cuenta con una larga trayectoria en Brasil a través de Arteris, filial junto a Brookfield, que opera una extensa red de autopistas y ha participado durante años en algunos de los principales corredores de la red viaria brasileña.
La salida de la Régis Bittencourt supone, no obstante, un revés para la compañía. El pasado julio, EPR se impuso en el proceso competitivo para hacerse con el control de la concesionaria que administra la BR-116 entre São Paulo y Paraná, tal y como adelantó ECONOMÍA DIGITAL.
La compañía ganó el concurso con un descuento del 22,53% sobre la tarifa básica de peaje. En septiembre, la ANTT homologó oficialmente el resultado.
La concesión contempla inversiones estimadas en 1.200 millones durante el contrato, destinados a ampliar la capacidad de la carretera, recuperar la infraestructura y mejorar la operación. La Régis Bittencourt atraviesa los estados de São Paulo y Paraná y constituye uno de los principales corredores de transporte por carretera entre el sudeste y el sur de Brasil.
La pérdida del activo no significa, sin embargo, que Abertis haya abandonado Brasil. El grupo sigue contando con una posición relevante en el mercado brasileño y el nuevo calendario de concursos ofrece diferentes alternativas para volver a competir por activos.
Entre los proyectos que figuran en la cartera del Ministerio de Transportes están la Rota Arco Norte, la Rota do Pequi, la Rota 2 de Julho, la Rota Portuária do Sul, las Rodovias Integradas de Santa Catarina y la Rota Integração do Sul, entre otros.
La Administración brasileña ha diseñado además un modelo que combina nuevos concursos con la revisión de concesiones ya existentes. En el listado oficial aparecen proyectos como la optimización de la Rota Litoral Sul, la Rota Planalto Sul y la Rodovia Transbrasiliana.

El calendario, no obstante, no está completamente cerrado. Algunos procesos previstos inicialmente para 2026 han sufrido modificaciones y parte de la actividad se trasladará a 2027.
La propia cartera oficial del Ministerio de Transportes actualizada en septiembre recoge varios proyectos pendientes de adjudicación, frente a otros que ya han sido licitados durante este ejercicio.
ACS tiene gran mercado en Brasil
Para Abertis, el mercado brasileño tiene además una particularidad frente a otros países en los que compite por concesiones: la compañía ya cuenta con infraestructura, conocimiento regulatorio y estructura operativa sobre el terreno.
La Régis Bittencourt era precisamente uno de esos activos. La concesión figura en la cartera histórica de Arteris y comprende aproximadamente 392 kilómetros de la BR-116 entre São Paulo y Paraná, según el registro de concesiones de la ANTT.
El nuevo contrato adjudicado a EPR abre, por tanto, una nueva etapa para el corredor, mientras Abertis deberá dirigir su atención hacia los siguientes procesos. El mercado brasileño seguirá ofreciendo oportunidades a los operadores internacionales a medida que avance la agenda de concesiones y se concreten los proyectos incluidos en el plan federal.
El Gobierno ha previsto, además, que los recursos discrecionales destinados al transporte crezcan en 2027, aunque el importe todavía no es definitivo.
El PLOA debe superar la tramitación parlamentaria y puede sufrir modificaciones durante su debate, por lo que los 3.000 millones representan todavía la propuesta presupuestaria y no el presupuesto definitivo.
El escenario deja así a Abertis ante una nueva ronda de concursos en Brasil después de quedarse fuera de Régis Bittencourt. Con una cartera federal que contempla decenas de proyectos y cientos de miles de millones de reales de inversión potencial a cuatro años, el país seguirá siendo uno de los mercados relevantes para las grandes concesionarias de infraestructuras.
