La Generalitat quiere echar a Renfe de las cercanías catalanas

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INFRAESTRUCTURAS

Estación de Barcelona Sants | EFE

04 de enero de 2013 (21:02 CET)

El Conseller de Territori de la Generalitat, Santi Vila (CiU), “aspira” a que Ferrocarrils de la Generalitat gestione “íntegramente” el servicio de cercanías. Ello implicaría la sustitución de Renfe, que según los planes del responsable del Fomento catalán sólo operaría los trayectos de larga distancia y de alta velocidad.

Las intenciones del político nacionalista topan de lleno con la ley ferroviaria, que señala a Renfe como el operador encargado, por ahora, de prestar las cercanías, la media y la larga distancia a través de la infraestructura que heredó ADIF, el administrador dependiente del Ministerio de Fomento.

Fricciones

Los traspasos de competencias que las administraciones catalana y española firmaron en 2010 se ciñen al diseño del servicio. Es decir, a la configuración de horarios, líneas y rutas. La relación entre el gobierno catalán y la ferroviaria deben basarse en un contrato marco que aún no se ha firmado y que estaría vigente, como mínimo, hasta 2015.

Se trata de uno de los puntos de fricción entre Catalunya y la administración central. Ambas se dieron esos cinco años de plazo para seguir negociando con el objetivo de ampliar las competencias recibidas en 2010. Si las conversaciones no avanzan en el sentido deseado por Vila, Ferrocarrils no se podrá desplegar.

Deuda con Renfe

La declaración de principios se produce sin que se el nuevo conseller haya propuesto a Renfe una solución a la deuda que la administración catalana mantiene con la empresa. Desde que la Generalitat se hace cargo del servicio no ha pagado ni una cuota.

A 31 de diciembre de 2012 se acumulan más de 300 millones, aunque el gobierno catalán se escuda en las deficiencias detectadas en la prestación y en que no recibe los fondos del Estado que deberían acompañar la transferencia de las competencias.

Confundir a los usuarios


A juicio de la ferroviaria, la Generalitat “busca confundir a la opinión pública” porque aún tiene pendiente la firma del contrato-programa que regula el servicio.

Sin embargo, el Ejecutivo catalán recuerda que no hay garantía de financiación, tal y como se evidencia en la ausencia de una partida a tal efecto en los presupuestos generales del estado (PGE) de 2013.

AVE a Figueres

El panorama ferroviario en Catalunya aparentemente sólo genera fricciones en las líneas de cercanías. El respaldo parece pleno en lo que respecta a la alta velocidad.

Tanto es así, que el propio Vila fue el encargado de anunciar oficialmente la puesta en marcha del AVE entre Barcelona y Figueres (Girona). La cinta se cortará el 8 de enero. Un día después, entrará en servicio con precios a partir de 6,91 euros.
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