Chile retrasa por falta de presupuesto 1.600 millones en concesiones por las que pujan ACS, Sacyr y Acciona
El Gobierno chileno aplaza los concursos de la Ruta 5 Collipulli-Temuco y los accesos a Valdivia
Montaje realizado por Economía Digital.
ACS, Sacyr y Acciona tendrán que esperar para competir por dos de las grandes concesiones de carreteras que prepara Chile. El Gobierno ha retrasado la licitación de la Ruta 5 entre Collipulli y Temuco y la concesión de las rutas de acceso a Valdivia, dos contratos que suman un presupuesto oficial de unos 1.593 millones de euros, por falta de presupuesto.
El primero, valorado en aproximadamente 1.021 millones, se retrasa hasta el 5 de octubre, mientras que el segundo, de unos 572 millones, queda aplazado hasta el 15 de enero.
La primera de las operaciones corresponde a la segunda concesión de la Ruta 5 en el tramo Collipulli-Temuco, en la región de La Araucanía. El proyecto afecta a un corredor de aproximadamente 144,2 kilómetros que atraviesa las provincias de Malleco y Cautín y se extiende desde el sur de Collipulli hasta las proximidades de Gorbea.
El trazado mantiene una configuración de doble calzada y la concesión contempla tanto actuaciones sobre la infraestructura existente como la ejecución de nuevas obras.

El presupuesto oficial estimado por el Ministerio de Obras Públicas chileno asciende a 26,535 millones de UF. Convertido a euros supone aproximadamente 1.021 millones de euros, sin IVA.
El proyecto incluye, además, actuaciones de ampliación y mejora a lo largo de los 144 kilómetros del corredor. La propia Dirección General de Concesiones del Ministerio de Obras Públicas detalla entre las intervenciones previstas la construcción de nuevos puentes, bypasses, enlaces e intersecciones a desnivel, además de pasarelas peatonales, calles de servicio y otras obras complementarias.
El calendario de la licitación ha sufrido así un nuevo movimiento. El anuncio publicado por el Ministerio de Obras Públicas en mayo establecía inicialmente la recepción y apertura de las ofertas técnicas para el 11 de agosto de 2026, mientras que la apertura de las ofertas económicas estaba fijada para el 6 de septiembre.
El nuevo calendario lleva ahora el proceso hasta el 5 de octubre, retrasando la resolución de una de las mayores concesiones de carreteras que tiene actualmente sobre la mesa el Gobierno chileno.
El segundo gran concurso afectado es el de la Concesión Vial Rutas de Acceso a Valdivia, un proyecto localizado en la región de Los Ríos y que afecta a las comunas de San José de la Mariquina, Valdivia y Paillaco.
En este caso, la infraestructura suma aproximadamente 87 kilómetros y articula dos corredores: la Ruta 202, incluido el baipás Cayumapu, y la Ruta 206.
El presupuesto oficial estimado alcanza los 14,83 millones de UF, que equivalen a unos 572 millones de euros. La cifra tampoco incluye el IVA. El contrato contempla la ampliación, mejora, construcción, conservación y explotación tanto de las obras ya existentes como de las nuevas actuaciones previstas en ambos corredores.
La concesión de Valdivia tiene una particularidad frente al proyecto de la Ruta 5: el ámbito de actuación se reparte entre dos carreteras. La Ruta 202 suma unos 43,3 kilómetros e incorpora el baipás Cayumapu, mientras que la Ruta 206 aporta otros 43,4 kilómetros. Ambas conexiones resultan fundamentales para mejorar los accesos a Valdivia y elevar la capacidad y el estándar de las vías existentes.

El calendario original también queda atrás. El anuncio oficial publicado en diciembre de 2025 establecía la recepción de ofertas para el 10 de septiembre de 2026 y la apertura de las ofertas económicas para el 9 de octubre. El nuevo calendario desplaza el concurso hasta el 15 de enero, lo que lleva la competencia por el contrato al próximo año.
En conjunto, ambas concesiones representan unos 1.593 millones de euros de presupuesto oficial estimado. La Ruta 5 concentra cerca de 1.021 millones, mientras que los accesos a Valdivia suponen otros 572 millones.
Más tiempo para ACS, Sacyr y Acciona
El retraso modifica los plazos con los que trabajan los grandes grupos de infraestructuras que compiten por estos activos. ACS, Sacyr y Acciona han puesto el foco en estas concesiones dentro de su estrategia para ganar presencia en el negocio de infraestructuras de transporte chileno, uno de los mercados latinoamericanos con mayor tradición concesional.
Para las constructoras españolas, los concursos combinan dos elementos de especial atractivo: contratos de gran volumen y una explotación a largo plazo de activos viarios. El modelo chileno permite a los grupos competir no solo por la construcción de las actuaciones, sino también por la posterior operación y conservación de las infraestructuras.
La Ruta 5 presenta, además, un componente estratégico por su posición dentro del principal eje longitudinal del país. El tramo objeto de la nueva concesión conecta distintas zonas de La Araucanía y da continuidad al corredor de la Ruta 5 Sur. La concesión actual está próxima a finalizar, con vencimiento previsto para finales de octubre de 2026, lo que añade relevancia al proceso de sustitución del contrato.

El movimiento del calendario permite a los grupos interesados disponer de más margen para cerrar sus ofertas técnicas y económicas. En proyectos de esta dimensión, las constructoras deben valorar no solo el coste de las obras, sino también las condiciones de financiación, las previsiones de tráfico, las inversiones de mantenimiento y las obligaciones de explotación durante la vida de la concesión.
Con el nuevo calendario, Chile deja para los próximos meses dos de sus principales concursos viarios. Primero será el turno de la Ruta 5 Collipulli-Temuco, que se resolverá en octubre, y posteriormente llegará el concurso de los accesos a Valdivia, que se trasladará a enero.
Entre ambos proyectos se ponen sobre la mesa cerca de 1.600 millones de euros, con ACS, Sacyr y Acciona entre los grupos españoles que buscan hacerse con una nueva pieza del negocio concesional chileno.