Cox impulsa su expansión en Centroamérica con una planta solar de 75,2 MW
La puesta en marcha de Chiquimulilla permitirá a Cox ampliar su cartera de activos energéticos en América Latina
Enrique Riquelme (centro), presidente de Cox, junto a Dámaso Quintana (derecha), presidente de Cunext Copper, y otros consejeros en la Junta General de Accionistas de Cox de 2025. Imagen: Cox
Cox continúa reforzando su apuesta por las energías renovables en Centroamérica con el desarrollo del proyecto fotovoltaico Chiquimulilla, en Guatemala, una infraestructura que contará con una capacidad instalada de 75,2 MWp y que se situará entre los complejos solares de mayor escala del país.
La compañía internacional especializada en infraestructuras críticas de agua y energía ha cerrado la financiación del proyecto con un pool de entidades liderado por CIFI, que actúa como estructurador y agente líder de la sindicación y participa también con recursos propios. En la operación intervienen además el Fondo de Deuda de Infraestructura Sostenible (SIDF), gestionado por CIFI Asset Management, BICSA y Banco Aliado, que participa asimismo como banco agente y administrativo de pagos de la facilidad.
El proyecto se ubicará en el municipio de Chiquimulilla, en Santa Rosa, una de las zonas de Guatemala con mayor irradiación solar. Cox aprovechará las condiciones naturales de la región para desarrollar una instalación destinada a incrementar la generación de electricidad renovable y reforzar la capacidad energética limpia del país.
Cox tendrá contratos de energía a 15 años
La infraestructura estará dividida en dos fases y cuenta con contratos de suministro de energía con una duración de 15 años suscritos con Empresa Eléctrica de Guatemala (EEGSA) y Distribuidora de Electricidad de Occidente (DEOCSA). Estos acuerdos fueron adjudicados previamente en la licitación PEG4 y aportan visibilidad y estabilidad a los ingresos futuros del proyecto.
La puesta en marcha de Chiquimulilla permitirá a Cox ampliar su cartera de activos energéticos en América Latina, una región considerada estratégica para el crecimiento de la compañía por las oportunidades que ofrece en ámbitos como la transición energética y las infraestructuras críticas.

«Este proyecto refleja nuestra capacidad para identificar, desarrollar y ejecutar infraestructuras estratégicas que responden a las necesidades energéticas de los mercados donde operamos», señala Luis Manresa, director de Desarrollo de Negocios – Energía para Arco Central (Centroamérica, Caribe, Colombia y Ecuador) de Cox.
El directivo destaca además el potencial de Guatemala para la generación renovable y considera que la nueva planta contribuirá a acelerar la transición energética del país y a reforzar la posición de Cox en Centroamérica.
Energía para 200.000 hogares
Una vez entre en funcionamiento, la planta de Chiquimulilla tendrá una producción estimada de aproximadamente 167.600 MWh de electricidad renovable al año. Según las previsiones de la compañía, esta generación será suficiente para abastecer el consumo equivalente de alrededor de 200.000 hogares.
El proyecto también tendrá impacto en términos de reducción de emisiones. Cox calcula que la instalación permitirá evitar cerca de 19.600 toneladas de CO₂ equivalente cada año, contribuyendo a los objetivos de descarbonización y transición energética de Guatemala.
“Con Chiquimulilla, Cox continúa ampliando su cartera de activos energéticos en la región y reafirma su compromiso con el desarrollo de infraestructuras esenciales que contribuyen al acceso a energía limpia, al fortalecimiento de la seguridad energética y al crecimiento sostenible de los países donde opera”, afirma Martín Sucre Champsaur, regional manager de Arco Central de Cox.
El proyecto se enmarca así en la estrategia de expansión de Cox en América Latina, donde el grupo busca consolidar su presencia mediante el desarrollo de infraestructuras vinculadas a la generación renovable y otros sectores considerados clave para la transición energética.