La cara menos dulce de Chupa Chups: presenta un ERE para el 13% de la plantilla

stop

Los trabajadores reconocen la caída de ventas pero aseguran que se compensa con la exportación

Chupa Chups en España I Facebook

06 de noviembre de 2014 (13:41 CET)

A nadie le amarga un dulce, aunque ahora no puedan decir lo mismo trabajadores de históricas compañías de chucherías asentadas en España. Hace unas semanas, el fabricante Fiesta --propietario de marcas como Koyak o Fresquito-- anunciaba la quiebra. Pero este jueves, la noticia son los sinsabores de Chupa Chups, una firma que en 2013 tuvo beneficios.

La empresa catalana, en manos de la multinacional italiana Perfetti Van Melle, ha puesto sobre la mesa un expediente de regulación de empleo (ERE) para 57 personas, el 12,8% del total. La mayoría son comerciales distribuidos por toda España, pero también planea sobre personal subcontratado --como operarios de almacén, mecánicos u oficinistas-- del centro de trabajo de Sant Esteve Sesrovires (Barcelona).

Menos ventas, más exportación

El pasado 20 de octubre, la compañía trasladó al comité de empresa la intención de aplicar un despido colectivo, aunque ha sido este miércoles cuando ha entregado la documentación y la memoria en la que recoge los motivos que le han llevado al ERE después de un quinquenio de declive continuado.

La presidenta del comité de empresa de Chupa Chups por CCOO, Dolores Aguilera, asegura, en boca de la plantilla, que no ven nada claro los despidos que plantea la dirección. “Sí que es verdad que han caído las ventas, pero exportamos más de lo que producimos para la venta nacional”, defiende.

Los italianos aterrizaron en 2006

En los últimos resultados de la empresa de chuches afloran unas cuentas agridulces. En 2013, Chupa Chups facturó 99 millones de euros, 1,5 millones más que en el ejercicio anterior, mientras que el beneficio cayó de 1,3 millones a 227.000 euros.

El aterrizaje de los italianos en la empresa catalana hace ocho años ya provocó una gran convulsión. Cerró la histórica fábrica de Asturias, saneó cuentas y ajustó una plantilla que ahora se enfrenta a un nuevo proceso de negociación que escribirá el próximo capítulo el próximo 13 de noviembre.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad