Bolsas y sacos de temperatura para tratar cualquier dolor
La duda que siempre se nos plantea cuando nos torcemos el tobillo o sufrimos un esguince es: ¿Me pongo hielo o es mejor un paño caliente? Y es que, según la dolencia, el tratamiento es distinto. Así, el frío se suele utilizar para las dolencias más graves, mientras el calor se suele usar para aliviar dolores cervicales o de la espalda.
Todos hemos visto en algún congelador las míticas bolsas de gel azul o verde de la que solemos echar mano en cuando sufrimos algún dolor. Pero estas bolsas son menos versátiles a la hora de aplicar calor y, con el tiempo, poco higiénicas.
La solución está en las bolsas de tela que pueden llenarse con hielos o las que están llenas de semillas que pueden calentarse fácilmente en el microondas. Si aún no las conoces, aquí te dejamos una pequeña muestra para que siempre tengas a mano este remedio casero para los dolores de todo tipo.
La más vendida
La favorita
La más económica
La más cómoda
El más recomendable
Con esta selección, tendrás todo lo necesario para contar con una bolsa de tela la próxima vez que lo necesites como remedio de un dolor muscular o cervical. Como ya hemos visto, algunos de estos productos son más versátiles que otros, por lo que te animamos a decidirte según el uso que vayas a darle.