El Consejo de Seguridad Nuclear adjudica a S2Grupo la explotación de su sistema contra el ciberespionaje
La tecnológica valenciana operará Carmen, una herramienta desarrollada junto al Centro Criptológico Nacional para detectar amenazas persistentes avanzadas
José Miguel Rosell, CEO de S2 Grupo
El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha adjudicado a la tecnológica valenciana S2Grupo la explotación de Carmen, el sistema que utiliza el organismo para detectar amenazas persistentes avanzadas y ataques de ciberespionaje. El contrato asciende a 73.500 euros, sin IVA, según la formalización publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
La compañía, con sede en Valencia, ha resultado adjudicataria de un procedimiento negociado sin publicidad al que se presentaron dos ofertas. El CSN explica en la documentación contractual que el servicio está restringido a empresas certificadas en el sistema Carmen.
S2Grupo presentó una oferta de 73.500 euros, frente a los 67.236 euros de la propuesta económica de menor importe. El precio suponía el 75% de la valoración, mientras que el procedimiento también tuvo en cuenta la experiencia del analista de seguridad encargado del servicio.
Carmen, el sistema para detectar ataques de ciberespionaje
Carmen responde a las siglas de Centro de Análisis de Registros y Minería de Eventos. Se trata de una herramienta desarrollada conjuntamente por el Centro Criptológico Nacional (CCN) y S2Grupo para identificar amenazas persistentes avanzadas, conocidas como APT por sus siglas en inglés.
El propio CSN las define como ataques de ciberespionaje específicamente diseñados y dirigidos contra objetivos concretos. El organismo utiliza Carmen desde 2014 para reforzar sus capacidades frente a este tipo de amenazas.
La solución analiza información procedente del tráfico interno y saliente de una red para identificar posibles compromisos de seguridad. Incluye capacidades de captura, monitorización y análisis de tráfico y está catalogada por el CCN dentro de los productos de protección de redes y sistemas.
La lucha contra el ciberespionaje es precisamente uno de los ámbitos en los que S2Grupo ha reforzado su especialización. La unidad de inteligencia de amenazas de la compañía, LAB52, ha investigado en los últimos años operaciones atribuidas a grupos vinculados a servicios de inteligencia extranjeros.
El pasado marzo, Economía Digital publicó que S2Grupo había alertado de una actividad de espionaje ruso sostenida sobre España tras analizar EasterBunny, un implante relacionado con APT29, grupo que la compañía vincula presuntamente con el Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia (SVR).
La nueva adjudicación da continuidad a la relación entre el Consejo de Seguridad Nuclear y S2Grupo. En 2024, el organismo ya encargó a la compañía valenciana la explotación de Carmen por 63.572 euros. Entonces, S2Grupo fue la única empresa que presentó oferta.
S2Grupo refuerza su actividad en ciberseguridad y ciberdefensa
El contrato llega en un momento de crecimiento para S2Grupo, que ha reforzado su actividad en ámbitos como la ciberseguridad, la ciberinteligencia, la protección de infraestructuras críticas y la ciberdefensa.
Tras auditar sus cuentas, la compañía cerró 2025 con una facturación de 56,19 millones de euros, un 54% más que el año anterior, y un Ebitda del 10%. La empresa está inmersa en su Plan Estratégico 2025-2030, orientado especialmente hacia proyectos de mayor escala, complejidad y criticidad.
S2Grupo también ha reforzado su estructura para crecer en el negocio de Defensa. Como contó Economía Digital, la tecnológica incorporó a Enrique Cubeiro, exjefe de Estado Mayor del Mando Conjunto de Ciberdefensa, y a José Núñez, antiguo miembro de la Agencia de Comunicaciones e Información de la OTAN, para potenciar esta área.
La tecnológica valenciana ha estrechado además recientemente su relación con el Ministerio de Defensa. El pasado julio, S2Grupo y el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) suscribieron un convenio para colaborar en proyectos de I+D+i y auditorías en los ámbitos de la ciberseguridad y la ciberdefensa.
El acuerdo contempla, entre otras actividades, el desarrollo de soluciones de ciberdefensa e inteligencia artificial, análisis de vulnerabilidades, pruebas de intrusión, detección de amenazas, respuesta ante incidentes y creación de entornos de experimentación y entrenamiento frente a ciberataques.