Aragonès, reinar sin gobernar

JxCat es una máquina de matar. Primero ha atentado contra Cataluña, a la que ha llevado a la senda del irremisible empobrecimiento, luego ha pillado el hueso de ERC y no dejará de él ni las raspas.  

Ya conocemos las condiciones de Carles Puigdemont y su troupe para investir a Pere Aragonès. En resumen, lo quieren todo: el control de los medios de comunicación, la cartera de economía, la de obras públicas, el fin del apoyo a tutti plen de Rufián a Sánchez en el Congreso y la vicepresidencia de Aragonès con Puigdemont ejerciendo desde la distancia como presidente legítimo y, no menos importante, bien financiado.    

El candidato de ERC a la presidencia de la Generalitat, Pere Aragonès, junto a la presidenta del Parlament, Laura Borràs, tras el primer debate de investidura, el 26 de marzo de 2021 | EFE/EF/Archivo
El candidato de ERC a la presidencia de la Generalitat, Pere Aragonès, junto a la presidenta del Parlament, Laura Borràs, tras el primer debate de investidura, el 26 de marzo de 2021 | EFE/EF/Archivo

Pere Aragonès, en su segundo intento de ser investido, se avinó a besar los pies de Puigdemont. En su intervención citó al Consejo de la República mientras Junqueras se retorcía de dolor. La humillación no surtió efecto. Junts mandó a Aragonès al purgatorio y a la penitencia Pasqual. Cada uno de los 50 y tantos días que hay por delante para investirle serán para el candidato republicano una tortura infligida desde Waterloo.  

«Cada uno de los 50 y tantos días que hay por delante para investir presidente a Aragonès serán para el candidato republicano una tortura infligida desde Waterloo»

Las razones por las que Junts quiere controlar los medios de comunicación y la cartera de obras públicas son obviedades; seguir con el 3% y con la manipulación informativa. Más trascendente es analizar las razones por las que Junts exige resucitar el Consell de la República.  

Intento de resurrección del Consell de la República

Las deserciones y sinsabores en el frente internacional se le acumulan a Puigdemont. Meritxell Serret huyo de Bélgica, y por lo tanto de Puigdemont, a la francesa, sin despedirse. Serret no se fiaba de que Puigdemont preso de la ira filtrará a la prensa las intenciones de la exconsejera republicana y acabara detenida en Irún y por eso se fue sin decir adiós.  

Una vez el Parlamento Europeo ha concedido el suplicatorio a los tres diputados postconvergentes –Comín, Puigdemont y Ponsatí– y a la vez Serret se ha presentado en el Tribunal Supremo y la han mandado para casa y ha podido tomar posesión de su escaño por Lleida, se ha puesto de manifiesto con más claridad que nunca el error cobarde que significó la fuga y el cul de sac de la estrategia de la huida.  

«Se ha puesto de manifiesto con más claridad que nunca el error cobarde que significó la fuga y el cul de sac de la estrategia de la huida»

Tan evidente es la situación precaria del autoproclamado exilio que esta semana Marta Rovira, número dos formal de ERC, ha mantenido un rifirrafe tuitero con Pilar Rahola, portavoz oficiosa de JxCat, en el que la primera ha atacado a la segunda afirmado que banalizaba el exilio y la segunda ha respondido, insinuado que sigue en Ginebra porque le daba la gana, dado que al parecer de la musa Puigdemoniaca nadie la persigue. 

El vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonès, en el Parlament de Cataluña, el 3 de marzo de 2021 | EFE/QG
El vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonès, en el Parlament de Cataluña, el 3 de marzo de 2021 | EFE/QG

A la presidencia de Puigdemont le pasa como al FC Barcelona: ya cuesta recordar cuando ganó la última Champions. Además, si ERC ostenta la presidencia puede flojear la financiación de Waterloo y el frente judicial cada vez se estrecha más. Los motivos por los que Junts exige un papel de prominente y de control de la presidencia de Aragonès desde el Consell de la República con sede en Bélgica es esencialmente de índole financiera y judicial, siendo más importante el segundo que el primero.  

«Si ERC ostenta la presidencia puede flojear la financiación de Waterloo y el frente judicial cada vez se estrecha más»

Financiera porque Puigdemont necesita garantizar la financiación de su infraestructura y no sufrir más deserciones. Y legal porque, ante la batalla que se avecina en la justicia belga y el Tribunal Superior de Justicia de la UE, el aún eurodiputado pretende exponer frente a los tribunales europeos que la justicia española le persigue políticamente y no por los delitos cometidos en el ejercicio de su cargo de presidente de la Generalitat en 2017.  

Los magistrados belgas, propensos a ser convencidos por truanes

Puigdemont, para poder argumentar que es un cargo ejecutivo de la Generalitat y que sufre persecución política, nada mejor que intentar confundir, engañar, a los magistrados belgas -siempre propensos a ser convencidos por todo tipo de truanes– y europeos de que ejerce responsabilidades políticas concretas.  

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El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont. EFE

Dotar de contenido al Consell de la República otorga a Puigdemont dinero contante y sonante procedente de las arcas públicas, pagado por usted, amable lector y yo, y obliga a la justicia española a explicar a sus colegas belgas y europeos algo que para nosotros es obvio pero para un magistrado belga no: que el Consell de la república es una invención, una privatización del gobierno de la Generalitat al estilo de la venta a un fondo buitre en un paraíso fiscal. Y que ninguna ley lo regula y que su único fin es dotar de una falsa apariencia de gobierno a un prófugo que, según considera el Parlamento Europeo, debe ser juzgado en su país sin más dilación. 

Aragonès será presidente si se deja tutelar por Puigdemont y si le rinde pleitesía. Su subordinación a Puigdemont es condición sine qua non para que este acceda a una presidencia tutelada, una especie de Mariscal Petain a la catalana.

El fin de esta tutela no es, en ningún caso, la mejora de la gobernanza o el interés en la vida de los catalanes. Eso a Puigdemont le importa un carajo. Es armarse de argumentos, fotos, documentos y correos electrónicos que demuestren que ejerce algo parecido a una presidencia electa. Y que su extradición en cumplimiento de una euroorden es una cuestión política.