José Ignacio Comenge refuerza su peso en Ebro Foods con una inyección de 28 millones
El consejero ha adquirido más de 1,5 millones de acciones de la compañía con división arrocera afincada en Sevilla a través de la mercantil Mendibea 2002 S.L.
José Ignacio Comenge, accionista de Ebro Foods.
El empresario e inversor José Ignacio Comenge ha adquirido un paquete de 1,5 millones de acciones de Ebro Foods. La operación, de la que ha sido notificada la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), ha supuesto un desembolso agregado de algo más de 28 millones de euros, ya que se ha ejecutado a un precio de 18,20 euros por título.
La transacción se ha formalizado recientemente en el mercado continuo a través de Mendibea 2002 S.L., una mercantil que actúa como persona jurídica vinculada al directivo y opera como la sociedad instrumental que Comenge acostumbra a emplear para ejecutar inyecciones de capital.
Con este movimiento, Comenge ha afianzado su peso en el consejo de administración y en el bloque de control de la multinacional alimentaria.
La trayectoria de José Ignacio Comenge responde a su habitual perfil de inversor patrimonialista con visión a largo plazo. Nacido en San Sebastián en 1951, el origen de su posicionamiento empresarial provino de la fundación de Colebega, la histórica embotelladora valenciana de Coca-Cola.
En la actualidad, permanece como uno de los principales accionistas individuales y socio de referencia en España de la macroembotelladora Coca-Cola European Partners (CCEP), pero su influencia se ha extendido históricamente a través de un entramado de participaciones en diversas sociedades cotizadas: Ence, la Compañía Vinícola del Norte de España (CVNE), el Grupo Prim y Ball Beverage Packaging Iberica.
En los registros previos, el inversor ya se erigía como uno de los accionistas significativos del grupo, ya que ostentaba el 5,2% de los derechos de voto, aunque, en su mayoría, de manera indirecta.
Un accionariado tanto público como privado
El capital de la multinacional cuenta además con un accionariado estable que lidera Corporación Financiera Alba, entidad que ostenta el 14%. Le siguen en participación la Sociedad Anónima Damm con un 11,7% y la Corporación Económica Delta, titular de un 11,5%.
Pero hay otros actores empresariales significativos, como son Hercalianz Investing Group, Empresas Comerciales e Industriales Valencianas y Grupo Tradifín.
El capital de origen público también tiene un papel destacado en la firma, con un 10,4% perteneciente a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) y un 10,3% aglutinado a través de Alimentos y Aceites.
Ebro Foods, a su vez, opera como la compañía matriz del Grupo Herba, compañía relevante en el sector arrocero y que ubica en Andalucía (sobre todo, en Sevilla) el epicentro de sus operaciones.
La estructura productiva arrocera del grupo opera de forma directa 6 fábricas en el sur de España. Estas instalaciones industriales se encuentran enclavadas en los municipios sevillanos de San Juan de Aznalfarache, La Rinconada, Coria del Río, Isla Mayor y Los Palacios, además de contar con planta en Jerez de la Frontera.
Un primer semestre con resultados al alza
La inyección de capital ejecutada por Comenge se ha producido en el contexto de la presentación de los resultados financieros del primer semestre de 2026. En este sentido, Ebro Foods ha cerrado la primera mitad del año con un beneficio neto de casi 104 millones de euros, lo que ha supuesto un crecimiento del 7% .
Este avance está propiciado por la mejora de sus resultados financieros, cifrada en 6,5 millones de euros; la reducción del gasto por impuesto sobre sociedades; y un menor resultado atribuido a intereses minoritarios gracias a la adquisición del 30% de la filial Bertagni.
Paralelamente a la mejora del beneficio, la facturación de la compañía ha caído un 3,7%, situándose en 1.476 millones de euros, un descenso derivado de rebajar los precios de venta al público.
A nivel industrial, la división de arroz, comercializada por marcas como SOS, Brillante o Tilda, ha concentrado la mayor parte de la facturación con 1.133 millones, aunque también ha experimentado un descenso interanual del 4,5%.
Por otro lado, pese a haber registrado menores ingresos y absorber los efectos de unas cosechas abundantes en Asia, Herba ha conseguido situar las ventas de sus marcas en Europa por encima del año pasado y mejorar márgenes.
En la división de pasta, la facturación se ha mantenido estable en 346,2 millones de euros, pero su rentabilidad se ha visto penalizada por el incremento de los costes de transporte y la depreciación del dólar.