Merlin reestructura su deuda con un préstamo de 3.750 millones para crecer en centros de datos
La compañía firma un acuerdo de financiación sostenible corporativa con un sindicato bancario integrado por entidades nacionales e internacionales
El CEO de Merlin Properties, Ismael Clemente. Foto: Europa Press.
Merlin Properties ha suscrito un préstamo sindicado de 3.750 millones de euros para reestructurar su deuda corporativa y cubrir las necesidades de financiación futuras de la compañía, en particular, el desarrollo de su programa de centros de datos.
Según ha informado la compañía en un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la empresa ha rubricado un acuerdo de financiación sostenible corporativa por importe de 3.750 millones de euros con un sindicato bancario integrado por entidades nacionales e internacionales.
La financiación se divide en dos tramos, uno primer Tramo A o ‘Term Loan’ y un Tramo B o ‘Revolving Credi Facility’. El primer tramo consta de dos desembolsos, ambos con vencimiento el 30 de abril de 2032, uno de 725 millones y otro de 1.525 millones.
El desembolso de 725 millones estará disponible el 3 de noviembre y se destinará al repago anticipado del préstamo sindicado con vencimiento en 2028.Los otros 1.525 millones estarán disponibles hasta el 30 de abril de 2027 y se destinarán a repagar el bono de 500 millones con vencimiento el 3 de julio de 2027.
SE AMPLÍA LA VIDA MEDIA DEUDA DE LA EMPRESA A 5,3 AÑOS
Adicionalmente, se ha ejecutado la ampliación del Tramo B, incrementándolo desde 740 millones hasta 1.500 millones. La empresa informa que la financiación suscrita se ha cerrado a un coste medio de MS + 100 puntos básicos y amplía la vida media de la deuda de Merlin de 3,7 años a 5,3 años.
En paralelo, se ha procedido a la amortización del bono con vencimiento de 2 de noviembre de 2026, por importe de 800 millones de euros, utilizando para ello fondos disponibles en la tesorería de la compañía procedentes de financiaciones ofrmalizadas en ejercicios anteriores.
Con esta combinación de operaciones, la compañía destaca que refuerza su perfil crediticio, elimina los vencimientos de los próximos tres años y obtiene una amplia flexibilidad financiera para ejecutar su estrategia de crecimiento, manteniendo al mismo tiempo un reducido nivel de apalancamiento del 25%, medido en términos de LTV (‘Loan to Value’).