El dopaje lastra el deporte español

stop

El sistema antidopaje de España sigue lejos de los estándares mundiales en materia de recogida y análisis de muestras

El dopaje también afecta a España

12 de mayo de 2015 (11:14 CET)

El deporte español está en una situación límite. Los focos internacionales apuntan a España, que mantiene un sistema antidopaje que sigue lejos de los patrones mundiales en materia de recogida y análisis de muestras. Largamente cuestionado, nuestro sistema antidopaje dista de los estándares de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA). Las sospechas sobre el encubrimiento y la ocultación de casos positivos no son nuevas. Los ejemplos son múltiples: Operación Puerto, Operación Galgo, Marta Domínguez, el caso de Ezequiel Mosquera o Alberto Contador…

La imagen internacional de España, que siempre se ha servido del deporte como estandarte, está en peligro. El Gobierno ha apostado por el deporte como uno de los pilares de la Marca España. Para ello, nuestro país debe percibirse respetuoso con las normas y la ética en el deporte. Sin embargo, hace ya un año que sigue en la cuerda floja.

La recogida de muestras, en el punto de mira

La Agencia Española para la Protección de la Salud en el Deporte (AEPSAD), que es la encargada de la lucha contra el dopaje, sacó a concurso la adjudicación del servicio de toma de muestras de sangre y orina de deportistas. Fue en marzo de 2014. La recogida, hasta ese momento, la realizaba la propia agencia con sus propios medios: una red de médicos llamados Oficiales de Control de Dopaje (OCD).

El concurso está paralizado, ahora mismo, por irregularidades administrativas y arbitrariedades en la manera de adjudicarlo. La consecuencia es que el deporte español no dispone aún de un sistema antidopaje homologable a los estándares internacionales. Y hace ya un año del concurso.

Uno de los factores de parálisis es la tremenda presión que ha ejercido el colectivo de Oficiales de Control de Dopaje. Su falta de independencia está en el origen de las dudas que siempre ha arrastrado el deporte español. El sistema, muy lejos de los estándares internacionales, está corrompido y sigue caracterizado por un cártel médico que actúa como juez y parte.

Los mismos médicos encargados del rendimiento de los deportistas son los que se ocupan de sus controles antidopaje. La normativa internacional, incumplida en España, determina que la muestra debe ser recogida por alguien totalmente independiente del que analiza, de manera que se garantice el anonimato y no se puedan ocular casos positivos. La situación en España es la contraria. Hay médicos en nómina de las federaciones deportivas (o a cargo de los servicios médicos de los centros de alto rendimiento) realizando controles a los mismos deportistas que entrenan.

La mafia médica encargada de la toma de muestras

La magnitud del escándalo es enorme. Fuentes próximas a la AEPSAD señalan que en España hay unos 40 médicos que trabajan para federaciones deportivas, clubes deportivos de toda clase, centros de alto rendimiento --o que directamente cuidan de la salud de deportistas-- que son a su vez agentes autorizados por la AEPSAD. Son los que toman muestras de sangre y orina sobre las que se realizan los controles antidopaje. Esos médicos efectuaron el año pasado no menos de 700 controles a deportistas de diversas disciplinas y en todo tipo de competiciones, con más de 2.500 tomas de muestras orgánicas.

Uno de los médicos que más controles realizó en 2014, casi 600, trabaja a la vez para las federaciones de boxeo, hockey y taekwondo. Las muestras tienen una corta vida antes de deteriorarse y eliminar los rastros de dopaje. En España, indican las fuentes consultadas, los laboratorios de análisis cierran los fines de semana, de manera que las muestras recogidas en viernes directamente se pierden.

Lo perverso del sistema provoca que no haya confidencialidad ni anonimato de la muestra. El encubrimiento de conductas irregulares es algo más que una simple sospecha, señalan fuentes próximas a la AMA. No es posible, indican los mismos interlocutores, que el mismo profesional encargado del rendimiento de un atleta sea quien se haga cargo de sus controles antidopaje. Es inadmisible si nos centramos en los estándares de la AMA.

Irregularidades

Son estos mismos médicos los que han ejercido enormes presiones que han provocado irregularidades en la adjudicación del concurso. Los Oficiales de Control de Dopaje se muestran convencidos de que una de las empresas que se presenta, la alemana Professional Worldwide Control (PWC), mantendrá el statu-quo. PWC no tiene infraestructura en España y no ha mostrado voluntad de ponerla en marcha.

La otra empresa en litigio, la sueca International Doping Test Management (IDTM), es la empresa de referencia en el resto de Europa en materia de recogida de muestras. IDTM manifestó su voluntad de montar una infraestructura propia con agentes independientes, que apartaría a los Oficiales de Control de Dopaje. Es el recurso de IDTM, en manos ya de la Audiencia Nacional, el que no permite la adjudicación a PWC y la ejecución del concurso, valorado en 1.250.00 euros y un año de duración.

El concurso, paralizado

El concurso ha atravesado ya diferentes fases. En junio de 2014 se adjudica por primera vez el contrato a PWC por 911.000 euros. IDTM recurre ante el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales, alegando que el adjudicatario no cumple con los requisitos del concurso. IDTM señala, además, que ha existido trato discriminatorio contra ellos y que el sistema de puntuación no era correcto.

El Tribunal aceptó ese primer recurso y, como consecuencia, la AEPSAD decide en octubre de 2014 anular la concesión a PWC y adjudicar el contrato a IDTM. Fue entonces PWC la que alegó ante el mismo Tribunal. A mediados de enero de 2015, el Tribunal dicta una resolución en la que acepta los argumentos de PWC, instando a la Mesa de Contratación de la AEPSAD a excluir del concurso a IDTM y proceder a la adjudicación del concurso a PWC.

¿Trato de favor?

El 30 de enero de este año la AEPSAD resuelve adjudicar de nuevo el concurso a PWC. IDTM presentó un nuevo recurso ante el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales que solicitaba la nulidad de la adjudicación a PWC. La empresa sueca señala que el proceso está viciado. Denuncia trato de favor a PWC. Este recurso ha sido admitido a trámite por la Sala de lo Contencioso de la Audiencia Nacional, que es donde se encuentra ahora.

La Sala deberá decidir si suspende de forma cautelar la resolución del concurso, esperando a que se resuelva definitivamente el recurso de IDTM. En caso contrario, PWC empezaría a operar a partir del próximo 1 de julio de este mismo año.

La imagen internacional de España en peligro

La resolución de la Sala de lo Contencioso de la Audiencia Nacional es esencial para el sistema antidopaje: si existen dudas sobre la capacidad legal de PWC para actuar, sus decisiones pueden ser invalidadas en un futuro. La acción que desarrollaría PWC en virtud del contrato que le ha adjudicado la AEPSAD podría estar en duda.

Si la adjudicación del contrato está sometida a disputa judicial, los resultados de las muestras de orina y sangre que tome PWC pueden ser cuestionados e, incluso, invalidados en cualquier causa antidopaje a nivel internacional.

La credibilidad de todo el sistema español antidopaje está en riesgo. La pugna por la adjudicación de la recogida de muestras es muy dañina para el deporte español, para la imagen internacional del país y para la propia salud de nuestros deportistas. 

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad