La Gerencia sanitaria de Ceuta, que debe nombrar Mónica García, lleva cuatro meses sin resolverse, en plena crisis 

La sanidad de Ceuta afronta una de sus mayores crisis asistenciales de los últimos años con su máxima dirección sanitaria pendiente desde antes de la emergencia de un procedimiento de renovación que continúa sin resolverse

Mónica García.

El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria, INGESA, sacó a libre designación en abril la plaza que ocupa Carlos Javier Ramírez desde 2018 y constituyó en junio el comité asesor, pero no consta todavía públicamente el nombramiento definitivo. Entre las funciones del gerente figura expresamente garantizar la continuidad asistencial ante “pandemias, crisis y emergencias sanitarias”. 

La sanidad de Ceuta afronta una de sus mayores crisis asistenciales de los últimos años con su máxima dirección sanitaria pendiente desde antes de la emergencia de un procedimiento de renovación que continúa sin resolverse.  

INGESA, organismo dependiente del Ministerio de Sanidad que dirige Mónica García, abrió en abril el proceso para cubrir por libre designación la plaza de Director Gerente del Hospital Universitario de Ceuta, actualmente ocupada por Carlos Javier Ramírez Rodrigo. 

La resolución fue firmada el 15 de abril de 2026 y publicada posteriormente en el BOE. En junio, INGESA incorporó formalmente la convocatoria a su portal de provisión de puestos y constituyó el comité asesor encargado de valorar las candidaturas.  

Sin embargo, casi cuatro meses después del inicio del procedimiento no consta públicamente una resolución definitiva de adjudicación. 

Ramírez continúa ejerciendo como gerente. La documentación oficial demuestra que seguía firmando como responsable sanitario de Ceuta durante la primavera de 2026 y ocupa el puesto desde octubre de 2018, por lo que acumula cerca de ocho años al frente de la estructura sanitaria estatal de la ciudad. 

La convocatoria no supone técnicamente que el actual gerente haya sido cesado ni que se encuentre formalmente “en funciones”. Al tratarse de una plaza de libre designación, incluso podría ser nuevamente seleccionado.  

Pero sí significa que INGESA decidió someter la Gerencia a un nuevo procedimiento de provisión justo antes de que estallara la actual crisis, sin que hasta ahora haya hecho público su desenlace. 

El puesto que debe dirigir precisamente las emergencias 

La situación adquiere especial relevancia al analizar las responsabilidades atribuidas al puesto.  

La propia convocatoria establece entre las funciones del Director Gerente la dirección de los recursos humanos, económicos y materiales del área sanitaria, la coordinación entre Atención Primaria y especializada y la adopción de las medidas necesarias para garantizar la continuidad asistencial, “especialmente en los casos de pandemias, crisis y emergencias sanitarias”. 

Es precisamente esa estructura la que ha tenido que hacer frente desde finales de julio a una presión extraordinaria: miles de asistencias, aumento de la actividad de Urgencias y Atención Primaria, denuncias de médicos y enfermeras por falta de recursos, vigilancia por tuberculosis, sarna y gastroenteritis y sucesivas reclamaciones de refuerzos. 

La crisis ha obligado además al Ministerio de Sanidad a desplazar especialistas epidemiológicos, movilizar recursos extraordinarios y coordinar nuevas medidas preventivas, mientras organizaciones profesionales mantienen que el sistema está sometido a una situación excepcional. 

Cuatro meses sin resolución pública 

El interrogante de gestión no es, por tanto, que Ceuta se encuentre formalmente sin gerente. Carlos Javier Ramírez continúa ocupando el cargo. La cuestión es por qué el Ministerio abrió antes de la emergencia un proceso para renovar una de las posiciones de mayor responsabilidad de la sanidad ceutí y, casi cuatro meses después, todavía no consta públicamente quién dirigirá definitivamente el área sanitaria. 

La demora resulta especialmente llamativa porque el procedimiento de libre designación permite una selección más flexible que un concurso ordinario y porque la plaza afecta directamente al principal responsable ejecutivo de un sistema que depende del Ministerio de Sanidad. 

INGESA no ha ofrecido públicamente una explicación sobre la causa de la demora: no consta si responde al número de candidaturas, al proceso de evaluación, a una decisión de mantener al actual gerente o a otras razones administrativas. 

En plena emergencia, Mónica García afronta así una crisis sanitaria extraordinaria en Ceuta con la Gerencia encargada precisamente de dirigir este tipo de situaciones pendiente de una convocatoria de renovación abierta desde abril y todavía sin resolución pública. 

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