Los retos de Fainé al frente de la CECA: reestructuración y la nueva regulación

20 de abril de 2010 (16:58 CET)

El nuevo presidente de la CECA, Isidro Fainé, a su vez presidente de La Caixa, tendrá que trabajar en los próximos años en dos frentes que cambiarán de arriba a abajo la fisonomía del sector financiero en España. El primero es la reordenación de las cajas mediante fusiones o adquisiciones, proceso que más o menos ya está en marcha. Y el segundo, pero no menos importante, es la adaptación que las cajas tendrán que hacer a las nuevas normas contables de Basilea III.

La nueva normativa obligará a las entidades financieras a ampliar su capital y a tener más reservas, algo que las cajas sólo conseguirán permitiendo que entren inversores privados en su propiedad. Y es en este punto, tal como explica Carlos Díaz Güell en un artículo en Capital Madrid, donde existen las diferencias más profundas entre las cajas pequeñas y las grandes.

Las cajas más grandes, como por ejemplo, La Caixa de Fainé, pretenden que se reforme la ley Orgánica de Regulación de Cajas de Ahorros para que les sea más fácil vender sus cuotas partipativas a inversores privados. Estas cuotas ya existen en la actualidad pero no permiten a los particulares que las poseen ni voto ni derechos políticos. Con la reforma, este aspecto cambiaría.

Precisamente, esta opción no agrada a los representantes de las entidades más pequeñas, que, por otra parte, también son las más politizadas, porque tienen miedo de que la entrada en la propiedad de inversores privados les haga perder capacidad de influencia.

Con todo, el debate sobre la reforma del sector de las cajas se prevé largo y no exento de polémica. Con la CECA pilotada por Fainé, sería más factible que se abriera la puerta a un cambio en las estructuras accionariales de las cajas de ahorros españoles.
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