Repsol dispara su beneficio un 154% por la escalada del petróleo al calor de la guerra en Irán
La compañía ha invertido 1.200 millones para aumentar sus inventarios y elevará hasta un 20% la producción de queroseno
Archivo – El CEO de Repsol, Josu Jon Imaz
Repsol ha disparado su beneficio un 153,8% en el primer trimestre de 2026, hasta los 929 millones de euros. La compañía que lidera Josu Jon Imaz impulsa su negocio de refino gracias a las subidas del petróleo al calor de la guerra en Irán y destina 1.200 millones de euros para aumentar sus inventarios en un contexto de crisis energética global.
La petrolera española ha pasado de generar un beneficio neto de 366 millones de euros entre enero y marzo de 2025 a casi triplicarlo en el mismo periodo de este ejercicio.
«Este resultado se ha visto influido por el efecto patrimonial (593 millones de euros), que refleja el impacto al alza de la evolución de los precios del crudo y sus productos derivados sobre el valor contable de las existencias almacenadas», explica la compañía en su información financiera.
En cuanto al beneficio neto ajustado, que mide específicamente el desempeño de los negocios del grupo, Repsol ha alcanzado los 873 millones de euros. Esta magnitud se ha visto influida por «la volatilidad de un entorno macroeconómico global marcado por el conflicto en Oriente Medio», según explica la energética.
Repsol señala que esta situación ha impactado en los mercados energéticos internacionales al generar «disrupciones físicas de producto», tanto de petróleo como, sobre todo, de productos refinados como el queroseno y el diésel.
Es por ello que, según indica, se ha incrementado «la fluctuación de los precios de las materias primas y ha avivado la incertidumbre sobre las perspectivas económicas a corto plazo».
Repsol invierte 1.200 millones para hacer acopio de petróleo
Repsol, que no tiene activos en Oriente Medio y cuenta con una cartera diversificada de suministro de materias primas, está concentrando sus esfuerzos en «asegurar la continuidad del abastecimiento energético, operando sus activos de manera eficiente y segura, al mismo tiempo que mitiga el impacto de la volatilidad de los precios de los combustibles en la sociedad española aplicando descuentos adicionales en sus estaciones de servicio».
Es por ello que la compañía ha puesto en marcha una serie de medidas para aumentar la producción de queroseno para aviación en las cinco refinerías que tiene en España.
De este modo, Repsol ha destinado 1.200 millones de euros en el trimestre a incrementar sus inventarios de crudo con el fin de maximizar la materia prima disponible.
La compañía elevará entre un 15% y un 20% su producción de queroseno, sobre todo de cara al verano y tratará de poner todo de su parte para salvaguardar, por ejemplo, el turismo, actividad de gran importancia para la economía española.
La compañía también ha aplicado descuentos adicionales en sus estaciones de servicio por un valor, hasta ahora, de 35 millones de euros.
Durante el primer trimestre de 2026, la compañía ha realizado una contribución fiscal total de 3.350 millones de euros, entre tributos y cargas públicas asimilables en más de 27 países.
El 73% de esa carga fiscal tuvo su origen en España, con un total de 2.450 millones de euros, que corresponden, principalmente, a los impuestos que gravan los carburantes (aminorados a partir del 22 de marzo por las medidas aprobadas por el Gobierno para hacer frente a la situación generada por el conflicto en Oriente Medio).
“En un entorno geopolítico cada vez más complejo y volátil, que amenaza con transformar el paradigma energético, seguimos centrados en garantizar la seguridad del suministro, basada en una operación disciplinada y eficiente de nuestro portafolio integrado, mientras continuamos proporcionando energía fiable a nuestros clientes”, ha señalado Josu Jon Imaz, CEO de Repsol.
Resultados por negocio
Las ventas de la compañía se elevaron un 8,3%, hasta los 15.502 millones de euros, mientras que el resultado antes de impuestos se incrementó un 137,5% en el primer trimestre respecto al mismo periodo de 2025, hasta los 1.584 millones de euros.
Por negocios, el área Industrial elevó su resultado neto ajustado hasta 440 millones, frente a los 132 millones de un año antes. La compañía atribuye esta evolución al mayor margen de refino en España, que se situó en 10,9 dólares por barril, más del doble que en el primer trimestre de 2025, así como a la aportación de Trading, Mayorista y Trading de Gas.
En Exploración y Producción Repsol consiguió un beneficio de 302 millones, un 5,3% menos, afectada por menores volúmenes, mayores costes, amortizaciones más elevadas, la depreciación del dólar y las salidas de Colombia e Indonesia. La producción total se mantuvo prácticamente estable en 539.000 barriles equivalentes de petróleo al día.
El negocio de Cliente ganó 160 millones, en línea con el año anterior, gracias al avance de estaciones de servicio, que compensó la menor aportación de GLP y comercialización de electricidad y gas.
El negocio de Generación Baja en Carbono registró pérdidas ajustadas de 4 millones, afectada por la caída del precio del pool eléctrico en España que registró un nuevo récord de horas de precios cero o negativos.
La deuda neta del grupo cerró marzo en 4.800 millones, 313 millones más que al cierre de 2025, y el apalancamiento se situó en el 14,3%, mientras que la liquidez del grupo alcanzó 10.296 millones.
Repsol mantiene su política de remuneración al accionista. La compañía pagó en enero un dividendo de 0,50 euros brutos por acción y propondrá a la junta un nuevo pago de 0,551 euros en julio, además de otro de 0,530 euros previsto para enero de 2027.