Iván de la Peña declaró como testigo en la Audiencia de Barcelona a instancia del abogado de los herederos de un príncipe saudí. /EFE/Alejandro Garcia

Adónde fue el dinero que pagó Iván De la Peña por su chalé

stop

La Audiencia de Barcelona impone penas mínimas en el caso del príncipe saudí, pero sus herederos continuarán pleiteando para recuperar sus fincas en Cataluña

Josep Maria Casas

Economía Digital

Iván de la Peña declaró como testigo en la Audiencia de Barcelona a instancia del abogado de los herederos de un príncipe saudí. /EFE/Alejandro Garcia

Barcelona, 20 de febrero de 2018 (04:55 CET)

La Audiencia de Barcelona ha condenado a tres meses de cárcel a la viuda de un exdirectivo del Hotel Princesa Sofía, ya fallecido, que en la década de los noventa se apropió bienes de un príncipe saudí. El exdirectivo se aprovechó de unos poderes notariales que le confió el noble árabe para vender el patrimonio que este tenía en Cataluña: seis fincas rústicas, que fueron adquiridas por una ciudadana de origen ruso, y dos mansiones en el barrio de Pedralbes. Una fue comprada por el exfutbolista Iván de la Peña, cuando todavía estaba enrolado en el Barça, y otra por Rafael Martínez, expareja y exsocio de la diseñadora Rosa Clarà. El dinero que pagaron se ingresó en una cuenta que controlaba el exdirectivo hotelero.

El principe Saad bin Adulaziz pasaba largas temporadas en Barcelona. Solía alojarse junto a su séquito en dos plantas del Hotel Princesa Sofía. Por este motivo, estableció amistad con uno de los subdirectores, Agustín González, al que otorgó en 1989 unos poderes notariales para gestionar su patrimonio en Cataluña.

Cuando Saad bin Adulaziz se trasladó a Houston (Estados Unidos) en 1991 para recibir tratamiento médico, amplió los poderes a favor de González para que pudiera vender las dos mansiones de Pedralbes. El príncipe murió dos años después en Riad (Arabia Saudí). Pese a que los poderes habían prescrito a causa de su fallecimiento, González los utilizó para vender en 1996 una de las mansiones al empresario Rafael Martínez, por más de 450.000 euros. Un año después vendió la otra al futbolista Iván de la Peña por 840.000 euros. También colocó seis fincas rústicas del municipio de Santa Maria d’Oló (Barcelona), entre las que se encuentran los castillos de Rocabruna y Rocafort, a una empresaria de origen ruso por 5,4 millones de euros (2,8 millones quedaron pendientes de pago cuando los herederos del príncipe denunciaron el caso). Estos importes se ingresaron en una cuenta de Banco de Santander que controlaba González.

Veinte años después, la Audiencia de Barcelona ha condenado a la viuda de González por un delito de receptación a la pena simbólica de tres meses de cárcel. Se le ha aplicado la atenuante de dilación judicial. También se le exige pagar a los herederos del príncipe 47.000 euros, importe que obtuvo de la cuenta que manejaba su marido. Este no ha sido juzgado porqué falleció hace unos meses a los 92 años de edad.

La realeza saudí prepara una demanda civil para recuperar unas fincas en Cataluña

El abogado José Antonio Sánchez Conejo, que representa a los cuatro herederos del príncipe saudí, se muestra “plenamente satisfecho” con la sentencia porque reconoce los hechos denunciados. El letrado de la acusación anuncia que ahora proseguirán este caso por la vía civil para recuperar el dominio de las fincas. Precisa que presentarán un pleito contra los acusados que han sido absueltos en el procedimiento penal: la empresaria rusa y uno de sus administradores. Añade que también valorará la posibilidad de reclamar las mansiones de Pedralbes por considerar que la venta sería nula.

Sin embargo, La Audiencia de Barcelona considera probado en esta sentencia que González no sólo “engañó” a los notarios que autorizaron las escrituras de propiedad, “sino a todos los compradores”. El Tribunal indica que no se ha demostrado que conociesen que el príncipe había fallecido y que, por tanto, los poderes de González fuesen nulos. Pese a ello, el abogado de la acusación considera que la sentencia abre la puertapara recuperar al menos una parte del patrimonio por la vía civil.

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad