Actualizado
Ebro Foods aprueba un plan para entregar acciones a sus empleados por hasta 12.000 euros en 2026
El plan voluntario, que saldrá de su autocartera tras autorización de su consejo de administración, permitirá a los empleados cobrar parte de su sueldo anual en acciones de la compañía
Antonio Hernández Callejas, presidente de Ebro Foods
El grupo Ebro Foods, propietario de marcas como Brillante, SOS o La Fallera, permitirá a sus empleados cobrar en acciones de la compañía una parte de su retribución anual, con un límite de 12.000 euros por trabajador.
El plan ha sido aprobado por el consejo de administración para este año y será de carácter voluntario, con lo que todos los empleados de la plantilla matriz y filiales españolas podrán acogerse al mismo.
El programa permite que cada empleado decida qué cantidad de su salario anual quiere percibir en títulos del grupo, ya sea de la parte fija o variable de su retribución. A continuación, la compañía entregará acciones en función del importe escogido y del precio de cierre de la acción del día en el que se ejecute la operación.
Así, los empleados que quieran participar deberán comunicarlo antes del 16 de octubre. Ebro Foods, por su parte, prevé finalizar la compra de los títulos la semana del 26 de octubre, aunque la fecha estará condicionada por la ejecución de la operación.
Las acciones procederán de la autocartera de la compañía. Ebro Foods adquirirá los títulos necesarios para cubrir las solicitudes de los empleados y los mantendrá en cartera hasta el momento de su entrega.
El plan viene de largo. La junta general de accionistas celebrada en junio del año pasado ya había autorizado al consejo la compra de acciones para poder ejecutar el plan que ahora se anuncia.
Como el importe total que el grupo destinará a la operación estará determinado por el número de adhesiones y el valor de las mismas, todavía no se puede determinar el valor total de la operación.

Ebro Foods gana más pese a facturar menos
El plan de acciones para empleados se ha conocido después de que el grupo mostrara una evolución un tanto desigual en sus resultados del primer semestre: la compañía ganó más, aunque redujo su facturación y su beneficio operativo.
Así, la compañía cerró los seis primeros meses del año con un beneficio neto de 103,9 millones de euros, un 7,1% más que un año antes, aunque la cifra de negocio no se mostró tan boyante.
La facturación cayó un 3,7% hasta 1.476,3 millones de euros, un comportamiento similar al EBITDA, que descendió un 4,7% hasta los 202,9 millones. La deuda neta también.
El aumento de los beneficios, por otro lado, colaboró en la reducción de su deuda neta en unos 57 millones de euros durante el periodo, hasta situarla en los 472,4 millones al cierre de junio
Por negocios, el arroz aportó 1.133,5 millones de euros de ventas y 167,6 millones de EBITDA ajustado. En pasta, la facturación se mantuvo prácticamente estable, en 346,3 millones, pero el EBITDA cayó un 15,6%, hasta 43,7 millones, por problemas de producción derivados de la implantación de SAP HANA en Garofalo, otra de sus marcas, junto con el mayor coste del transporte marítimo y el efecto del tipo de cambio.