Sacyr pierde la mayor autopista de Chile ante una oferta de 900 millones de la colombiana Ecopetrol
Intervial Chile, controlada por ISA, a su vez participada mayoritariamente por Ecopetrol, se impone con una propuesta un 31% más barata que la de Sacyr
El presidente de Sacyr, Manuel Manrique.
Un golpe inesperado para las ambiciones chilenas de Sacyr. La constructora española, que ha convertido la gestión de infraestructuras en concesión en uno de los pilares de su estrategia internacional, ha quedado fuera de la Segunda Concesión de la Ruta 5 en el tramo Río Bueno-Puerto Montt, el proyecto de obra pública más relevante que ha licitado Chile en los últimos años.
Su rival vencedora es Intervial Chile., filial del grupo colombiano ISA, una compañía controlada en última instancia por Ecopetrol, la petrolera de titularidad estatal de Colombia.
La diferencia económica entre ambas propuestas es, sencillamente, difícil de ignorar. Sacyr Concesiones Chile presentó la oferta más cara de las tres candidaturas, con un ingreso máximo de 1.280 millones de euros.
Intervial, en cambio, planteó gestionar ese mismo corredor por 886 millones de euros. La brecha es de casi 395 millones de euros: un 31% menos. Por el camino quedó también el Grupo Costanera, vehículo de la italiana Mundys junto con la canadiense CPP Investment Board, con una propuesta intermedia de 1.228 millones, igualmente muy alejada de la oferta vencedora.

El propio Ministerio de Obras Públicas (MOP) de Chile estimó el coste base del proyecto en 774 millones de euros. La oferta de Intervial supera esa referencia oficial en apenas un 14%, lo que técnicamente valida la propuesta y la blinda frente a posibles impugnaciones por precio anormalmente bajo.
El contraste con el techo máximo fijado por la licitación es igualmente revelador. El MOP estableció un ingreso máximo de 2.027 millones de euros como límite absoluto de lo que el Estado estaba dispuesto a pagar.
La adjudicación formal está prevista para el primer semestre de 2026, lo que significa que el proceso aún debe completar los trámites administrativos y legales pertinentes antes de que Intervial se convierta oficialmente en la concesionaria.
Si el resultado se confirma, las obras no comenzarían hasta enero de 2031, con una puesta en servicio proyectada para 2034.
La Segunda Concesión de la Ruta 5 en el tramo Río Bueno-Puerto Montt no es un encargo menor. Con 128,9 kilómetros de extensión y una inversión superior a los 801 millones de euros a lo largo de los 50 años de concesión, esta autopista vertebra uno de los corredores más densos del sur del país.
El tramo entre Llanquihue y Puerto Montt registra flujos de hasta 25.200 vehículos diarios, uno de los puntos de mayor saturación vial de toda Chile, donde la demanda de movilidad ha desbordado durante años la capacidad de la infraestructura actual.
El alcance de las obras es también considerable. El proyecto contempla la construcción de once puentes completamente nuevos y el reemplazo de otros nueve ya existentes, además de 24 pasarelas peatonales para garantizar la conectividad transversal en los núcleos urbanos atravesados por la autopista.

En paralelo, se incorporarán 33 kilómetros de ciclovías, una apuesta por la movilidad sostenible que refleja las nuevas exigencias medioambientales y sociales que Chile impone a sus grandes proyectos concesionales.
Trasladado a términos por kilómetro, la oferta de Intervial implica una gestión de ingresos de aproximadamente 6,8 millones de euros por kilómetro a lo largo de toda la vida de la concesión.
Sacyr se lleva el primer golpe en Chile
Quien celebra el resultado en Bogotá es ISA, el grupo colombiano que desde 2011 es propietario al 100% de Intervial Chile, empresa que anteriormente estuvo vinculada a la española Ferrovial.
ISA InterVial tiene una cartera de concesiones de primer nivel que incluye la Ruta del Maipo, la Ruta de la Araucanía, la Ruta de los Ríos y la Ruta del Bosque, todos ellos tramos estratégicos de la Ruta 5 Sur.
Para Sacyr, el golpe llega en un momento en que la compañía ha apostado con claridad por el negocio concesional como motor de crecimiento y generación de flujos recurrentes en Chile.
