La industria clama contra el decreto energético del Gobierno mientras la luz se va a precios récord
El Gobierno evita medidas directas sobre el precio de la luz e ignora la excepción ibérica
Archivo – La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, Sara Aagesen, interviene durante una sesión plenaria en el Senado, a 25 de noviembre de 2025, en Madrid (España)
La gran industria española clama contra las nulas medidas tomadas por el Gobierno para frenar la escalada de precios energéticos. El nuevo real decreto ignora las peticiones de los grandes consumidores de luz y gas, mientras el precio de la electricidad registra ya su tercer septiembre más caro en la historia de España.
Desde la industria creen que se han tomado algunas medidas de carácter social como el descuento de 20 céntimos por litro en los combustibles o el tope del precio a la tarifa regulada del gas (TUR), pero critican la falta de medidas para contener el impacto en las fábricas que son el motor económico del país.
La Alianza por la Competitividad de la Industria Española cuantifica el sobrecoste energético para la industria en 7.400 millones de euros este año y avisa de que, tras un verano de costes energéticos «sin parangón», lo peor está por llegar.
«Pensar que un sobrecoste de 7.400 millones de euros en la industria puede ser absorbido sin impactos en la producción, en la capacidad de atender los mercados y de mantener el empleo es no conocer cómo funciona la economía real. Si se entiende y no se toman medidas, yo creo que es una irresponsabilidad. Y ahí es donde estamos», explica Carlos Reinoso, portavoz de la asociación a ECONOMÍA DIGITAL.
Esta asociación agrupa a empresas que generan 500.000 millones de euros de facturación y cuatro millones de empleos en sectores que van desde la química, la automoción o la siderurgia hasta el combustible, el papel y la alimentación.
Si la crisis de Oriente Medio se mantiene como hasta ahora tensionando los precios energéticos, el sector advierte de la posibilidad de parones en las fábricas y, en el peor de los escenarios, desabastecimiento de productos esenciales.
Desde la Asociación de empresas con gran consumo de energía (AEGE) han pedido un marco estructural estable que les de certidumbre más allá de 2026.
Si bien se muestran decepcionados con el decreto energético, tienen la esperanza de que el Gobierno trabaje en medidas complementarias que puedan paliar los efectos de la crisis. «Las señales de precios a seis meses son terribles y el escenario es ya muy similar al de 2022«, adviertePedro González, director de la AEGE.
El Gobierno evita actuaciones directas sobre el precio de la luz
Entre las medidas anunciadas por el ministro de Economía y vicepresidente, Carlos Cuerpo, no hay ninguna actuación directa sobre el precio de la electricidad.
Y son precisamente los grandes sectores productivos los que han reaccionado con mayor contundencia ante la ausencia de medidas específicas para aliviar sus costes energéticos.
En las últimas semanas, la industria había pedido medidas como la reducción al mínimo del Impuesto Especial sobre la Electricidad (IEE), pero «sin cualificaciones ni condicionantes» y de manera inmediata.
En cambio, el Gobierno contempla en el nuevo decreto una rebaja del IVA de la luz del 21% al 10% y la rebaja del tipo del IEE DEL 5,1% al 0,5% sólo en caso de que la inflación de la electricidad se incremente un 15% en el mes de septiembre respecto al mismo mes del año anterior.
Urgían también a hacer permanente, o como mínimo ampliar a un marco temporal suficiente, la rebaja del 80% en los peajes eléctricos (costes fijos en la factura de la luz) que pagan y cuya vigencia finaliza el 31 de diciembre.
Otro de los puntos estaba relacionado con las compensaciones indirectas de CO2 que permiten que algunos sectores que están especialmente afectados por el incremento del precio de la electricidad compensar hasta una cantidad determinada de dichos costes.
Aunque el Gobierno aprobó este año una ampliación de 600 millones de euros asignadas a esas compensaciones, también amplió la lista de los sectores que pueden acceder a ellas.
«En nuestras estimaciones, actualmente supone aproximadamente la mitad del máximo que sería autorizado por la Comisión Europea, que son aproximadamente unos 1.150 millones de euros. Por tanto, creemos que es imprescindible que se aprobase porque tiene efecto inmediato», asegura Reinoso.
Además, la Alianza trasladó al Ejecutivo la necesidad de que los servicios de ajuste, que se han incrementado significativamente desde el apagón del 28 de abril de 2025 por la operación reforzada de Red Eléctrica, se trasladen a los peajes para reflejar mejor un coste que no está ligado al consumo.
«Tiene que entenderse que el reto ahora es de otra magnitud. Las medidas paliativas deben ser de un nivel de ambición muy superior a los que hemos tenido hasta ahora», añade Reinoso.
Sin excepción ibérica, mientras el precio de la luz marca el tercer septiembre más caro de la historia
En su decreto, el Gobierno tampoco ha recuperado ningún mecanismo similar a la excepción ibérica —el conocido tope al gas— para contener el coste de la luz, por la negativa del Ministerio para la Transición Ecológica que lidera Sara Aagesen.
Una medida que, si bien debe pasar primero por Bruselas y no sería de activación inmediata, pondría coto a los beneficios extraordinarios de las grandes energéticas del país que generan luz con sus plantas de ciclos combinados de gas.
Este contexto es cada vez más preocupante para los grandes consumidores eléctricos, que ven como los precios del pool se encaminan a niveles récord.
«La electricidad en septiembre acaba de cerrar prácticamente en 145 euros el megavatio (MW). Eso significa el tercer septiembre más caro de toda la historia, por detrás de 2021 y 2022″, destaca Antonio Aceituno, CEO de Tempos Energía.
El experto energético considera que, ante esta circunstancia, hecha en falta medidas más drásticas por parte del Gobierno. «Recordemos que la excepción ibérica se estableció cuando Alemania estaba pagando el precio de la energía por encima de los 200 euros y aquí en España estábamos en casi 100», indica.
En este sentido, Aceituno apunta que el decreto del Gobierno afecta solamente a los particulares, a consumidores domésticos. «Las empresas están totalmente expuestas al mercado», concluye.
6 comentarios en “La industria clama contra el decreto energético del Gobierno mientras la luz se va a precios récord”
Deja una respuesta
Acceda con su usuario para dejar un comentario o regístrese si aún no tiene cuenta.
Cada vez que hablamos de recuperar industria en Europa aparece el mismo problema: la energía. No se puede pedir a las empresas que inviertan, electrifiquen y descarbonicen mientras el coste eléctrico y la regulación añaden incertidumbre. Si queremos industria, habrá que empezar por hacer que producir aquí vuelva a ser competitivo.
No entiendo cómo todavía no se está actuando de verdad en la fiscalidad para revertir estas situaciones desde su raíz: fomentando la electrificación y buscando depender menos del los combustibles fósiles matamos dos pájaros de un tiro.
Después de años cerrando capacidad firme y retrasando inversiones en redes, almacenamiento y nuclear, sorprenderse por los precios es como quitar los frenos al coche y culpar a la cuesta. La energía no entiende de ideología, entiende de física.
Estoy de acuerdo en que la situación es compleja y hay muchas derivadas. Pero a los gobiernos se les pide que gestionen y no que tiren a los ciudadanos tiros en el pie. Las medidas que toman hacen que la industria se pare. Eso no es bueno para nadie. Ponen parches y no hacen lo que tienen que hacer. A grandes males males remedios. Y no tienen lo que tienen que tener para tomarlas. No sé anticipan a los problemas. No toman decisiones ni tácticas ni estratégicas. Van al tun tun.
Si la electricidad sigue cara y a los fósiles se les pone un colchón, las familias se hunden, la industria se hunde y por ende su competitividad y con ella la economía del país. Fin, simple.
Por lo visto se nos ha olvidado quienes son los principales responsables de la subida de los productos energéticos, Putin y su inútil guerra contra un país, aliado en su tiempo y ahora puerta de entrada a Europa, hoy con amenazas de un ataque nuclear y con su guerra híbrida contra países de la OTAN, donantes de armamento a Ucrania, utilizado como defensa; el otro protagonista del desastre es Trump y sus juegos de guerra, acompañado de su íntimo Netanyahu que están asfixiando las infraestructuras de transporte en Oriente medio, Arabia Saudí, los Emiratos del Golfo, el estrecho de Ormuz y ahora los accesos al Mar Rojo se ven colapsados por otra guerra sin sentido, contra Irán.
No busquemos culpables donde no los hay.