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Puente descarta dimitir pese a la presión por el accidente en Urda
El ministro defiende que su "deber es estar al mando y explicar lo que pasó" en el accidente ferroviario de Urda, que ha dejado 69 muertos
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente. Foto: Europa Press.
La tragedia ferroviaria de Urda (Toledo) ocurrida el pasado miércoles no ha sido suficiente para precipitar la salida de Óscar Puente del Ministerio de Transportes. El ministro seguirá al frente de la cartera en uno de los peores años de su historia, con 115 víctimas mortales en la alta velocidad en lo que va de año.
Durante comparecencia en el Ministerio, Óscar Puente ha descartado su dimisión para asegurar, a continuación, que su «deber es estar al mando y explicar lo que pasó». «No me voy a esconder detrás de nadie. Mi forma de asumir mi responsabilidad es dar la cara», ha añadido.
En relación a la responsabilidad del accidente, ha expresado: «Quiero dejar claro que no voy a utilizar a ningún trabajador como escudo ni a perjudicar responsabilidades antes de que concluya esa investigación, pero tampoco voy a permitir que se confunda la exigencia de responsabilidades con la necesidad de encontrar rápidamente culpable»,
Pese a haber afirmado hoy Pedro Sánchez tras la reunión del Cecopi que «la confianza en la alta velocidad está quebrada», el máximo responsable de las infraestructuras ferroviarias en España,Óscar Puente, seguirá como ministro.

Desde el siniestro en Urda, que se saldó con el fallecimiento de 69 personas, ha salido en tromba la práctica totalidad de la esfera política y sindical exigiendo responsabilidades como resultado de la clara falta de inversión en la red y la crisis reputacional que atraviesa el sistema ferroviario en España.
El Partido Popular, aunque no es una reclamación nueva en la formación, fue uno de los primeros grupos en exigir la dimisión del ministro. Aunque Alberto Núñez Feijóo y otros dirigente populares ya habían apuntado a la toma de responsabilidades políticas por el accidente, fue Ester muñoz esta mañana quien dio el paso al frente. “Óscar Puente debe dimitir” verbalizó sucintamente en RNE.
Esta vez, las críticas no se han limitado a la oposición. También desde la izquierda del PSOE se ha cuestionado la continuidad del ministro. El Frente Amplio consideraba “insostenible” que Puente siguiera al frente de Transportes y apuntaba a que Pedro Sánchez acabaría destituyéndolo si no presentaba su dimisión
Una visión compartida por otras formaciones políticas como Adelante Andalucía, ERC, Podemos o PNV, desde donde se exigían responsabilidades “al más alto nivel”. Vox, por su parte, presentó ayer una querella contra el ministro ante el Tribunal Supremo.
A las exigencias políticas se sumaron las de los sindicatos ferroviarios. El Sector Ferroviario de FSC-CCOO pidió el jueves el cese inmediato del ministro por haber diluido la responsabilidad en un trabajador del centro de control de Madrid antes de que concluyera la investigación.

El sindicato consideró precipitado atribuir el accidente a un posible error humano y denunció la difusión de conversaciones de los profesionales implicados. Otras organizaciones como CSIF y el Sindicato de Circulación Ferroviario también se sumaron a la queja
La crítica sindical se centró especialmente en la forma en que el Ministerio había abordado las primeras explicaciones sobre el accidente.
CCOO recordó que la seguridad ferroviaria no puede depender exclusivamente de la actuación individual de los trabajadores, sino que debe contar con sistemas capaces de prevenir, detectar y corregir posibles errores.