Catalá pone en marcha la ecotasa de basura de hasta 272 euros por inmueble
La concejala de Hacienda, María José Ferrer San Segundo, culpa al gobierno de Pedro Sánchez de esta nueva tasa, que ha calificado como “pésima"
La alcaldesa de Valencia, María José Catalá.
La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Valencia ha acordado remitir al pleno ordinario del próximo 29 de septiembre el proyecto de Ordenanzas Fiscales para 2027. La principal novedad del paquete tributario es la incorporación de la nueva tasa municipal de residuos, cuyos recibos oscilarán entre los 39 y los 272 euros en función del consumo de agua.
El nuevo gravamen, derivado de la Ley de residuos y suelos contaminados para una economía circular, afectará a un total de 440.510 familias, comunidades de propietarios y empresas de la ciudad. El Ayuntamiento sostiene que la normativa estatal obliga a los municipios a repercutir el coste efectivo del servicio de recogida y transporte de residuos urbanos mediante una tasa específica.
El gobierno municipal de María José Catalá ha vuelto a cargar contra esta medida, a la que se refiere como el «basurazo de Sánchez». La concejala de Hacienda, María José Ferrer San Segundo, ha insistido en que el consistorio dispone de un margen limitado para modular el impacto económico del nuevo recibo debido a las exigencias establecidas por la legislación estatal.
Pese a ello, el Ayuntamiento ha ampliado las bonificaciones previstas para los colectivos más vulnerables. Así, las viviendas de familias con ingresos inferiores al Iprem pasarán de una rebaja del 30% a una bonificación del 95% de la tasa. Además, más de 4.000 familias numerosas verán incrementado su descuento del 30% al 50%, una reducción que se aplicará de oficio cuando el hogar tenga reconocida esta condición en el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI).
«Profundizamos así en el establecimiento de beneficios fiscales, en la medida en que nos permite la pésima y limitativa regulación que de esta tasa, el basurazo de Sánchez, hizo la ley estatal de residuos», ha señalado Ferrer San Segundo. Asimismo, el consistorio ha convertido en automática la bonificación para los usuarios de los ecoparques municipales. De esta manera, los vecinos que acrediten al menos una utilización anual de estas instalaciones podrán acceder al descuento sin necesidad de realizar una solicitud expresa.
Por lo que respecta al resto de impuestos, se mantienen congeladas las bajadas que el actual gobierno municipal aprobó al comienzo de su mandato. La primera teniente de Alcaldía y concejala de Hacienda y Presupuestos, María José Ferrer San Segundo, ha manifestado que estas cuentas «continúan la senda de estímulo y alivio fiscal iniciada en el primer año de mandato por el gobierno de la alcaldesa María José Catalá para favorecer a los vecinos y comerciantes de Valencia».
El equipo de gobierno municipal ha remarcado que las medidas aprobadas han generado ya un impacto presupuestario de gran calado en los hogares valencianos. Ferrer San Segundo ha cifrado el ahorro fiscal total acumulado en una cifra superior a los 210 millones de euros para familias y pequeñas y medianas empresas. «Para este último ejercicio de mandato, consolidamos, por cuarto año consecutivo, la mayor rebaja fiscal para la ciudad», ha enfatizado la concejala de Hacienda durante su intervención pública.
Base de los presupuestos de 2027
Estas cuentas serán luego la base de la parte de ingresos del presupuesto para 2027 y cuya aprobación está previsto que se produzca antes de Navidades, cumpliendo así con los plazos establecidos.
La titular de Hacienda ha incidido en que «la bajada del 20% del IBI, así como las restantes reducciones de tributos aprobadas para 2024 y confirmadas, año tras año, durante todo el mandato, suman un ahorro total superior a los 210 millones de euros para las familias y comerciantes». La responsable municipal ha defendido además la anticipación política de estas decisiones económicas: «Una rebaja fiscal que aprobamos en el primer año, sin el tacticismo de esperar al final del mandato, y que refrendamos, de nuevo un año más para dar estabilidad a un marco tributario local que beneficia, desde el primer momento, al 99% de nuestros vecinos y comerciantes».
En este sentido, la corporación municipal mantiene de cara al ejercicio de 2027 medidas troncales que han supuesto al menos 52,4 millones de euros de ahorro anual para la ciudadanía. Entre estas bonificaciones destacan la reducción del 20% en el tipo de gravamen general del IBI de naturaleza urbana, la bonificación del 60% o 90% en el IBI a familias numerosas y la deducción del 95% en la plusvalía por causa de muerte y en transmisiones inter vivos de inmuebles afectos a actividades económicas. A ello se suman la disminución en el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica y la rebaja del 50% en la tasa de alcantarillado, colectores y estaciones de bombeo.
Ferrer San Segundo ha aportado datos específicos sobre el alcance de estas deducciones directas, destacando que «más de 35.828 valencianos se han ahorrado, esto es al cierre de julio, alrededor de más de 16,3 millones de euros por el llamado impuesto a la muerte». La edil ha añadido que la bonificación de la plusvalía en transmisiones inter vivos busca que los herederos puedan asumir negocios como una panadería o una mercería sin cargas añadidas: «Es decir, que no se tenga uno que esperar a que se muera el titular para poder no tener que pagar por suceder en esas empresas familiares», ha dicho.
Por otra parte, la Junta ha modificado la ordenanza fiscal relativa al aprovechamiento del dominio público por parte de Vehículos de Movilidad Personal (VMP) y otros transportes, dotando al Área de Movilidad del marco legal necesario para regular tales actividades. En el capítulo de conservación monumental, el gobierno local ha fijado una bonificación del 95% en el ICIO para la rehabilitación de alquerías y barracas protegidas. La medida abarca a un catálogo estimado de al menos 60 inmuebles tradicionales de la huerta valenciana que cuenten con licencia de intervención. Con ello se promueve activamente la recuperación del patrimonio arquitectónico y cultural.
Para finalizar, la primera teniente de Alcaldía ha defendido la solvencia económica del consistorio valenciano en el contexto nacional. Ferrer San Segundo ha concluido que el equipo de gobierno ha consolidado la mayor rebaja tributaria de la historia municipal mientras reduce la deuda municipal: «En concreto, somos la segunda ciudad con menor deuda por habitante entre las ciudades de más de 300.000 habitantes, según el Banco de España».