Caixabank vuelve

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La caja catalana resucita la antigua marca bancaria para transformarse en un banco cotizado. Grupo La Caixa reunirá todas las participaciones no financieras acumuladas y el negocio inmobiliario. El nuevo banco nacerá con una liquidez de 20.000 millones de euros y un capital básico del 10,9%

Juan María Nin y Isidro Fainé

27 de enero de 2011 (20:54 CET)

La Caixa, la primera caja de ahorros de España y la primera de Catalunya, abandonará su fisonomía tradicional para convertirse en un banco. Después de 107 años, el grupo que preside Isidro Fainé resucita CaixaBank para traspasarle todo su negocio puramente bancario, que nacerá con una liquidez de 20.000 millones de euros y libre de activos inmobiliarios.

En una alambicada operación de cruce de participaciones, que este jueves ha bendecido el consejo de administración de La Caixa, la entidad concentrará toda su actividad estrictamente bancaria en CaixaBank. A la vez, recuperará la propiedad de una gran parte de sus participaciones industriales (hasta ahora en manos de Criteria CaixaCorp) y absorberá toda la actividad y el riesgo inmobiliario.

Con esas medidas, el nuevo banco iniciará su andadura libre de las cargas generadas por el negocio inmobiliario y tendrá, en consecuencia, un core capital del 10,9%, muy superior al capital básico exigido por el Gobierno para sanear las entidades financieras.

Valorado en 9.480 millones

La operación diseñada y aprobada por los órganos de gobierno del grupo valora la totalidad del negocio bancario de La Caixa en 9.480 millones de euros.

El cambio de la estructura del grupo financiero se llevará a cabo por medio de instrumentos societarios como Microbank, Criteria y la propia La Caixa.

La mayoría de las participaciones industriales acumuladas por el grupo durante los últimos años saldrán de Criteria para regresar al Grupo La Caixa, salvo las acciones de Repsol y Telefónica donde Criteria no supera el 20% de participación. Asimismo, todas las participaciones financieras de Criteria (básicamente las del sector seguros) serán traspasadas a Caixabank. En contraprestación, La Caixa recibirá acciones de Criteria valoradas en 2.009 millones.

Para reforzar la estructura de recursos propios del nuevo Caixabank, Criteria realizará una emisión de bonos convertibles por valor de 1.500 millones de euros. La colocación de esta emisión se llevará a cabo a través de la red de la Caixa, que asegurará la operación.

Participación para los empleados

A cambio de que la plantilla y sus representantes sindicales acepten la operación, el nuevo banco de la Caixa repartirá entre los empleados del grupo acciones gratuitas equivalentes a el 0,4% del capital social, que supondrían una cifra de 38 millones de euros a precio de mercado. “Transformarse para preservar”, señala un alto dirigente sindical para resumir su aprobación del acuerdo marco.

La Caixa, en su estructura tradicional, será propietaria de todo el holding de participaciones recibidas en la permuta, los activos inmobiliarios y será la encargada de mantener la Obra Social. Además, será titular del 81% del nuevo banco, “lo que mejorará las posibilidades de captación externa de recursos propios básicos y la exposición internacional de la nueva entidad”, según ha informado el consejo de administración del grupo. El casi 20% restante del capital quedará en manos de los actuales accionistas minoritarios de Criteria.

Con este esquema, Grupo La Caixa mantendrá su estructura de caja de ahorros y, a la vez, el control sobre el nuevo banco y las participaciones industriales acumuladas. La institución será la primera entidad española en realizar esta conversión para adaptarse a las exigencias del mercado de capitales y la regulación aprobada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
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