Comunidad Valenciana y Aragón cargan contra Puente por renunciar a la doble vía entre Sagunto y Zaragoza
La Generalitat Valenciana se suma a las alegaciones de CEV y CEOE Aragón, que piden retirar el actual estudio informativo para revisarlo y ampliarlo con una doble vía electrificada donde hoy se circula con trenes diésel
Tren de Cosco
El frente común de la Comunidad Valenciana y Aragón contra el estrangulamiento ferroviario que quiere prolongar el ministro de Transportes, Óscar Puente, va a sumar una nueva tanda de alegaciones. Tras las presentadas por el gobierno de Aragón y por las patronales de la Comunidad Valenciana (CEV) y de Aragón (CEOE Aragón), la Generalitat Valenciana está ultimando sus alegaciones ante un proyecto ferroviario que impide el transporte constante y creciente de pasajeros y mercancías que ambas comunidades autonómas requieren.
La situación actual de la vía se describe en términos del siglo XIX. Parte del trazado ferroviario entre Sagunto y Zaragoza está sin electrificar. Locomotoras diésel cubren el trayecto ante la imposibilidad de que los trenes convencionales puedan realizar el trayecto. El trazado es de una única vía, con la enorme limitación que ello tiene para el diseño de frecuencias.
La conexión ferroviaria es crítica para el transporte no sólo entre Valencia-Sagunto-Teruel-Zaragoza sino en la conexión tanto desde el sur hacia norte de España (Navarra-País Vasco, Cantabria, Asturias Galicia) como desde estos destinos hacia Alicante-Murcia y Andalucía. Especialmente relevante es el tráfico hacia el norte que realizarán las baterías de PowerCo en trenes que en sentido sur podrían llevar los coches eléctricos ya ensamblados de la factoría de Volkswagen Sagunto hacia el Puerto de Valencia.
“La Generalitat se sumará a autonomías como Aragón y a entidades como la CEV y presentará en los próximos días las alegaciones al proyecto del Gobierno para el corredor cantábrico-mediterráneo en el tramo Sagunto-Teruely ha reclamado que se contemple una doble vía electrificada para tener una línea de ferrocarril que no se limite a ser de siglos pasados”, explican desde el gobierno valenciano.
La Generalitat alega contra el plan de Puente de dejar en una vía la línea férrea Sagunto-Zaragoza ya que ello «imposibilita un flujo constante de pasajeros y mercancías que parten desde Sagunto, con un puerto en plena forma, complica la conexión del mediterráneo con el cantábrico».
Desde el departamento que encabeza Vicente Martínez Mus se reclamará que se tengan en cuenta que estas inversiones son productivas y que tantos sectores la están reclamando. Se considera un error gravísimo «quedarnos con infraestructura del siglo XIX cuando lo que necesitamos son infraestructuras del siglo XXI».
Desde la Generalitat se apunta que el Ejecutivo autonómico “cumple con su parte” y se pone como ejemplo el desarrollo de la Plataforma Intermodal de Sagunto, un proyecto que se erige como la puerta de entrada y de salida de los dos corredores y que avanza a buen ritmo en Parc Sagunt II. Con su puesta en marcha a finales del año que viene y el inicio de la producción de PowerCo aumentará el tráfico ferroviario y, por ello, es necesario que se contemplen mejoras adicionales a la electrificación en este tramo.
La obra supone una inversión de 98,1 millones de euros, financiada por la Generalitat y cofinanciada por la Unión Europea, a través del programa Connecting Europe Facility (CEF-T). Ubicada en el Camp de Morvedre, ocupa una superficie de 688.000 metros cuadrados y se conectará directamente con el puerto de Sagunto, la red ferroviaria del Corredor Mediterráneo y con el Corredor Cantábrico-Mediterráneo. Será una gran puerta logística capaz de gestionar hasta 4.500 TEU (Unidad Equivalente a un Contenedor de 20 pies) y de conectar el transporte ferroviario, marítimo y por carretera.
Más allá de las alegaciones desde la Generalitat se preparan otras acciones en colaboración con diferentes autonomías y sectores sociales para presionar y hacer realidad una infraestructura a la altura de las circunstancias.
Las alegaciones de las patronales de Valencia y Aragón
La CEV y CEOE Aragón comparten la necesidad de mejorar y electrificar el tramo Sagunto-Teruel, pero consideran que la solución propuesta, basada con carácter general en una vía única electrificada con apartaderos para trenes de 750 metros, debe revisarse atendiendo a la función futura del Corredor Cantábrico-Mediterráneo y a las necesidades del tejido empresarial. Reclaman que la planificación se realice con un horizonte suficientemente amplio y no se limite a acreditar la suficiencia de la infraestructura para un escenario base de demanda.
Las organizaciones solicitan retirar el actual Estudio Informativo para someterlo a revisión y ampliación y reconsiderar la vía única, analizando la doble vía electrificada como opción de referencia o, subsidiariamente, una plataforma reservada para su duplicación por fases. Plantean rampas máximas de 18 milésimas, trenes de mercancías competitivos en tracción simple, apartaderos de 750 metros, interoperabilidad, migración de ancho y prestaciones para viajeros competitivas con la carretera.
También reclaman actualizar la estimación de demanda, basada principalmente en datos de 2017, incorporando la transformación del Corredor Mediterráneo al ancho estándar, la evolución real de los tráficos y desarrollos como Parc Sagunt, PowerCo, los puertos de Valencia, Sagunto y Castellón, la Terminal Norte, Platea, el Aeropuerto de Teruel y Pla-Za. Piden escenarios de crecimiento elevado y transferencia modal que determinen la capacidad efectiva y el umbral de saturación.
CEV y CEOE Aragón advierten de que mantener Sagunto-Teruel en vía única mientras los tramos contiguos evolucionan hacia la doble vía podría crear un “cuello de botella estructural” y una “quiebra del modelo de corredor”. Reclaman evaluar capacidad, regularidad, pendientes, doble tracción, costes, resiliencia, viajeros, descarbonización, competencia entre operadores y uso dual civil-militar. El objetivo final debe ser un tramo “de altas prestaciones, electrificado, interoperable, competitivo” y con capacidad suficiente para las necesidades actuales y futuras de mercancías y viajeros.