Rosalía Mera recurre a sociedades 'off shore' para rebajar su factura fiscal

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Filiales domiciliadas en Delaware permiten a Rosp Corunna Participaciones Empresariales presentar una base imponible negativa en el Impuesto de Sociedades

Rosalía Mera

30 de octubre de 2012 (23:52 CET)

La principal sociedad inversora de Rosalía Mera, Rosp Corunna Participaciones Empresariales, logró unos beneficios antes de impuestos de 10,1 millones de euros en 2011. Sin embargo, la base imponible para tributar por el Impuesto de Sociedades tuvo un saldo negativo por importe de 7 millones de euros, consecuencia de aplicar pérdidas por deterioros de diferentes activos, así como por la recuperación del valor de participaciones en sociedades filiales cuya sede radica muy lejos de España. Concretamente, en Delaware, considerado el centro off shore por excelencia de Estados Unidos. Es el caso de Nine Thirty Rosp Investments LLC, participada por la exmujer de Amancio Ortega en un 86%, según figura en el balance y cuenta de resultados presentados por la compañía en el Registro Mercantil de A Coruña.

En concreto, la operación realizada a través de Nine Thirty Rosp Investments, dedicada según consta en la memoria a la captación y gestión de fondos, se suma a otras llevadas a cabo a través de lo que los gestores de la compañía califican en el propio documento como paraísos fiscales. La aplicación del cruce de esas diferencias por deterioros, en unos casos, e incrementos de valor, en otros, es lo que hace que la base imponible del Impuesto de Sociedades sea negativa, y por tanto, no esté obligada al pago de este tributo en el ejercicio correspondiente a 2011.

“El Impuesto sobre Sociedades del ejercicio se calcula en base al resultado contable, obtenido por la aplicación de principios generalmente aceptados, que no necesariamente ha de coincidir con el resultado fiscal, entendido éste como la base imponible del citado impuesto”, explican desde Rosp Corunna Participaciones Empresariales, una sociedad con un patrimonio declarado de 2.197 millones de euros por parte de la que es, según Forbes, la mujer más rica de España. De hecho, a través de ese vehículo inversor Rosalía Mera controla su participación en Inditex, de la que es segunda accionista.

Operativa con amparo legal

Los gestores explican en la memoria, sin ofrecer más detalles, que “en el ejercicio de 2011 se han originado diferencias permanentes positivas por importe de 12 millones de euros como consecuencia, fundamentalmente, de las pérdidas por deterioro generadas por determinadas sociedades cuyo domicilio fiscal se encuentra ubicado en paraísos fiscales, y por el incremento del valor de dichas entidades por aplicación de las reglas de transparencia fiscal internacional”.

Esta operativa está amparada en la propia Ley del Impuesto de Sociedades, que en el artículo 13 de su texto refundido señala, en cuando a provisiones, que no serán deducibles “las pérdidas por deterioro o correcciones de valor correspondientes a la participación en entidades residentes en países o territorios considerados como paraísos fiscales, excepto que dichas entidades consoliden sus cuentas con las de la entidad que realiza el deterioro”. Nine Thirty Rosp Investment, de la que son administradoras tanto Rosalía Mera como su hija Sandra Ortega, se encuentra dentro del perímetro de consolidación de la compañía. La firma domiciliada en Delaware figura en su balance como instrumento de patrimonio a largo plazo.

De Zeltia a Nine Thirty Investments

Los deterioros de activos no solo tienen números, también nombres de sociedades participadas por la compañía de la empresaria. Rosp Corunna explica en su memoria que durante 2011 ha procedido a registrar dotaciones por deterioro de sus activos financieros clasificados como no corrientes por importe de 20,2 millones de euros “y se corresponden, fundamentalmente, a la caída de valor experimentada en la participación que la sociedad mantiene en Zeltia, por importe de 11,6 millones de euros, a un deterioro adicional en el préstamo concedido a Denodo Technologies SL, empresa del grupo, así como diversos deterioros en fondos de capital riesgo”. A la vez, advierten que “han procedido a liberar deterioro por importe de 8,4 millones de euros con origen, fundamentalmente, en la recuperación de valor en la participación que la sociedad mantiene en Nine Thirty Rosp Investments, por importe de 6,7 millones”.

Nine Thirty es lo que se conoce como una sociedad LLC, como pueden ser las BV en Holanda, y se beneficia de determinados esquemas fiscales del paraíso off shore por excelencia de Estados Unidos. El saldo contable que presentó al cierre del año pasado la firma domiciliada en Delaware asciende a 26,8 millones de euros, según el balance de Rosp Corunna Participaciones Empresariales. La presencia en dicha plaza financiera permite a Nine Thirty, participada por la compañía gallega en un 86% y gestionada por un grupo con sede en Nueva York, beneficiarse de las reglas del mercado norteamericano según los denominados reglamentos de servicios de impuestos internos. Entre otros, está exenta del pago de cualquier tipo de impuestos, incluidos los del capital, siempre y cuando sus titulares no hagan negocios en el propio estado de Delaware.
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