El Gobierno británico quiere atraer millonarios facilitándoles la residencia

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Si los inversores tienen una fortuna de al menos 10 millones pueden tener permiso permanente en dos años

David Cameron

07 de febrero de 2011 (17:48 CET)

El Gobierno británico planea cambiar las leyes de inmigración para reducir significativamente las trabas a las peticiones de residencia en el país por parte de poseedores de grandes fortunas extranjeras que expresen su propósito de invertir en territorio británico, según informa el diario 'Financial Times'.

Las modificaciones afectan a los criterios exigidos para la concesión de los conocidos como 'visados de inversor' y coinciden con los planes del Ejecutivo conservador de David Cameron para reducir el número de permisos concedidos a estudiantes extranjeros, lo que ha motivado quejas por parte de las universidades británicas, que obtienen suculentos ingresos por la admisión de estudiantes internacionales.

Asimismo, el Gobierno ha recortado también la cifra de permisos de residencia destinados a trabajadores cualificados que pueden ser contratados por las empresas británicas.

Menos tiempo de permanencia


Bajo la propuesta planteada, que aún debe ser ratificada por el Parlamento, los inmigrantes ricos sólo tendrán que pasar medio año en el país, frente a los nueve meses anteriormente exigidos, para poder optar a un permiso de residencia, mientras que se reducirán significativamente los plazos para poder recibir un permiso permanente.

En concreto, los inversores extranjeros cuya fortuna ascienda al menos a 10 millones de libras podrán recibir el permiso de residencia permanente en sólo dos años, mientras que aquellos que posean 5 millones de libras deberán esperar tres años y los que cuenten con un millón de libras podrán recibir el permiso de residencia permanente tras cinco años.
Actualmente, todos los inmigrantes con visado inversor deben esperar al menos cinco años para optar a un permiso de residencia permanente.

A más inversión, más empleados

Por otro lado, el Gobierno británico también planea relajar las exigencias para conceder los "visados de emprendedores", ya que se espera que se permita incluir a un empleado extranjero por cada 50.000 libras extras de inversión.
El Ejecutivo británico pretende así estimular el establecimiento en el país de extranjeros acaudalados, ya que cada año apenas atrae a unos cientos de éstos, frente a los alrededor de 3.000 que eligen Canadá.
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