Fabra y Barberá deben más de medio millón a Vilarrubí

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La Generalitat y el Ayuntamiento arrastran las facturas con la empresa organizadora del Gran Premio de España de hípica

El matrimonio de empresarios Sol Daurella y Carles Vilarrubí

18 de abril de 2012 (20:35 CET)

La falta de financiación pública puso en entredicho el futuro del Gran Premio de España de hípica. Después de tres ediciones celebradas en la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, el escenario del certamen de hípica se ha trasladado hasta un complejo turístico de Oliva como consecuencia de la deuda que la Generalitat y el ayuntamiento tienen pendiente con la consultora deportiva que dirige Carles Vilarrubí, Oxer Sport. En concreto, Alberto Fabra y Rita Barberá deben 600.000 euros por la gestión del encuentro deportivo.

La caja de los truenos se abrió este martes en la presentación del evento donde el hijo de la Duquesa de Alba y asesor de la prueba, Cayetano Martínez de Irujo, anunciaba públicamente su rechazo a participar como jinete en la edición de este año hasta que las autoridades valencianas salden su deuda.

Fondos privados


A pesar de los retrasos, Oxer Sport ha decidido mantener en la agenda de este año el Gran Premio de España, que reúne a los jinetes y amazonas más prestigiosos a nivel mundial, y asumir los costes de producción. La consultora catalana ha reunido el patrocinio necesario para sacar adelante el evento cuyo premio asciende a 450.000 euros.

Desde la presentación de la última edición a finales de marzo de 2011, la Generalitat valenciana sólo ha liquidado la mitad de la deuda y el ayuntamiento apenas nada. De este modo, Oxer Sport se convierte en otro proveedor más en la larga lista de la Comunitat, que asciende a más de 4.000 millones en facturas pendientes, siendo la primera autonomía con mayor nivel de deuda.

La oposición rechaza un trato de favor para Oxer


Como respuesta a las declaraciones del hijo de la Duquesa de Alba, algunos partidos de la oposición como Izquierda Unida han lamentado que “la deuda que tiene el ayuntamiento con la empresa Oxer es fruto de una política de grandes eventos que sólo ha supuesto despilfarro de dinero público”.

El portavoz del grupo en la Comunitat, Amadeu Sanchis, ha rechazado la idea de que el ayuntamiento “priorice el pago a esta empresa antes que a otras que están derivando en expedientes de regulación de empleo (ERE)” y ha definido el premio de hípica como el evento con “menos atracción turística y cuyo impacto económico ha sido insignificante para la ciudad, siendo exclusivamente un escaparate de las élites económicas al alcance de una privilegiada minoría”.
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