Centros de datos, soberanía digital y unicornios
Antes de desarrollar nuevos centros de datos o de concederles conexión a la red eléctrica para tareas de inferencia de inteligencia artificial, Europa debe tener una prioridad clara: verificar que la capacidad de computación que se produzca en nuestro territorio pueda ser utilizada en Europa y que nadie pueda cortarla desde fuera