La ‘Golden Power’, la ley italiana en la que confía Coricelli para torpedear la venta de Deoleo

El Ejecutivo de Giorgia Meloni dispone de un mecanismo para intervenir en operaciones empresariales que puedan comprometer los intereses estratégicos del país

Aceite Coricelli Deoleo

Varias botellas de aceite de Coricelli

Deoleo arranca un nuevo capítulo. La aceitera, propietaria de marcas como Carbonell, Hojiblanca o Bertolli, empieza oficialmente el proceso burocrático para cambiar de manos, tras la compra de Dcoop y Acesur. Pero para que se materialice la venta, los compradores tendrán que superar algunos escollos, entre ellos, obtener el visto bueno del Gobierno italiano.

No será un camino de rosas. El Ejecutivo de Giorgia Meloni dispone de un mecanismo para intervenir en operaciones empresariales que puedan comprometer los intereses estratégicos del país, una ley conocida como ‘Golden Power’ similar al escudo anti-opas español, que podría convertirse en un obstáculo para la operación.

La vía cobra especial interés después de que el grupo italiano Coricelli se haya quedado fuera de la puja por la compañía; según algunas fuentes del sector consultadas por Economía Digital, el mecanismo se podría utilizar para tratar de dificultar el cierre de la transacción.

La operación de venta de Deoleo ha estado valorada finalmente en 520 millones de euros, y la aceitera ha quedado en manos del consorcio español formado por Dcoop y Acesur, que se ha impuesto a las propuestas de Coricelli y Migasa.

Deoleo y sus accionistas mayoritarios -CVC y Alchemy- han respaldado la propuesta presentada por el consorcio español por su «atractivo y sólido respaldo financiero», así como por la «alta certidumbre de ejecución que garantiza esta operación» y la visibilidad favorable respecto a los plazos de cierre.

A pesar de todo, el acuerdo todavía está condicionado a la obtención de varias autorizaciones regulatorias. Dcoop y Acesur necesitarán la aprobación de las autoridades de competencia de España y Estados Unidos, así como el ‘okey’ del Gobierno de Italia en materia de inversiones exteriores directas.

Archivo – Planta de Deoleo en Córdoba con botellas de Carbonell

De hecho, fuentes de Dcoop reconocen que, aunque están muy satisfechos con el resultado de la operación, todavía no pueden cantar victoria definitivamente porque tienen que obtener todavía muchos permisos. Deoleo calcula que el proceso para obtener estos permisos se prolongará entre seis y ocho meses.

La Golden Power que da esperanzas a Coricelli con Deoleo

Esta vía de intervención del Gobierno italiano, que es ahora mismo la única esperanza de la familia Coricelli para torpedear la operación, es un mecanismo que permite al Ejecutivo de Roma proteger activos considerados estratégicos y someter determinadas operaciones empresariales a condiciones o incluso vetarlas.

Su origen se encuentra en el Decreto Ley 21/2012, y su ámbito de aplicación se ha ampliado progresivamente hasta incorporar sectores como las telecomunicaciones, la energía, las infraestructuras, la sanidad y determinadas actividades agroalimentarias.

Archivo – Antonio Luque, presidente de Dcoop; y Rafael Sánchez de Puerta, director general de Dcoop

En función del riesgo identificado, puede imponer condiciones al comprador, exigir compromisos para proteger determinadas actividades e incluso vetar una operación. El objetivo es evitar que un cambio de propiedad comprometa la seguridad nacional, el abastecimiento de productos esenciales o el funcionamiento de actividades relevantes para la economía italiana.

La inclusión del sector agroalimentario resulta especialmente relevante para el caso de Deoleo. El grupo español cuenta con una importante presencia en Italia a través de marcas históricas como Carapelli, Bertolli y Sasso. La protección de la cadena de suministro alimentaria y de determinados activos productivos podría, por tanto, entrar en el análisis de las autoridades italianas.

La legislación también contempla determinados supuestos de adquisiciones intracomunitarias. Por ello, el hecho de que los compradores sean dos compañías españolas no excluye por sí mismo la posibilidad de que Roma examine la transacción.

Un veto poco probable

Pese a las posibilidades que ofrece la legislación italiana, las partes implicadas en la operación trasladan que consideran poco probable que el Gobierno de Meloni termine bloqueando la compraventa

El principal límite es que la ‘Golden Power’ no permite al Gobierno intervenir por una mera preferencia sobre quién debe ser el propietario de una compañía.

Archivo – Deoleo

Para imponer condiciones o vetar la transacción, las autoridades italianas tendrían que identificar una amenaza concreta para los intereses protegidos por la normativa y justificar la proporcionalidad de su decisión.

Además, cualquier intervención debe respetar el marco comunitario y las libertades de circulación de capitales y establecimiento. «Aunque real, es poco probable que ocurra», trasladan fuentes consultadas por este diario.

La operación tendrá que superar, además, el examen de las autoridades de competencia de España y Estados Unidos. Deoleo también ha pactado constituir una cuenta de garantía de hasta 80 millones de euros para cubrir una contingencia fiscal relacionada con Carapelli Firenze, una cuestión independiente de la autorización de inversión italiana.

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