La duquesa de Alba fallece en su palacio de Sevilla

La duquesa de Alba se casó tres veces | EFE

20 de noviembre de 2014 (10:15 CET)

Poco antes de las diez de la mañana ha trascendido que Cayetana, la Duquesa de Alba, ha fallecido. Ha muerto donde tanto ella como su familia querían, en su casa del palacio de las Dueñas, en Sevilla.

El cadáver de la duquesa será incinerado y sus cenizas serán depositadas bajo el Cristo de los Gitanos, en el altar mayor de la capilla de esta hermandad de Sevilla, de la que era muy fervorosa, confirmaron fuentes próximas cercanas a la cofradía.

A lo largo del miércoles, familiares y amigos se desplazaron hasta Sevilla para acompañar a la duquesa en su residencia de Dueñas en los últimos momentos. Además de los seis hijos de Cayetana --Jacobo llegó por la mañana procedente de Girona--, también acudieron algunos de sus nietos, como es el caso de Cayetana Rivera, hija de Eugenia Martínez de Irujo, Jacobo y Brianda Fitz-James Stuart, y Fernando Fitz-James Stuart y Solís. A media tarde llegó a palacio la exnuera favorita de la duquesa de Alba, Genoveva Casanova, que mantenía muy buena relación con la aristócrata desde que finalizase su matrimonio con el conde de Salvatierra.

Hijos y ex nueras

En el palacio de las Dueñas continúan congregándose los miembros de la familia más cercana. A sus hijos, su marido y algunos de sus nietos, se han unido además dos de las exnueras de doña Cayetana, Genoveva Casanova, ex mujer de Cayetano, y Matilde Solís ex de Carlos, con las que doña Cayetana ha mantenido una muy buena relación a pesar de que no están ya casadas con sus hijos.

Se encuentran con ella además sus seis hijos, Eugenia, Cayetano, Carlos, Alfonso y Fernando ya estaban con ella, mientras que Jacobo llegó en la mañana del miércoles acompañado de su mujer Inka Martí, y su marido Alfonso Diez, que no se ha separado de ella ni un momento desde que fue ingresada el pasado domingo por la noche.

La nieta

Cayetana Rivera Martínez de Irujo viajó en la mañana del miércoles a Sevilla para estar cerca de su abuela la duquesa de Alba ante la delicada situación de salud de ésta. La joven de 15 años, que recibió el nombre de Cayetana en honor a su abuela, acudió a la estación del AVE de Atocha acompañada por una amiga de la familia que portaba su maleta. La joven, muy afectada, llegó a la estación hablando por teléfono y poco después comenzó a llorar por lo que tuvo que sacar un pañuelo para limpiarse las lágrimas. Más tarde Cayetana ya estaba en junto a su familia en Dueñas, donde de nuevo se le pudo ver llorando.

También llegaron a Sevilla en el AVE los dos hijos de Jacobo, nietos de la Duquesa, Jacobo con su mujer Asela Pérez Becerril, y Brianda. Entrando en las Dueñas se vio también a buenos amigos de doña Cayetana. Entre otros Ignacio Sánchez-Dalph, confesor y amigo personal de la duquesa, que además de ser el capellán de la Casa de Alba, fue quien ofició su enlace con Alfonso Díez en octubre de 2005
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