UBS alerta: la factura de la deuda en EEUU amenaza los planes europeos de inversión en centros de datos
El banco suizo alerta de que el coste de la deuda de EEUU puede condicionar la financiación de empresas, bancos y gobiernos, especialmente en sectores como los centros de datos
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en el Despacho Oval de la Casa Blanca
El mundo espera con expectación las elecciones de medio mandato de Estados Unidos del próximo 3 de noviembre. El resultado de la convocatoria podría abrir una nueva etapa de incertidumbre para las empresas tecnológicas y los inversores que apuestan por sectores como la inteligencia artificial o la tecnología, según valoran desde UBS. El impacto también podría llegar a Europa, donde este mercado está en auge.
En su informe ‘Election Watch 2026: Foreign capitals, state capitols‘, el banco suizo alerta de que el coste de la deuda de Estados Unidos puede acabar condicionando la financiación de empresas, bancos y gobiernos, especialmente en sectores como los centros de datos. Por contagio, los elevados déficits estadounidenses pueden presionar al alza los costes de financiación en el ‘viejo continente’ en plena carrera inversora.
En este sentido, el economista jefe para la eurozona y Reino Unido de UBS, Dean Turner, ha retirerado en la presentación del informe que los déficits persistentes y las crecientes necesidades de financiación de Washington tienen capacidad para trasladarse directamente al coste del dinero al otro lado del Atlántico, especialmente en los países más endeudados.
La alerta de UBS
La advertencia llega en un momento especialmente delicado para el continente. La Unión Europea se encuentra inmersa en una carrera para atraer inversiones ligadas a la inteligencia artificial, la computación avanzada y los centros de datos, un sector que requiere desembolsos multimillonarios y una elevada dependencia de la financiación externa.
La conclusión implícita es clara: si los mercados exigen mayores rentabilidades para comprar deuda estadounidense, la financiación corporativa y pública en Europa también puede encarecerse, reduciendo la rentabilidad de algunos proyectos o retrasando nuevas inversiones.
El informe subraya que la política fiscal estadounidense tiene «consecuencias globales» y recuerda que muchos gobiernos europeos ya están soportando una carga creciente derivada de los mayores costes de endeudamiento. Una nueva escalada de los rendimientos de los bonos del Tesoro podría convertirse en un obstáculo añadido para sectores que necesitan cantidades masivas de capital.
La financiación de los centros de datos
Además, hoy en día, pocos sectores consumen más recursos financieros que la IA. La construcción de centros de datos exige inversiones de miles de millones de euros en suelo, energía, sistemas de refrigeración, redes eléctricas, chips especializados y conexiones de telecomunicaciones.
De hecho, UBS identifica los centros de datos como uno de los grandes focos del debate político estadounidense tras las elecciones. El banco prevé que tanto el Congreso como las autoridades estatales mantengan una estrecha vigilancia sobre los costes energéticos, las infraestructuras necesarias para abastecer estas instalaciones y el reparto de los gastos asociados a la ampliación de la red eléctrica.
La entidad también recuerda que existen propuestas para exigir a los promotores de centros de datos asumir una mayor parte de los costes de adaptación de las infraestructuras energéticas. Un escenario que, combinado con una financiación más cara, podría elevar aún más el coste total de desarrollo de este tipo de activos.
Europa observa estos movimientos desde una posición vulnerable. En los últimos meses, grandes tecnológicas, fondos de infraestructuras y gestoras especializadas han anunciado planes multimillonarios para levantar nuevos centros de datos en mercados como España, Francia, Alemania, Irlanda o los países nórdicos.
La construcción de la infraestructura que necesita la inteligencia artificial depende tanto de la evolución tecnológica como de las condiciones financieras globales.
Por ello, las elecciones legislativas de Estados Unidos podrían terminar teniendo consecuencias mucho más amplias de lo que aparentan. Más allá del equilibrio de poder entre republicanos y demócratas, los inversores estarán pendientes de si Washington logra contener unos déficits que siguen creciendo y una deuda que continúa aumentando.