¿Siliken, a las puertas de la quiebra?

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La firma valenciana de energía solar intenta huir del concurso de acreedores

Un stand de Siliken

12 de noviembre de 2012 (21:03 CET)

El grupo valenciano Siliken, uno de los mayores fabricantes de paneles fotovoltaicos de España, encara una difícil situación financiera. Los problemas de la compañía con sede en Paterna (Valencia) le llevaron el pasado septiembre a solicitar el preconcurso de acreedores con el fin de renegociar con los bancos una deuda que supera los 100 millones de euros.

Además de sentarse con las entidades financieras, Siliken ha presentado expedientes de regulación de empleo (ERE) en diversas filiales para adelgazar las plantillas y reducir los costes de personal. Según explican fuentes cercanas, además de los 90 despidos de la planta de Rafelbuñol (Valencia) anunciados en septiembre, está en proceso de negociación otros ERE en las diferentes filiales de Siliken en España, como la de Manufacturing o la Energy, ambas en Paterna.

Plantilla 'hiperreducida'

Los expedientes podrían suponer más de 200 despidos del grupo en España, de los 254 empleados que tiene la compañía actualmente. La dirección de la empresa ha puesto sobre la mesa un expediente de extinción para 139 personas de Siliken Manufacturing, la totalidad de la plantilla, según apuntan los sindicatos.

Aunque los sindicatos insisten en que intentarán rebajar esta cifra se prevé que “queden apenas tres o cuatro personas” en la planta dedicada a la producción de las placas foltovoltaicas por lo que la actividad quedará prácticamente paralizada.

Fuentes cercanas al grupo temen el peor de los escenarios. Prevén que Siliken entre en concurso de acreedores e incluso el cierre. En paralelo a los recortes en España, la empresa ya ha bajado las persianas de la planta de Casas Ibáñez (Albacete), Ontario (Canadá) y Tijuana (México), y no se descartan más reducciones a nivel internacional en las plantas que tiene en Estados Unidos (EEUU), Italia, Francia y Alemania, manteniendo el mínimo de personal.

Caída del negocio

Pese a todo, la firma valenciana espera poder llegar a un acuerdo con los bancos y no quiere avanzar acontecimientos. “Presentamos el preconcurso de acreedores y estamos en proceso de negociación aunque no hay nada definitivo”, explican desde Siliken.

Los problemas de tesorería de la firma valenciana se agudizaron con la caída del sector foltovoltaico en España que pasó de emplear a 60.000 trabajadores en 2008 a apenas 12.000 en 2011. Durante el último Gobierno socialista se redujeron las primas, lo que ha ahuyentado a los inversores internacionales. En el caso concreto de Siliken, la compañía ha pasado de obtener un 98% de sus ingresos en España hace cuatro años, a tan sólo un 2% en la actualidad.
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