La fiebre por el eclipse desata un negocio que dispara los precios de balcones y alojamientos
La demanda para presenciar el fenómeno del 12 de agosto dispara las reservas en la España rural, impulsa el alquiler de espacios con vistas privilegiadas y anticipa un impacto económico de más de 360 millones de euros
Imagen: Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades
La cuenta atrás para presenciar el eclipse solar total del próximo 12 de agosto está revolucionando el mercado turístico. A poco más de una semana de que se de el fenómeno astronómico, encontrar alojamiento en algunos de los municipios situados en la franja de visión se ha convertido en una complicada tarea, lo que ha disparado los precios por el aumento de la demanda.
El interés no se limita solo a hoteles, casas rurales o apartamentos. En las plataformas de alquiler comienzan a proliferar anuncios y ofertas de balcones, terrazas áticos o incluso embarcaciones durante las horas del eclipse.
De hecho, el incremento de la demanda ya se está haciendo notar en los precios. En En A Coruña, por ejemplo, el precio medio de una habitación doble supera los 550 euros, frente a los alrededor de 140 euros que costaba apenas una semana antes, según estimaciones de portales como Booking y Trivago. En algunos casos, las tarifas alcanzan los 1.300 euros, mientras que la disponibilidad de alojamiento es ya muy limitada
El atractivo del eclipse es tal que incluso trasciende de las fronteras nacionales. Según datos difundidos por Airbnb, las reservas en destinos no urbanos ubicados en la franja de visión, se han multiplicado por tres respecto al año anterior para estas mismas fechas.
La plataforma destaca además el creciente peso de la demanda internacional. Los viajeros de Francia, Reino Unido y Estados Unidos concentran más de la mitad de las búsquedas internacionales de alojamiento, mientras que Alemania, Italia, Países Bajos y Bélgica representan otro tercio. A ello se suma el interés del mercado nacional, que también está impulsando la ocupación en numerosos municipios rurales.
Las visitas evidencian el perfil promedio. Cerca del 74% de las búsquedas para la semana del fenómeno corresponden a familias o grupos de tres o más personas, frente al 20% de parejas y apenas un 7% de viajeros en solitario.
Además, los viajeros europeos que tienen previsto desplazarse a la ruta del eclipse estiman un gasto medio de 680 euros por viaje, incluyendo alojamiento, ocio, compras y actividades vinculadas al fenómeno.

El eclipse, un impacto de más de 360 millones en una semana
El auge de la demanda tiene una traducción directa en la economía local. Un informe elaborado por Analistas Financieros (AFI) estima que el eclipse generará 362 millones de euros de gasto turístico en municipios rurales durante apenas una semana, de los cuales, un 88% vendrán de visitantes internacionales.
El mencionado estudio apunta que el desembolso se concentrará principalmente en alojamiento, restauración, transporte y actividades de ocio, sectores especialmente vinculados al territorio. La Comunidad Valenciana concentrará alrededor del 36% del gasto previsto, seguida por Madrid y Castilla y León, aunque el impacto alcanzará a numerosos municipios rurales repartidos por la trayectoria del eclipse.
Y es que la economía local está de enhorabuena porque AFI calcula que el efecto económico ascenderá a 421 millones de empleos más allá del gasto directo. Con ello se prevé la generación de hasta 7.300 empleos y una aportación de 146 millones de euros en recaudación fiscal.
Una oportunidad para el turismo rural
El eclipse también está sirviendo de escaparate para destinos habitualmente alejados de los grandes circuitos turísticos. Según Airbnb, muchos de los municipios donde más han crecido las búsquedas cuentan con menos de 3.000 habitantes y disponen de una oferta hotelera limitada, lo que ha favorecido el protagonismo de las viviendas turísticas y otros alojamientos de corta duración.
Entre las localidades en las que más ha aumentado el interés figuran Valtierra en Navarra, Puertomingalvo en Aragón, Almaret y Torroja del Priorat en Cataluña, Atienza en Castilla la Mancha, Valderrobres y Terriente en Aragón o Algar de Palancia en Comunidad Valenciana.
Ese interés ya empieza a reflejarse en la ocupación. En Aragón, por ejemplo, las casas rurales prevén alcanzar una ocupación del 98% durante la semana del 12 de agosto, con especial demanda en comarcas como el Jiloca, Cuencas Mineras o el sur de Zaragoza.
La previsión es que el fenómeno del 12 de agosto suponga solo el comienzo de un ciclo de turismo astronómico en España. AFI calcula que los eclipses previstos para 2027 y 2028 elevarán el gasto turístico acumulado hasta 1.034 millones de euros, consolidando el turismo astronómico como un nuevo motor económico para numerosas zonas rurales.