Los sindicatos abren la puerta a despidos temporales en el sector público 

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LABORAL

11 de mayo de 2011 (16:39 CET)

Centenares de trabajadores del sector público han salido este miércoles a la calle en Barcelona para rehusar los recortes de la Generalitat. Unas protestas que son el preludio de la manifestación que está convocada este sábado. “Lo que más nos enerva es la improvisación”, ha afirmado a Economía Digital el número dos de la federación de servicios públicos de la UGT, Miguel Ángel Sánchez. Los sindicalistas han defendido que “existen soluciones no tan drásticas” para sanear las finanzas públicas. Incluso han relajado el trazo de sus líneas rojas: abren la puerta a aplicar un ERE temporal en el sector “para que se mantengan los sitios de trabajo”, en palabras de la responsable de UGT, Encarna Fernández. Eso sí, hace las declaraciones con la boca pequeña.

“Estamos por la negociación, pero la Generalitat no quiere ni hablar de ello”, asegura su compañero. Hasta la fecha han solicitado al Govern que abra una gran mesa de diálogo para hablar de todos los ámbitos en general y otros espacios para los departamentos más sensibles: educación, sanidad y servicios sociales. “No ha habido ninguna respuesta y tampoco la esperamos antes de las elecciones locales”.

Un stand by que según los sindicalistas no ha significado un parón en los recortes. Sánchez explica que los gerentes de los hospitales empiezan a adelantar trabajo “antes del requerimiento del conseller Boi Ruiz”. Denuncia que en la Vall d'Hebron hay una planta sin servicio y que en otros centros se cierran unidades o se recorta el personal de los turnos. “El departamento ha pedido silencio para evitar que se hable de recortes durante la campaña”. En este sentido, defiende la imparcialidad política de los sindicatos. “No nos podíamos esperar ante los globos sonda que se han lanzado y que a partir del día 23 se harán realidad”.

Administraciones locales

Coincidiendo con la protesta en la capital catalana, la UGT ha convocado en Madrid a los representantes de los trabajadores públicos españoles. Temen la situación a la que se tendrá que enfrentar el sector tras la cita con las urnas de la semana próxima. “Los ayuntamientos catalanes no están tan endeudados como los de Madrid, Andalucía o Valencia, donde ya se han empezado a destruir empleos”, comenta Fernández. Pero son conscientes de que habrá ajustes.

Por este motivo, reclaman un pacto global para acordar las medidas que se pueden aplicar para mejorar el déficit de las administraciones locales. Piden que sea la Federación de Municipios de Catalunya y la Asociación Catalana de Municipios los interlocutores de esta mesa de diálogo.

Antes, les queda superar el gran reto de los últimos meses: pactar con la patronal la negociación colectiva española. De nuevo, esta reforma está en el congelador hasta después de las elecciones, aunque esto no supone un problema para la responsable de los trabajadores públicos de la UGT. “Tenemos tiempo suficiente para hacerlo. La crisis empezó hace 3 años y la prisa es mala compañera en un tema tan importante como éste”.
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