GVC Gaesco ve necesario el rescate de España para que las empresas mejoren

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GESTIÓN

Sede del Banco de España

25 de enero de 2013 (16:49 CET)

GVC Gaesco, el grupo catalán de servicios financieros que preside Maria Angels Vallvé, considera que desde noviembre se ha producido un cambio drástico e importante en los fujos financieros, y que los inversores buscan ahora nuevas oportunidades para conseguir rentabilidad. La nueva situación ha permitido que países como España e Italia, castigados durante meses por los mercados, hayan experimentado un cambio muy positivo y puedan financiar ahora la deuda pública soberana con un interés menor.

También las empresas se financian mejor, porque la referencia para todos es la prima de riesgo de España –la diferencia del bono español a diez años con el bono alemán a diez años. La española ha bajado, desde el pasado mes de julio, de los más de 600 puntos a 350. Se trata de una gran mejora. Pero no suficiente.

Pedir ya el rescate

Jaume Puig, director general del grupo financiero, considera que cada día que pasa que España no pide el rescate, las empresas pierden capacidad de financiación. Lo ideal –es lo que desearía también el Gobierno español-- es que la prima de riesgo se situara por debajo de los 200 puntos. Una financiación más barata sería un enorme bálsamo para las empresas españolas.

Pero, en cualquier caso, las cosas han cambiado. Vallvé recuerda que, hasta hace muy poco, sólo un selecto grupo de empresas del Ibex 35, como Telefónica, Repsol o Iberdrola, tenían capacidad de financiarse. Ahora lo pueden hacer prácticamente todas.

Esa mayor relajación de los mercados llegó tras el anuncio del Banco Central Europeo, que preside Mario Draghi, de comprar deuda soberana en el mercado secundario en el momento en el que los países miembros de la zona euro pidieran un rescate. Sólo esa amenaza fue suficiente. Y el Gobierno español, que no ha dejado de colocar deuda en todo el mes de enero, cree que ha alejado la posibilidad de pedir el rescate.

El dinero fluye y busca rentabilidad

La firma financiera cree que se ha generado el mejor momento para los inversores. El dinero fluye y busca rentabilidad. Y la encontrará, según GVC Gaesco, en la bolsa española. Para llegar a esta situación se han conjuntado tres factores: grandes descuentos de valoración; flujos monetarios y crecimientos de beneficios.

Una de las grandes paradojas de la crisis es que, según Jaume Puig, director general de la firma, las empresas reestructuradas tendrán muchos más beneficios tras la crisis. Ya han hecho los deberes, con un coste social muy alto, y los beneficios serán importantes. La incógnita que queda por resolver es si, tras el duro ajuste económico, las empresas volverán a contratar o mantendrán unas estructuras similares.

La firma asegura que ha captado clientes que se han sentido “decepcionados” con las entidades bancarias, y que los productos de inversión que ofrecen atraen al inversor que busca altas rentabilidades, que asume el riesgo, y también al que desea más seguridad.

Integración dura

Vallvé hace un balance positivo de la compra de Gaesco por parte de GVC en 2008, aunque la integración ha sido “más dura de lo esperada”. Los dueños de la firma de GVC, Vallvé y su marido, Joan Hortalà –presidente de la Bolsa de Barcelona-- y accionistas afines mantienen el 75% de la firma, y el otro 25% pertenece a los antiguos propietarios de Gaesco. La firma estrenó en noviembre su nueva sede en Barcelona, un edificio de 6.500 metros cuadrados propiedad de Catalana de Occidente en la calle Doctor Ferran. La empresa financiera administra activos por 2.800 millones de euros y sus ingresos en 2012 fueron de 19,5 millones de euros.
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